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Celulosa prosigue con su guerra sucia
en Mehuin |
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Celco no da pie atrás en su intento
por construir un ducto para eliminar desechos en la costa de Mehuin.
En el camino, soborna con millones de dólares a sindicatos locales,
asesorada por influyentes empresas de lobby comunicacional. El
objetivo actual de la Celulosa es aislar a la comunidad opositora de
Mehuín y enfrentarla con otros sectores de
pescadores y lafkenches. Es la "metodología
Celco" que ha llegado a la zona. |
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Por
Arnaldo
PÉREZ-GUERRA
I
Lunes 21 de Enero de 2008 |
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Foto de Hernán Scandizzo. |
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Párrafos |
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En
el año 2006 los pescadores y la comunidad de Mehuín y Queule,
enfrentaron las barcazas pagadas por Celco y custodiadas por
la Armada que intentaban tomar muestras para el estudio de
impacto ambiental. |
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A
la oposición de los pescadores de Mehuin se han sumado sus
pares de Niebla. En una medida de presión, el pasado jueves
setenta trabajadores del mar decidieron tomarse con barricadas
la ruta 5 Sur, la principal del país. |
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MEHUIN
I
En la ciudad sureña de Valdivia, un grupo de pescadores liderados por
Joaquín Vargas Gallardo, del sindicato Sitimar, firmó un convenio de
colaboración y asistencia recíproca con la empresa Celulosa Arauco y
Constitución S.A. (Celco) que estipula la entrega de 8,9 millones de
dólares a los pescadores. A cambio, los pescadores admiten el pasaje de
un ducto desde la fábrica hasta el mar que transportará los residuos
industriales líquidos. Para muchos en la comunidad de Mehuín, Vargas es
un vulgar traidor, y su convenio no obliga al resto de los pobladores de
la zona. Un botón de muestra de la “metodología Celco” al interior del
País Mapuche.
Los gerentes de
asuntos públicos de Celco, Charles Kimber y Ángelo Romano, reconocieron
la existencia del convenio. Según éste, Celco pagará a los pescadores
340 mil dólares cuando se instale el ducto al mar - ya le pagó una
cantidad similar al sindicato al momento de firmar -; una tercera
partida igual al concluir las campañas de mediciones y toma de muestras;
y 225 mil dólares más cinco días después de la aprobación definitiva del
Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y de la entrada en funcionamiento del
ducto que verterá sus desechos al mar.
El convenio se venía fraguando desde hacía meses. Celco es asesorada por
influyentes empresas de lobby comunicacional. Su objetivo es aislar a la
comunidad de Mehuín y enfrentarla con otros sectores de pescadores y
lafkenches. La empresa ya ha anunciado conversaciones con pescadores y
mapuches de otras caletas y comunidades, han donado libros a bibliotecas
de escuelas rurales, y pagado comidas y fiestas en las que sus asesores
explican a la gente “las maravillas de Celco”. Pescadores de las caletas
de Mehuín y Queule saben que el ducto contaminará el mar, poniendo fin a
su actividad. Celco ha dado muestras de su nulo respeto con el
medioambiente tras los escándalos en Lincancel y los ríos Mataquito e
Itata, además de la muerte de la biodiversidad en el santuario de la
naturaleza Carlos Andwanter.
La Confederación Nacional de Pescadores Artesanales (Conapach) ha
reiterado su apoyo a la lucha contra Celco que lidera la comunidad de
Mehuín. “Rechazamos este burdo acuerdo y prácticas utilizadas por Celco
para desarticular la resistencia de la comunidad a la instalación del
ducto. Celco no sólo presiona al gobierno y sus instituciones, también
paga a los medios de comunicación para que oculten su accionar que raya
en lo delictivo. Pretende destruir el tejido social de la comunidad de
Mehuín, ofreciendo millonarias sumas de dinero para comprar voluntades.
Incluso ha recurrido a sicarios para amedrentar a quienes se oponen a la
destrucción del medio ambiente”, dice Cosme Caracciolo, presidente de la
Conapach.
Representantes del
Comité de Defensa de Mar de Mehuín y de Conapach, entregaron en La
Moneda una carta a la presidenta Michelle Bachelet: “En los últimos días
nuestro sector se ha visto envuelto en episodios que calificamos como
vergonzosos y que involucran hechos de índole político, social y hasta
criminal, que atentan contra nuestros derechos humanos más elementales.
Entre otros hechos de triste relevancia. Nos referimos especialmente a
la firma de un acuerdo que se tradujo en la redacción de un convenio ‘de
colaboración y asistencia reciproca’, entre la empresa Celulosa Arauco y
Constitución S.A. (Celco) y un grupo de pescadores. Este acuerdo no
representa el sentir de la mayoría de los pescadores ni el de las
organizaciones que conforman el Comité de Defensa del Mar, que agrupa a
organizaciones de nuestros pueblos originarios y sociales”.
“El fundamento de
dicho convenio - subrayan - radica en que los pescadores firmantes
contraen formalmente la obligación ante la empresa de colaborar en el
desarrollo de los estudios destinados a evaluar la factibilidad de la
construcción de un emisario submarino, cuya finalidad es el vertido de
residuos industriales líquidos a las aguas del Océano Pacífico, en las
inmediaciones de la caleta Mehuín. A cambio, los pescadores serán
retribuidos económicamente con la suma de 8,9 millones de dólares. Esto
no es ‘una negociación entre privados’ como dijera el Intendente de la
Región de Los Ríos, Iván Flores, eludiendo la responsa-bilidad que tiene
el gobierno del cual usted es su máxima representante”, señalan.
La carta dirigida a Bachelet agrega: “Como pescadores artesanales,
nuestra primera obligación ética y moral ha sido y será mantener un
medioambiente limpio para preservar la biodiversidad de la cual
ancestralmente hemos dependido. En base a este principio elemental y
lógico, es que hemos sostenido una constante oposición a la instalación
del ducto ya que son de conocimiento público las numerosas muestras de
los impactos negativos que este tipo de industrias provoca en el medio
ambiente, así como todo el mundo ya sabe que la pesca de arrastre es la
principal culpable del colapso de las pesquerías. Creemos que ignorar o
justificar el accionar de los operadores de Celco es hacerse cómplice de
prácticas que rayan en la ilegalidad. Solicitamos a usted inter-venir
ante esta empresa para que termine con este tipo de prácticas que
contravienen el rol del Estado que es velar por el bien común, el
respeto a los derechos humanos y el cuidado del medioambiente”.
Fuerte oposición mapuche
En el año 2006 los pescadores y la comunidad de Mehuín y Queule,
enfrentaron las barcazas pagadas por Celco -y custodiadas por la Armada-
que intentaban tomar muestras para el estudio de impacto ambiental. La
Armada, a través de transmisiones de radio, amenazó a los pescadores con
“actuar por la fuerza si impedían las faenas”. Y eso hizo, disparando
contra pequeños botes de pescadores que sólo se defendían con palos y
piedras. Dos días estuvo tomado el camino que une San José de la
Mariquina con Mehuín. Las barricadas se extendieron también al propio
Mehuín y a Queule. La comunidad se defendió, mientras lanchas y botes
custodiaban la costa. Desde los cerros los lafkenche vigilaban día y
noche. De esta forma, los pescadores y mapuche impidieron que los
remolcadores se acercaran a efectuar sus estudios en la zona.
Pescadores de Puerto Saavedra y otras caletas apoyan a los pescadores
que luchan contra Celco. Jimmy Becerra, líder de la oposición al ducto
en 1996, y secretario del Sindicato Nº1, encabezó la quema del convenio
de Celco en la plaza de Valdivia. Jimmy Becerra, acompañado por
pescadores del Sindicato Nº1, refutaron que el sindicato haya firmado
alguna negociación con Celco: “Es falso. Somos los reales pescadores de
ese sindicato y jamás hemos transado con la empresa”. Agrega que “Celco
hizo un negocio con personas que hace más de cinco años no viven acá y
no trabajan en el mar. “Como pescadores artesanales, nuestra primera
obligación ética y moral ha sido y será mantener un medioambiente limpio
para preservar la biodiversidad de la cual ancestralmente hemos
dependido”.
Supuestos pescadores
como Marcos Aguirre y Carlos Salazar trabajan en empresas forestales.
Quienes realmente trabajamos en Mehuín no vamos a transar. Han
convencido a nueve pescadores de nuestro sindicato, pero son gente
analfabeta que se les trajo a firmar algo que no conocían. Lo mismo
quiso hacer en la notaría Carmen Podlech con nosotros. A los pescadores
de Mehuín que firmaron el convenio les sacamos sus botes del río y los
tenemos varados en la calle para expulsarlos de la caleta. No vamos a
vender el mar por muy tentadores que sean seis mil dólares para alguien
que está mal económicamente y no ha visto ingresos en casi cuatro
meses”, dice.
Patricio Olivares, presidente del Sindicato de Pescadores de Queule,
denuncia que los organismos gubernamentales han mostrado su parcialidad
en el conflicto: “En la fiscalía de San José de la Mariquina hay más de
100 denuncias contra la empresa. Sólo se han acogido las que favorecen a
Celco”. Boris Hualme, uno de los principales dirigentes lafkenche de
Mehuín, agrega: “Mantenemos esta lucha hace unos doce años. Los
problemas del último tiempo son resultado de una estrategia de la
empresa Celco para enemistar a las comunidades, pero no tranzaremos ni
un centímetro de mar. Los habitantes del borde costero que sientan su
territorio amenazado y quienes solidaricen con esta lucha nos reuniremos
en Mehuín”.
Ataque armado a pescadores
Los ánimos continúan encendidos en la zona de conflicto. Durante el
pasado Encuentro Empresarial del Sur, desarrollado en el Hotel Villa del
Río de Valdivia, la ministra del Medioambiente, Ana Lya Uriarte, fue
increpada por las agrupaciones Acción por los Cisnes, juntas de vecinos
de Valdivia, jóvenes tehuelches y profesores de las universidades
Austral y San Sebastián, y debió retirarse de la reunión. En caleta
Queule, pescadores quemaron una embarcación de Carlos Salazar,
presidente del Sindicato Nº 1 de Mehuín, que firmó el acuerdo junto a
los dirigentes Omar Aburto Muñoz y Virginio Isla Lovera. El Comité de
Defensa del Mar de Mehuín denuncia la actuación de matones y sicarios
supuestamente pagados por Celco.
“El 21 de octubre
tres opositores al ducto fueron arrollados y golpeados por desconocidos.
Jorge Rodríguez debió ser trasladado grave hasta el Hospital Regional de
Valdivia. El vehículo que los arrolló transportaba a personas residentes
en Temuko que habrían llegado a la zona para firmar el convenio con
Celco. La camioneta se dio a la fuga pero Carabineros de San José de la
Mariquina detuvo al conductor”, dice Eliab Viguera. “A pesar de esto
-denuncian-, opositores al ducto han sido puestos en prisión preventiva
y domiciliaria. Están siendo procesados y la fiscal de San José de la
Mariquina, Paola Varela, sólo ha escuchado las declaraciones de una de
las partes, demostrando su total parcialidad. Hay más de 100 denuncias
en contra de Celco de quienes han resultado dañados por esta industria,
pero la fiscalía no ha acogido ninguna, no ha iniciado procesos
judiciales”.
A fines de diciembre
de 2007, dirigentes de pescadores de Missisipi y dirigentes de
comunidades lafkenches que Maiquillahue denunciaron, frente al retén de
Carabineros de Mehuín, una serie de disparos que les fueron propinados
desde un sector ribereño, luego que el día anterior ingresaran al río
Lingue a bloquear el paso de cuatro embarcaciones de pescadores locales
financiados por Celco para realizar un premonitoreo para el Estudio de
Impacto Ambiental que requiere la empresa. Según informó Boris Hualme,
los hechos se desencadenaron el viernes 29 después de las 13.30 horas,
cuando las cuatro "chatas" zarparon de la caleta ubicada en el estuario
del río Lingue con la intención de internarse en el mar a realizar
labores para Celco.
“Es
un grupo de pescadores vendidos que tienen la voluntad de prestarle ropa
a Celco, son escudos humanos que Celco esta utilizando, que pretendían
monitorear la zona, tomar fotografías y dejar algunos puntos
preestablecidos, para en los días siguientes Celco venir a hacer los
estudios”,
aseguró Hualme.
Al acercarse a la desembocadura del río Lingue, el grupo de pescadores
del sindicato de Missisipi y lafkenches salieron a bloquear el paso de
los aliados de Celco, por lo que tres de las cuatro embarcaciones
iniciaron el regreso, quedando una de ellas a la deriva. Esta fue
abordada por los pescadores de Missisipi, quedando bajo su resguardo, en
espera que el dueño se acercara a reconocerla. En el interior se
encontraron materiales de buceo, palas y armas blancas como machetes.
Fue en ese momento en que, desde la orilla del frente donde se emplaza
Mehuín, se propinaron disparos a quemarropa apuntados a los pescadores y
lafkenches que registraban la embarcación. Desde este grave incidente,
lafkenches y pescadores mantienen bajo vigilancia las 24 horas la zona,
para evitar nuevos intentos de Celco por iniciar sus investigaciones en
mar abierto.
“Actualmente la cosa esta bajo control y las caletas de
Puerto Saavedra, Toltén (La Barra) y Queule están expectantes al
llamado, para actuar si esto sigue agravándose en los próximos días”,
subrayó Hualme.
“Las autoridades se lavan las manos diciendo que es un conflicto entre
privados, pero cuando quieren intervenir militarizan la zona y no han
sido capaces de parar a esta empresa”, dijo. “En la Octava Región
dejaron la escoba; en la Séptima Región, en Mataquito, también; en la
Décima Región, lo mismo, pero en el río Cruces, y ahora quieren seguir
dejando la escoba en este territorio. Celco es una empresa corrupta
derechamente”, afirmó. “Queremos que el gobierno no se siga haciendo el
leso, éste no es un problema entre privados, es un problema que
involucra a todos los habitantes del borde costero y es necesario que se
haga algo para parar a Celco con sus maniobras y sobornos”, subrayó. A
juicio del dirigente lafkenche, “Celco se equivocó rotundamente en creer
que negociando con ciertas personas de Mehuín iba a lograr su acometido,
pero el territorio es mucho más y el mar y el territorio esta
resguardado por las comunidades y otros sindicatos de pescadores
lafkenches, por Curiñanco, Bonifacio, Queule, Toltén y Puerto Saavedra”,
indicó. “Celco se metió en un terreno que no conocía y ahora se están
viendo los resultados, esto es una derrota más de Celulosa Arauco”,
enfatizó.
Cortes de ruta
A la oposición de los
pescadores de Mehuin se han sumado sus pares de Niebla. En una medida de
presión, el pasado viernes 18 de enero, setenta trabajadores del mar
decidieron tomarse con barricadas la ruta 5, al norte de la ciudad, como
protesta contra el proyecto de la empresa. Los manifestantes quemaron
neumáticos y bloquearon la carretera con cables de acero y árboles que
derribaron en el lugar. Señalaron representar a los sindicatos de
Tripulantes Cerqueros de Niebla, Sindicato Caleta El Piojo de Niebla,
Sindicato Gente de Mar de Niebla y el Sindicato de Armadores Cerqueros
bloquearon por más de dos horas y media la Ruta 5 Sur. Subrayaron que el
proyecto de Celco quedará muy cerca de sus hogares y del área marítima
donde trabajan. La movilización significó un atochamiento vehicular
cercano a los 10 kilómetros de norte a sur. Los trabajadores criticaron
además la decisión de la Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema)
de aprobar los estudios de impacto ambiental que permiten a Celco
funcionar en Valdivia al 100 por ciento de su capacidad.
Es la segunda vez que
pescadores artesanales realizan esta acción de protesta. Anteriormente,
el 30 de noviembre pasado, los pescadores no sólo bloquearon la ruta en
el mismo lugar, sino que además, bloquearon los accesos a Valdivia por
el puente Santo Domingo por la salida sur y el puente Cayumapu, por la
salida norte, por más de una hora. Juan Santana, Presidente del
Sindicato de Tripulantes Cerqueros de Niebla señaló que esta acción fue
advertida a la autoridad, si ésta no tomaba cartas en el asunto respecto
al caso Celco, ya que ha hecho oídos sordos a los constantes reclamos y
protestas de los pescadores artesanales que se verán afectados
directamente por la posible instalación de un ducto al mar. “La señora
Presidenta nos prometió una Mesa de Alto nivel para tratar este asunto
cuando estaba haciendo su campaña. El señor Intendente que es su
representante, lo hemos declarado enemigo de la pesca artesanal, porque
él la quiere ignorar, más encima se refugia detrás del Seremi de
Economía, quien tampoco ha hecho nada por la pesca artesanal”, dijo.
La comunidad de Tralcao -junta de vecinos, asociación indígena, grupo de
ecoturismo, antropólogos y el equipo de desarrollo local-, también ha
manifestado su apoyo a los pescadores de Mehuín, “que valerosa e
históricamente están defendiendo su territorio ancestral, el mar, ante
la descarada arremetida financista de Celco, en lamentable y silenciosa
complicidad con algunas autoridades gubernamentales”, dicen en un
comunicado. Tralcao, comunidad rural en San José de la Mariquina, sufre
los efectos de Celco desde hace años: “La prueba más clara es la
destrucción irrecuperable del río Pichoy y toda su flora y avifauna.
Hemos perdido un hermoso lugar de recreación y peligra día a día nuestra
salud, principalmente de nuestros niños y ancianos, así como un
importante patrimonio y recurso productivo ecoturístico, además del agua
para riego”.
Según la comunidad de
Tralcao también han visto afectadas las siembras de habas, papas y otras
hortalizas. “¿Será acaso la lluvia ácida que arrastra todas las
partículas en suspensión que arroja diariamente y por toneladas la mega
industria instalada en la comuna? Los ofrecimientos de dinero de Celco
también pretenden llegar hasta Tralcao a dividirnos como comunidad. Lo
rechazamos totalmente. Como habitantes conscientes y en defensa de
nuestro territorio, mantenemos firme la demanda contra los responsables
de la contaminación ambiental del Pichoy que presentamos en 2004 en el
Juzgado de Policía Local de San José de la Mariquina. Esperamos que tras
los últimos hechos se agilice la investigación”, concluyen / AZ
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