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ANTONIO GUSTAVO GOMEZ, FISCAL |
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"Detrás de cada delito ambiental hay
un funcionario corrupto" |
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Halló pruebas para
procesar al vicepresidente de la compañía minera Alumbrera por violación
a la ley penal ambiental. El fiscal de la Cámara Federal de Tucumán,
Antonio Gustavo Gómez, fue el impulsor de la investigación y aportó las
pruebas más comprometedoras. Asegura que la industria minera contamina,
al igual que las pasteras y el monocultivo de soja. |
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Por
Dario ARANDA* / Lunes 1 de Diciembre
de 2008 |
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Fiscal
Antonio Gustavo Gomez. |
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Foto de Pagina12. |
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PUELMAPU /
Minera Alumbrera es
el símbolo de la minería metalífera a gran escala de la Argentina.
Ubicada en Catamarca, hace trece años que extrae oro y cobre, explota
340 toneladas de roca por día y utiliza 4 millones de litros de agua por
hora en zona desértica. La Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), que
reúne a cien pueblos en lucha, la exhibe como el ejemplo del fiasco
minero, desmiente todas las promesas de las compañías: no generó
desarrollo local, no aportó riqueza al país y, por sobre todo, afirman
que contaminó el medio ambiente.
Luego de filtraciones
en el dique de colas –una olla de 30 hectáreas y 150 metros de
profundidad, que hace de basurero químico—, cuatro derrames e
innumerables denuncias, el vicepresidente de la compañía fue procesado
por el presunto delito de contaminación. Es el primer caso en
Latinoamérica en el que un ejecutivo minero llega a esa instancia
judicial. Las organizaciones sociales festejaron la medida y el sector
empresarial se declaró en alerta.
El fiscal de la
Cámara Federal de Tucumán, Antonio Gustavo Gómez, fue el impulsor de la
investigación y aportó las pruebas más comprometedoras. Asegura que la
industria minera contamina, al igual que las pasteras y el monocultivo
de soja. Afirma que detrás de cada hecho de contaminación hay un
funcionario corrupto y reconoce que no hay condenas porque reina la
impunidad. Gómez, que es jefe de fiscales federales, también denuncia
una avanzada judicial que puede terminar con su destitución.
– ¿Cómo comienza la causa Alumbrera?
Nace con el antecedente de denuncias de comunidades de Catamarca y
Tucumán. Y a poco de comenzar a investigar detectamos que Minera
Alumbrera presentaba serios problemas de contaminación. Con Gendarmería
Nacional comenzamos a hacer las primeras pericias y comprobamos que el
canal DP2, donde Alumbrera descarga desechos, en Tucumán, tiene índices
de contaminación muy elevados. Esa investigación preliminar concluye en
dos partes: por el hecho de contrabando, que se requiere instrucción en
Rosario, y la contaminación ambiental. Soy fiscal de Cámara, así que
entrego esa información al fiscal de primera instancia. Este requiere
instrucción, pide la declaración indagatoria de Julián Rooney
(vicepresidente de Alumbrera).

Minería, pasteras y soja
tienen en común que son impunes y que lucran con la salud pública. Y
esto es un tema central de control. En este país, según Transparencia
Internacional, es muy alta la impunidad. Y la corrupción es en función
de la impunidad. Un dato: de 2000 a la fecha, hubo 1254 causas en el
interior del país por delitos ambientales", denuncia. |
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– ¿Qué pruebas
permiten el procesamiento?
Hay pruebas de contaminación hasta en los informes de impacto ambiental
de la propia empresa. A confesión de partes, relevo de pruebas. Esos
informes aceptan, literalmente, la contaminación por encima de los
niveles permitidos por la Ley 24.051, que es nuestra ley penal
ambiental. El informe de la Secretaría de Minería de la Nación, en su
página web, reconocía la contaminación y es otra prueba. Los informes de
la Secretaría de Ambiente de Tucumán, con datos de altos índices de
contaminación. Y la pericia que hicimos con Gendarmería muestra gran
cantidad de metales en el ambiente.
– ¿Cuál podría ser la condena de Rooney?
La Cámara Federal diferencia el delito doloso y el culposo, y le imputa
a Rooney el delito doloso de contaminar el ambiente, sostiene que lo
hace intencionalmente, que no se trata de una cuestión negligente. Le
puede corresponder un mínimo de tres años de prisión. El máximo depende
de las víctimas y la lesión que se haya realizado al medio ambiente. Por
ejemplo, si se comprueba que hubo muerte por contaminación puede llegar
hasta veinte años de prisión o más.
– En el caso de Alumbrera, ¿quién sería el funcionario responsable?
Hay que remarcar que detrás de cada delito ambiental hay un funcionario
corrupto. En el caso Alumbrera he pedido la imputación directa del
secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral. Estoy seguro de que
Mayoral sabía de la contaminación de Alumbrera.
– Minería, pasteras y monocultivo de soja. ¿Qué observa en común?
Minería, pasteras y soja tienen en común que son impunes y que lucran
con la salud pública. Y esto es un tema central de control. En este
país, según Transparencia Internacional, es muy alta la impunidad. Y la
corrupción es en función de la impunidad. Un dato: de 2000 a la fecha,
hubo 1254 causas en el interior del país por delitos ambientales. En
sólo cinco hubo condenas. Es una muestra de la impunidad.
– ¿Fallan los organismos de control o es una política de complicidad
para contaminar?
En algunas áreas es una política de complicidad, con impunidad
estructural y personal. Creo que la corrupción es transversal. Atraviesa
toda la dirigencia, todas las capas. El poder económico viene a la
Argentina a contaminar porque aquí le hemos facilitado las cosas. La
minería es un caso emblemático. Si se cumplieran las normas vigentes y
el Estado realizara de manera rigurosa los controles necesarios, la
minería a cielo abierto, altamente contaminante, no sería rentable y por
lo tanto a las empresas multinacionales no les interesaría explotar el
negocio. Con las papeleras e ingenios sucede lo mismo.
– ¿Qué opina del uso de agrotóxicos como el glifosato?
Cuando cae a la tierra, provoca un grave caso de contaminación
ambiental. No podemos rociar indiscriminadamente: cuando toca la tierra
o el agua, es muy grave.
–El último año se fumigó con 165 millones de litros de glifosato. ¿Por
qué no hay causas?
Porque no hay fiscales preocupados en cuestiones ambientales y porque no
hay jueces preocupados.
– ¿Por qué en el caso del glifosato se pide que haya pruebas que
demuestren el daño?
Porque son ignorantes o cómplices. En esos casos debiera aplicarse la
figura de delito de peligro. El delito de peligro clásico es el
narcotráfico. Porque se captura la droga antes que haga daño. Con la
droga se pone en peligro a la comunidad. Los delitos de contaminación
son contra la salud pública de la misma manera que el narcotráfico. Y es
un delito de peligro, se lo tiene que detener antes que haga daño a la
comunidad. No se puede esperar, como ha dicho algún fiscal, una víctima
y comprobar el nexo causal entre la contaminación y la víctima porque
eso es inmoral. Está establecido en la ley, dice “quien ponga en
peligro”, artículo 55 de la 24.051, no dice que “dañe”. Son dos cosas
muy distintas. Narcotráfico y contaminación son delitos de salud
pública. El narcotráfico sólo afecta a quien quiere consumir droga que
puede ser un porcentaje determinado de la población, mientras que la
contaminación afecta a quienes no quieren consumir, a todos, y a pesar
de ello el dinero dispuesto desde el Estado para combatir el
narcotráfico es interminable, pero para combatir la contaminación es
casi inexistente.

Es muy doloroso tratar de
cumplir una función que no me es obligatoria y no contar con un respaldo
concreto y efectivo de mi superior jerárquico. Hay que tener presente
que un axioma que corre por Tribunales dice “si vos querés planchar a un
magistrado activo, empapelalo a denuncias y demorale los trámites”. |
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Presiones, sumario
y destitución
– ¿Qué relación existe entre la investigación Alumbrera y los pedidos de
destitución en su contra?
Los pedidos de destitución no son casuales, están vinculados con la
causa Alumbrera. El procesamiento del vicepresidente de Alumbrera era
algo cantado en febrero de este año y las denuncias en mi contra son
posteriores. El secretario general del gremio judicial, Julio Piumato,
me acusa de presionar a mis empleados. Es una gran mentira, y eso se
traslució cuando los empleados le expresaron al procurador general y al
propio Piumato que todas las aseveraciones que hacía Piumato eran
absolutamente falsas. El otro pedido de destitución que tengo es por
hacer investigaciones, así de ridículo. Es el caso de Miguel Gordillo,
un empresario acusado de evasión que me denuncia por investigar,
literal: me denuncia porque no le giré la causa a un fiscal. Y pide mi
destitución por eso. Es cierto que como fiscal de Cámara no tengo
obligación de hacer investigaciones preliminares, pero sí tengo el
derecho.
– ¿Cómo repercutieron esos pedidos de destitución?
Coadyuvaron a que no realice más investigaciones preliminares. Además,
el procurador general de la Nación, Esteban Righi, firmó una resolución
en 2007, la 121, en donde reguló las investigaciones preliminares,
acortó el plazo de la investigación a 60 días y a los fiscales de Cámara
sólo nos dejó el rol de controlar a los fiscales de primera instancia.
Todo esto no ayuda a hacer investigaciones preliminares. Todo jugó muy
en contra porque en Tucumán llevábamos más de cien causas de
contaminación ambiental, investigamos ingenios, citrícolas, mineras,
hospitales, frigoríficos, basurales y sanatorios.
– Pero no tiene prohibido realizar investigaciones preliminares.
El procurador general no me prohibió las investigaciones, pero no
desestimó las denuncias falsas que hay sobre mí y limitó el tiempo de
las investigaciones. Los pedidos de destitución y el avance de esas
denuncias me han llevado a no realizar más investigaciones preliminares.
Es muy doloroso tratar de cumplir una función que no me es obligatoria y
no contar con un respaldo concreto y efectivo de mi superior jerárquico.
Hay que tener presente que un axioma que corre por Tribunales dice “si
vos querés planchar a un magistrado activo, empapelalo a denuncias y
demorale los trámites”. El Consejo Evaluador, que evalúa las denuncias
en mi contra, consideró que hay motivos para hacerme un sumario. Estamos
cerca de que me suspendan en el cargo y hagan un jury de enjuiciamiento.
No cuestiono que se me investigue, que lo hagan, pero que por lo menos
la denuncia incluya un delito, no como ahora que me denuncian por
investigar /
AZ
* Gentileza
www.pagina12.com.ar
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