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FOTO DE PEDRO CAYUQUEO |
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A sus 23 años, Camila Vallejo Dowling, militante comunista, se ha
transformado en la principal portavoz del movimiento estudiantil en
Chile. Tanta sobreexposición la incomoda, pero junto a una nueva
generación de líderes no esta dispuesta a bajar las banderas por una
educación gratuita y de calidad. Egresada de la carrera de Geografía,
arribó hasta Temuco el pasado fin de semana, para participar de la
asamblea Confech convocada por la Federación Mapuche de Estudiantes (Femae).
Camila, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de
Chile (Fech), habló en entrevista con The Clinic sobre el proceso vivido
por los estudiantes mapuches en la Confech y el desafío, siempre
pendiente, de la
interculturalidad en la educación. La portavoz destaca hoy el rol jugado por
los universitarios mapuches, pero reconoce como un error de los
comunistas el haber puesto trabas iniciales a su inclusión en la Confech.
Pero las cosas han cambiado. Los estudiantes mapuche son protagonistas
de las movilizaciones, sus portavoces integran la Mesa Ejecutiva de la
Confech y de parte de Camila, solo palabras de agradecimiento. “Ellos
han demostrado mucha capacidad en plantear sus demandas, en sus
argumentos, han nutrido de manera increíble el debate interno en la
Confech”, señala. De ello y mucho más conversamos con la destacada
dirigenta.
- ¿Qué importancia le das a este Confech organizado por mapuches?
Yo siento que la Confech ha vivido un proceso de maduración
importantísimo este año. No solo por los saltos cualitativos que ha dado
en propuestas y nivel de articulación con otros actores, sino también
por incorporar a los estudiantes mapuches organizados en su seno y
también sus demandas. En toda la historia de la Confech nunca fueron un
tema relevante, me atrevo a señalar que ni siquiera un tema a discutir.
Tampoco era muy bien entendida su dinámica de organización, que se aleja
un poco de la burocracia de la organización estudiantil nuestra.
- Les costó ingresar a los mapuches.
Si, costó, costó para todos, pero ha sido muy enriquecedor para el
debate este proceso que hemos vivido con ellos.
- ¿Hay una deuda del PC y la Jota en respetar el carácter autónomo de la
lucha mapuche?
Creo que si y tiene que ver básicamente con la ignorancia nuestra.
Ahora, el PC ha tratado de hacer un trabajo con los mapuches, un trabajo
desde hace décadas, pero muchas veces ha caído también en errores, esto
tan típico de la instrumentalización política. Yo soy optimista. A
nosotros mismos, cuando se nos cuestionaba por no aceptar de buenas a
primeras a los compañeros mapuches en la Confech, ese fue un error
nuestro. Un error legítimo, que nos hizo aprender y ser humildes hoy
para reconocer que no estuvo bien. Hoy, dentro de las discusiones que se
han dado en el Partido y en las propias Juventudes, el tema mapuche
podemos decir que está instalado y de una mejor manera.
- ¿Qué te ha parecido el rol de la Femae en la Confech?
Ellos han demostrado mucha capacidad en plantear sus demandas, en sus
argumentos, han nutrido de manera increíble el debate interno en la
Confech. El estar hoy reunidos acá, en Temuco, es una señal muy potente
tanto para ellos como para nosotros al respecto. Para mi es un ejemplo
el trabajo que han realizado en el sur, con hogares estudiantiles
recuperados, recintos hoy autónomos, hemos podido ver acá la
materialización de una lucha de años.
- ¿Primer Confech fuera de las universidades?
Primera vez. Yo lo califico como un hito histórico. Es también la
demostración de que estamos trabajando en comunidad, asumiendo como
Confech este tema de la interculturalidad no solo en el discurso. El
estar acá reafirma nuestro compromiso con el pueblo mapuche, se valora
la fortaleza que han tenido ellos porque si bien nosotros hemos vivido
episodios de represión, no se compara con lo que las comunidades viven a
diario acá en el sur. Hemos asumido como Confech el desafío de reconocer
los derechos del pueblo mapuche, pero resguardando siempre su cultura,
identidad y espacios autónomos de organización.
- ¿Este desafío asumido por ustedes crees que es un desafío país?
Evidentemente. Se requieren de cambios estructurales a nivel de Estado.
Estos no van a ser de la noche a la mañana, pero ya implica un paso esta
apertura de sectores como el estudiantil.
- Qué ha implicado para ti este sumergirse en la realidad mapuche.
Nos da una visión mucho más holística de cómo debe plantearse la
educación en Chile. Uno tiende a olvidar, en esta discusión de la
gratuidad o la calidad, el tema de los contenidos. Nos olvidamos de cómo
la interculturalidad y la multiculturalidad también debieran ser
reflejadas en este cambio de paradigma que buscamos. Es una discusión
muy profunda que al menos los dirigentes ya estamos dando internamente
en la Confech, permitiéndonos representar de manera mucho más cabal las
aspiraciones de la sociedad chilena en su conjunto. Se requiere que
estos debates puedan ser dados en todos los sectores de la sociedad.
- Hoy se sigue insistiendo en que las “machis” son brujas, que la
“Pacificación” no fue un genocidio, etc. Qué te parece todo ello.
Creo que todos los libros deben ser revisados, debemos preguntarnos qué
tipo de educación estamos recibiendo. Es un desafío tremendo que tenemos
como Confech y como sociedad. Cuando hablamos de democratizar la
educación también hablamos de democratizar el conocimiento, que no siga
siendo una elite la que maneje los contenidos. Hay que mostrar todas las
posturas de la historia, no aquella que ha escrito en Chile un solo
sector dominante. Y esto debemos hacerlo en todos los niveles de la
educación, desde el preescolar hasta la educación superior. Este es un
desafío mayor, una batalla de ideas que ni siquiera la Confech le ha
dado tanta relevancia. Se dice “la universidad para el desarrollo país”,
pero de qué tipo de desarrollo estamos hablando, son preguntas abiertas.
- ¿Se requiere un nuevo Pacto Social en Chile, una refundación del
Estado?
Creo que debemos avanzar hacia una nueva Constitución Política. Y para
ello se requiere mucho mayor trabajo, mucho más de lo que hemos hecho
hasta ahora. Lo que nos queda como tarea es, más allá de lo que suceda
con el movimiento estudiantil este año, fortalecer organización social
en los territorios y desde ahí fortalecer una Plataforma Social o un
Frente Social que asuma este desafío, que pueda disputar el poder
político con un programa, con un eje programático común. Si nos quedamos
en la demanda poco y nada va a cambiar. Yo soy militante comunista pero
solos los comunistas no lo vamos a hacer, por eso hablo de un nuevo tipo
de referente social, más amplio y donde podamos invitar a diversos
actores sociales que hagan viable una alternativa política.
- ¿Ves en el pueblo mapuche un aporte al nuevo tipo de sociedad que se
busca construir?
Estoy convencida de ello. Ha pasado en otros países, como Bolivia,
cuando se logra reconocer a los pueblos originarios y se instala un
nuevo modelo de desarrollo, más humano. Cuando se logre incorporar la
cosmovisión mapuche, su historia, sus valores, principios, en la
educación chilena, creo que nos acercaremos a un nuevo tipo de sociedad,
más justa y democrática.
- ¿Te mapuchizaste?
- Me ha sorprendido el pueblo mapuche. Me genera mucha inquietud la rica
visión del mundo que tienen, su lengua, que interpreta de otra forma el
mundo, muy distinto a como nosotros lo vemos. Eso me inquieta mucho,
poder entender, poder aprender de ellos, de cómo ven las relaciones
humanas, de su relación con la tierra, con su entorno natural y social.
La dinámica dirigencial actual me deja muy poco tiempo para poder
conocerlos más. Ojala pueda tener, en el futuro, la oportunidad de
relacionarme más con los mapuches. Si pudiera abstraerme de esta
cotidianeidad occidental, créeme, me encantaría conocerlos más.
- ¿Qué conocimiento previo tenías?
Muy poco, lo que me pasaban en el colegio. Y lo que sale en los medios
de comunicación, este sesgo de la violencia, de la protesta, etc. Yo
conocía algo de la lucha por las tierras, muy poco, básicamente debido a
mi carrera de geografía, en una visita que realizamos a una comunidad
hace unos años. Allí una señora mapuche nos contó sobre su lucha, de la
represión y de la perdida de la identidad producto del éxodo de las
nuevas generaciones a la ciudad.
- Perdida asociada a un modelo educativo que les niega lo que son…
No está hoy dentro del sistema educativo su cultura e identidad. Tampoco
los espacios para que puedan desarrollar sus propios modelos educativos,
más allá de esta visión folclórica que predomina. Es parte de lo que
todos hemos aprendido con su participación en la Confech.
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