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Elisa Loncón Antileo es profesora,
con cursos de postítulo en el Instituto de Estudios Sociales de la Haya
(Holanda) y en la Universidad de Regina (Canadá), además de un postgrado
en lingüística en la Universidad Autónoma Metropolitana de México. Hoy
se desempeña como académica del Departamento de Educación de la Universidad
de Santiago de Chile (USACH) y coordina, además, la Red por los Derechos Educativos y Lingüísticos de los
Pueblos Indígenas, instancia que impulsa el Primer Congreso de las
Lenguas de Chile.
Dicho evento, único en su tipo,
tendrá lugar entre el 3 y el 5 de marzo en dependencias de la USACH y
buscará ser un espacio para "reflexionar sobre la historia, presente y
futuro de las lenguas, los conocimientos y valores, poniendo en el
centro del debate los derechos educativos y lingüísticos de nuestros
pueblos y la condición multilingüe y pluricultural del país". Para
profundizar sobre estos objetivos del Congreso, Azkintuwe
entrevistó a la destacada lingüista mapuche.
- Lamngen Elisa, ¿cómo surge la idea del Congreso de las lenguas?
Surge a partir del debate realizado sobre los derechos lingüísticos y
educativos de los pueblos indígenas en el Proyecto de Ley General de
Educación (LGE) el año 2007, en el participaron los pueblos Aymara,
Quechua, Rapa Nui y Mapuche, articulados en la RED y el que también
participó el movimiento Lafkenche. En ese entonces se realizaron
diversos foros con participación de los pueblos en Santiago y Temuco,
además fuimos invitados a presentar las indicaciones al proyecto de Ley
al Parlamento (Agosto 2008). En las conversaciones con la gente, nos
dimos cuenta que las comunidades estaban desinformadas en torno a lo que
sucedía respectos a las políticas sobre la educación bilingüe, también
observamos mucha pasividad en algunas de ellas; que faltaba profundizar
en los contenidos de la revitalización de las lenguas, que faltaba
conocer las necesidades y los recursos con lo que cuentan las
comunidades respecto a su lengua y cultura e identificar los objetivos
comunes para la defensa de las mismas; pero fundamentalmente que faltaba
participación indígena en la toma de decisiones respecto al futuro. En
el caso mapuche se había decidido un alfabeto (Adünchefi, 2003), con
escasa participación de las comunidades y personas que llevan más tiempo
en la reflexión sobre la lengua. Por cuanto, la Red incorporó el tema
del Congreso en la agenda del año 2008, como una acción de mediano plazo
y que se realizaría el 2010.
- ¿Es casual que coincida con el V Congreso Internacional de la Lengua
Española, a desarrollarse en Valparaíso?
Decidimos y nos autoconvocamos como organizaciones y personas a realizar
el Congreso los días 3 al 5 de marzo de 2010, tomando en cuenta que se
realizaría dicho Congreso. Con este magno evento Chile
inicia su festejo de Bicentenario y la prensa nacional e internacional
estará concentrada en la lengua española de Chile. Por lo mismo, los
pueblos que defendemos las lenguas indígenas y que somos parte de la
diversidad cultural de este país, asumimos la histórica tarea de
compartir este gran escenario simbólico, a objeto de visibilizar ante el
país y el mundo que aquí hay diversidad lingüística y cultural; queremos
que el mundo sepa que durante 200 años han intentado acallar nuestras
voces; sin embargo, todavía pensamos y soñamos el futuro de nuestro
pueblo en nuestras lenguas. Definitivamente no es una mera coincidencia,
sino una estrategia de visibilización de los pueblos, sus rostros, sus
historias y presente y de sus las lenguas. El congreso tiene objetivos,
fundamentos y actores muy diferentes al Congreso de la RAE, por cuanto
tampoco podría homologarse con el otro evento, acá son los pueblos, los
hablantes los que deben se unen en torno a la defensa de sus lenguas,
todas ellas lenguas aminoradas y amenazadas con la desaparición por
parte de la política lingüística homogenizante de Estado.
- Háblenos entonces de esos objetivos y el carácter de la convocatoria.
El Congreso será una instancia para reflexionar sobre la historia,
presente y futuro de las lenguas, poniendo en el centro del debate los
derechos educativos y lingüísticos de los pueblos y la condición
multilingüe y pluricultural del país. También se propondrán políticas
públicas y acciones de reparación de parte del Estado en torno a la
recuperación de las lenguas, considerando que la pérdida de las lenguas
no ha sido un acto voluntario de los pueblos, sino surgidos por la
imposición del castellano en la escuela y la prohibición ejercida por
los profesores de entonces a hablar lengua indígena.
Los convocados en primera instancia son las comunidades indígenas de
todos los pueblos, sin exclusión política, religiosa, ni cultural. Se
espera que los participantes de las comunidades presenten diagnósticos
del estado de las lenguas en su sector o comunidad; que compartan sus
saberes, el de la oralidad y de la memoria con otras comunidades y otros
pueblos; y que además puedan informarse y tomar parte de la discusión
política, académica y cultural respecto a la diversidad lingüística
cultural. Nos interesa que participen los sabios ancianos de nuestros
pueblos, los educadores tradicionales de las comunidades o los que hacen
la educación intercultural bilingüe en las escuelas, las mujeres madres
y sabias, dirigentes en general, las y los profesores interculturales y
los hablantes, jóvenes y no tan jóvenes, las niñas y los niños que
forman parte del movimiento de recuperación lingüística en los
diferentes pueblos. La invitación también se ha extendido a un público
no indígenas, académicos, personalidades de la cultura y la política que
han acumulado saberes en torno a la diversidad lingüística cultural, que
han acompañado a los pueblos en la defensa de sus lenguas; se invitaran
también a las personas de opinión pública, o que están en los espacios
de toma de decisión y del poder, para que en un momento vuelvan la vista
a los pueblos que fueron el semiento del país y contribuyan en la
implementación de sus justas demandas.
- ¿Cuáles son, a juicio de la Red, los principales desafíos pendientes
en materia de lenguas indígenas en Chile?
Una tarea prioritaria es un plan para el fortalecimiento y aumento del
número de hablantes de lenguas indígenas; que contemple multiplicar los
cursos de formación de educadores para la enseñanza de las lenguas
indígena, con herramientas para la enseñanza y reflexión lingüística en
las mismas lenguas. Sabemos que el MINEDUC tiene una propuesta de
Formación de Formadores, compuesta por un grupo de sabios; nuestra
propuesta es generar otros programas interinstitucionales con
participación indígena para aumentar la oferta de enseñanza de las
lenguas, en organizaciones, universidades, organismos públicos. Se
necesitan cursos de lengua indígena accesible a las madres y padres,
jóvenes, estudiantes. Esto perfectamente pueden ser cursos e-learning,
que combinen talleres presenciales con trabajo en redes, haciendo uso de
internet y tecnología moderna.
Lo segundo es la reparación de la pérdida
de la lengua por parte del Estado con recursos para revitalizar el arte
indígena, la cultura, las lenguas. La lengua es un derecho humano y su
prohibición, o violación es condenable como todas las violaciones, pero
también reparable al momento de hacer justicia. Hay dolor en los pueblos
por la pérdida y las malas experiencias de violencia ejercida en las
escuelas al prohibir las lenguas indígenas. Consideramos justo hablar de
reparación que se traduzcan en programas de desarrollo de las lenguas y
que además contribuyan a la restauración emocional, mental y espiritual
de las comunidades afectadas por la cultura de la denominación.
La consulta a los pueblos sobre las políticas educativa y lingüística en
marcha para su ajuste e implementación; es decir la aplicación del
Convenio 169, que reconoce el derecho a la educación intercultural
bilingüe, y el derecho a consulta a los pueblos, entre otros. Para esto
no esperamos la burocratización de la consulta a través de la formación
de un ente consultivo; en materia de lenguas, la consulta debe ir a los
hablantes en primera instancia y esto perfectamente se puede hacer con
un grupo definido por las propias organizaciones. En marzo 2010 entra en
vigencia la LGE, y para entonces ya se deberá tener resuelto como
implementar la enseñanza de las lenguas en aquellos lugares que quedaron
fuera del marco normativo en vigencia; por ejemplos las escuelas de EIB
presentes en zonas urbanas.
- ¿ Y respecto de los medios,
la prensa, la televisión...?
Por supuesto. Un desafío pendiente es la visibilización de las lenguas en los medios de comunicación
multifuncional, que se escuchen las lenguas y que se vean los hablantes
en los medios de prestigio. Esto ayudará sustantivamente a despertar el
interés por las lenguas tanto de los hablantes así como en la sociedad
no indígena. No puede ser que en democracia se siga entregando las
noticias en una sola lengua, marginando a los hablantes de otras
lenguas. Avanzar además en torno a un cuerpo legal de protección de las
lenguas y sus hablantes, en el que tiene cabida el reconocimiento legal
de las lenguas y la protección de los derechos de los hablantes de
lenguas indígenas. Finalmente y no menos importante es la planificación
lingüística que implica dotar a las lenguas con los recursos necesarios
para su uso multifuncional en los diversos espacios sociales actuales.
Estos recursos comprende el desarrollo de la escritura, el desarrollo de
las normas estándar; el aumento del caudal léxico (palabras para nombrar
la cultura no tradicional) registros formales que hagan posible su uso
en las disciplinas de la otra cultura (lenguaje científico,
tecnológico). También atender a falta de lealtad lingüística de sus
hablantes, entre otros. Por lo mismo las demandas de oficialización de
las lenguas deben ir a la par con las demandas de formalización y
planificación del corpus de la lengua.
- Así como existen desafíos para el Estado, ¿cuáles son aquellos que
tocan a la sociedad mapuche en torno a la lengua?
Lo primero es la movilización de las comunidades en torno a la defensa
de su lengua, para ello será necesario atender a la falta de lealtad
lingüística. La dominación ha penetrado la mente de nuestra propia gente
y muchos se niegan a defender su propia lengua, tenemos hablantes que no
hablan porque fueron convencidos que sus lenguas son malas. La gente
debe conocer las ventajas de mantener sus lenguas, combatir el prejuicio
que cae sobre ellas. Luego proponer políticas públicas participativas
porque las decisiones que se toman por decreto y afuera de las
comunidades están condenadas al fracaso. Otro gran desafío de las
organizaciones indígenas es reconocer sus propias fortalezas en torno
sus culturas y lenguas, recuperar sus saberes, reconocer el valor de su
cultura y proyectarlas en el tiempo, validar a los sabios. También es
necesario conocer como la actitud de los hablantes respecto a sus
lenguas y atender a sus expectativas. Las organizaciones tienen el rol
de proyectar las expectativas de los hablantes, y sobre todo a los
cultores de las lenguas. Es necesario tener un diagnóstico de las
propias fortalezas, debilidades y amenazas presentes en las comunidades.
La defensa organizada de las lenguas
y culturas, es decir que las organizaciones respectivas cuenten con un
programa de fortalecimiento y desarrollo de las lenguas, elaborados por
los mismos, que sean ellos los que definan el destino de sus lenguas en
el campo de la comunicación, la educación y la cultura. El programa de
fortalecimiento de las lenguas tendrá que establecer tareas en las que
todos puedan aportar, los niños, las mujeres, los ancianos; y compartir
un objetivo y plan común para el diálogo con cualquier agente externo
que quiera atender o contribuir en la tareas, como puede ser la escuela;
No es la escuela la que debe decir a la comunidad qué debe hacer para
salvar las lenguas, sino las comunidades organizadas, las que proponen
un plan para implementar la escuela. De todos modos es fundamental el
acercamiento a la escuela, porque esta es el centro de la actividad
cultural y educativa de las niñas y los niños.
- ¿Cuál es la visión que la Red tiene de las políticas de EIB
implementadas en Chile por el gobierno?
El gobierno no ha sido indiferente a tantos reclamos de los pueblos
respecto a las lenguas y ha avanzado en torno a considerar las lenguas
en la Ley General de Educación, y con la reciente aprobación del decreto
0289, sobre la asignatura de lengua indígena, que hace obligatoria la
asignatura de Lengua Indígena de manera gradual comenzando con el Primer
año básico el año 2010 en las escuelas que tengan más del 20% de alumnos
indígena, porcentaje que va en aumento hasta exigir la presencia del 50%
de alumnos indígenas para su aplicación en Octavo año en año 1017. La
LGE tiene rango Constitucional y está en la cúspide de la pirámide
normativa del Estado, lo que está establecido allí es obligatorio; es
decir la EIB en la enseñanza preescolar, básica y media en aquellos
establecimientos en que la población indígena sea un “alto porcentaje”
(Artículo 23, Artículo 28, Artículo 29 y Artículo 30). El alto
porcentaje no lo establece la LGE, pero si lo establece el Decreto 0284.
En conjunto los instrumentos reducen
los derechos lingüísticos al 20%. Además a pesar de los reconocimientos
existentes, las instituciones pueden desconocer el derecho a la lengua,
aún con el Convenio 169, o con el Art. 30 de los Derechos de las y los
niños, porque las lenguas no tienen el reconocimiento a nivel
constitucional; por ejemplo a los municipios que son organismos
autónomos del Estado, el gobierno no les puede exigir la educación
bilingüe a los niños indígenas, a excepto los que presenten sobre el 20%
de alumnos indígenas. También es cierto que existe la Ley Indígena que
reconoce las lenguas, pero esta tiene un rango menor, por cuanto no es
exigible como la LGE. Sin embargo, más allá de sus límites, el Decreto
0289 es importante y ésta radica en que hace obligatoria la enseñanza de
las lenguas indígenas y la inserta en el marco curricular vigente,
además sube el estatus que han tenido las lenguas indígenas en los
programas de EIB de talleres electivos a una asignatura obligatoria.
Además contiene un dispositivo metodológico que orienta la enseñanza de
las lenguas de gran valor técnico en la materia. Por cuanto, las
organizaciones y comunidades deben negociar su aplicación en los
sectores organizados que no tengan el 20 % exigido, como es el caso de
las zonas urbanas de Santiago.
- ¿Ha faltado consulta a los
pueblos indígenas?
El error del gobierno ha sido el de planificar y definir políticas sin
los pueblos indígenas, ha empleado la participación tutelada, negando la
autonomía que el movimiento necesita para hacerse cargo de sus
responsabilidades y derechos. Aquí también tienen responsabilidad las
organizaciones indígenas que permiten a su vez este modo de relación.
Cabe señalar que unas de las demandas de la RED en la LGE, fue la
participación indígena en el Consejo Nacional de Educación, y el
gobierno no comprendió esta demanda; aun cuando ya se contaba con la
aprobación del Convenio 169, en los diálogos con sus representantes
señaló que otorgar representación a los indígenas implicaba también dar
representación en el Consejo a los grupos de evangélicos por ejemplo. Un
problema no menor es la ruralización del derecho a la educación
intercultural bilingüe es desmedro de la población indígena urbana
porque las medidas adoptadas no se ajustan a su realidad. En población
indígena urbana hay organizaciones comunitarias que han hecho un trabajo
de hormiga en torno a la revitalización de las lenguas, digno de respeto
y reconocimiento, considerando que en la ciudad es más difícil mantener
a los hablantes, han generado programas de trabajo culturales
permanentes, espacios en los que se practica la lengua.
- Siempre se plantea como piedra de tope de cualquier programa o
discusión en torno a la revitalización lingüística el tema de los
grafemarios. ¿Ven posible avanzar en Chile hacia un grafemario único del
mapudungun, de la misma forma en que los vascos avanzaron - no sin
conflictos entre medio - hacia el actual Batua del euskera?
Creemos que es posible una escritura única para la lengua mapuche, pero
para llegar a la meta es necesario hacer un plan de unificación de la
misma, con las organizaciones, con plazos concretos y tareas por
identidades territoriales. En este ajuste será necesario incluir las
letras que le faltan al alfabeto, entre ella la letra d, y la v o b. Sin
duda este es un tema del Congreso.
- La minorización de una lengua tiene más relación con hegemonías de
poder, es decir, un pueblo sometido a la voluntad de otro, que por políticas
discriminatorias y represivas contra una lengua. ¿Comparte esta
aseveración?
Totalmente, las lenguas pertenecen a una cultura y a un pueblo, y son
tan dinámicas como éstos; no son cuerpos separados de las comunidades
humanas, y cualquier situación de opresión que viva el pueblo se refleja
en su lengua, lo mismo que los logros, la felicidad, los avances quedan
registrados en las lenguas. La lengua también es poder, otorga a quien
la usa el poder de nombrar las cosas, lo que no menor; por lo mismo, la
Conquista de Chile no fue sólo territorial, se hizo con la espada, la
cruz y la palabra; luego el Estado chileno ocupo los territorios
indígenas, en los que además castellanizó; era necesario la lengua para
mantener la unidad de la nación, por eso las lenguas indígenas fueron
combatidas. Así muchas lenguas en la historia han sido utilizadas para
silenciar a los pueblos, para maniobrar en contra quienes se despoja de
los derechos. No obstante, no es culpa de las lenguas, sino del poder
político dominante. Los pueblos también han sido estratégicos, y hoy el
castellano nos sirve, como nos puede servir el inglés o cualquier otra
lengua, para argumentar nuestros derechos y luchas ante otros hablantes
que no son de nuestras lenguas particulares.
- ¿Cuáles son las proyecciones del Congreso a futuro?
A corto plazo, la campaña de sensibilización en torno al valor de las
lenguas indígenas, campaña que lleva el mismo slogan del congreso “Yo
aprendo; yo hablo lengua indígena” (escrito en rapa nui, quechua, aymara,
mapudungun). Luego la publicación de una serie de mínimo cinco libros
sobre temas diversos referidos a las lenguas y otros en las lenguas
(escritos en lenguas indígenas)
Las otras proyecciones será determinadas por los asistente, conforme al
programa de revitalización de lengua que se establezca.
- ¿Cómo observan el proceso de la anunciada “Academia Nacional de la
Lengua Mapuche”?
Preocupante, y no ha sido muy alentadora para el pueblo mapuche debido a
la poca autonomía del mismo proceso; siempre convocado y decidido por la
CONADI; por la tutela política; y por lo mismo se ha excluido a quienes
no son cercanos a la institución. La Academia es una de las grandes
demandas del pueblo mapuche de los últimos años. Es fundamental para la
planificación del corpus de la lengua; por lo mismo esta debe ser un
órgano no separado de las organizaciones ni de las comunidades, de los
ancianos sabios, de los jóvenes, no puede ser un organismo privado, sino
público o semi público, que garantice la participación de los hablantes
sin exclusión. La Red siempre ha manifestado públicamente su visión
respecto a la académica y su descontento por la falta de participación
en su creación. Lamentablemente CONADI lejos de democratizar el proceso,
licitó el proyecto para desentenderse del tema, a una consultora
particular y que es dirigida por mapuche, misma que no ha superado el
proceso viciado anterior; actualmente no hemos tenido la suerte de ser
incluidos en la discusión ni menos de conocer los lineamientos de la
creación de la academia. Cualquiera sean los resultados de este proceso;
consideramos que se debe consultar a las comunidades y a los hablantes
de manera particular, y exigiremos que este derecho se cumpla.
- Finalmente, ¿qué avances destacan ustedes en legislaciones referidas a
la lengua en otros países y que debieran darse en Chile?
Hay avances en el continente y más allá de este también. Un ejemplo
interesante es el caso del Maori en Nueva Zelanda, allí hay un caso
inverso al que tenemos hoy en Chile. Los maorí viven su lengua con
orgullo, y como no ha de ser así si tienen significativos logros en
cuanto a su desarrollo, entre ellos una Ley del idioma maorí desde 1987.
En 1991 crean la Federación de Estaciones de Radios maories y cuentan
con un servicio de televisión maorí desde 2004. En su proyecto de
revitalización lingüística tienen contemplado que todos los maorí
recuperen su idioma el año 2028, y para 2040, que todo el pueblo de
nueva Zelanda sea bilingüe maorí e inglés. Este proceso lo iniciaron en
1972, y en 1978, logran la primera escuela bilingüe maorí-inglés. En
Paraguay el Guaraní es idioma oficial junto con el castellano; además
tiene una Ley de Lenguas cuyo objetivo es fortalecer el de uso del
guaraní, al mismo tiempo reconoce la existencia de otras lenguas entre
ellas las lenguas extranjeras de los inmigrantes, la lengua viso-gestual
usada por los sordomudos, y las lenguas indígenas.
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