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FOTO DE
AGENCIAS. |
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En la última década los negocios
inmobiliarios en Villa La Angostura, sur de Neuquén, crecieron
exponencialmente y se transformaron en el poder fáctico de la ciudad
lacustre. La reivindicación territorial de la comunidad mapuche Paichil
Antriao y su resistencia al avance del loteo del cerro Belvedere se
convirtió en un obstáculo para los mercaderes de la tierra. Desde fines
de 2009 el hostigamiento y la represión contra esta comunidad llegó a
límites de violencia física y psicológica propios de la última dictadura
militar. A continuación reproducimos el comunicado del CAI.
El CAI ante el copamiento armado del territorio de la comunidad
Paisil-Antreao en Villa La Angostura
“No entreguen Carhue al winca”, dejó como testamento el toki Calfucura,
guerrero de la resistencia de nuestro pueblo durante las luchas previas
a la consolidación del Estado nacional argentino y la campaña militar
“al desierto” que buscó nuestro exterminio. Carhue, tierras de
invernada, era la entrada estratégica de los capitales al dominio de las
tierras productivas de la pampa húmeda, el símbolo del control del
territorio que 150 años después hacen sangrar las trasnacionales de la
soja, la carne y las semillas.
Hoy Villa La Angostura es Carhue, símbolo de la apropiación violenta del
territorio ancestral para negocios y negociados de todo tipo. Hoy el
espacio territorial de la comunidad Paisil-Antreao en VLA es el teatro
de operaciones de una prueba piloto de militarización bajo las reglas de
la democracia y el estado de derecho; de eliminación del conflicto por
sofocamiento y asfixia política, institucional y social; de sorda
limpieza étnica para despejar el terreno a los “inversores”.
La situación creada nos pone en una encrucijada histórica. O somos
justos o somos cómplices. No hay espacio político para jugar al “indio
amigo” del poder ante el agudizamiento de la negación de nuestros
derechos legales y legítimos reconocidos por el propio Estado argentino.
El copamiento armado del espacio territorial de la Paisil-Antreao
El 2 de diciembre de 2009 un dispositivo especial de la policía de
Neuquén concretó el desalojo de una de las fracciones del antiguo lote
agrícola-pastoril Nº 9 de 625 hectáreas , espacio de la ocupación
tradicional de la comunidad mapuche Paisil-Antreao desde fines de siglo
XIX.
El desalojo en favor de un ex empleado petrolero norteamericano permitió
al Estado provincial de Neuquén instaurar un estado de terror en toda el
área del cerro Belvedere, lugar de asentamiento y reasentamiento de
numerosas familias de esta comunidad mapuche. Así, la causa iniciada por
William Fisher -que consiguió una orden de desalojo en 2007- está siendo
usada para: militarizar todo el espacio de ocupación real de la
comunidad en el ejido municipal de Villa La Angostura ; patrullar con
armas el espacio e instalar puestos policiales en cercanía de las rukas;
restringir al extremo los derechos y las garantías de la población que
vive y transita en el lugar; convertir a las lammgen y peñi en
prisioneros en su propio territorio; desatar una verdadería cacería
humana por el bosque; realizar operativos armados constantes (que
incluyen torturas psicológicas con armas largas a menores de hasta 2
años), detenciones sin orden judicial y torturas en comisaría Nº 28;
vigilancia y hostigamiento policial y de parapoliciales en los barrios
populares a activistas de la comunidad; e reinstalar argumentos
persecutorios sobre presuntos “infiltrados” al interior del pueblo
mapuche que resiste el avance ilegítimo sobre el wallmapu (territorio
ancestral del pueblo mapuche).
Al momento, por lo menos unas 40 personas están en virtual prisión
domiciliaria, aislados del resto de la población local por un cerco
policial, la desinformación y manipulación de la información a través de
los medios de comunicación locales y regionales y la técnica del rumor.
La asfixia es psicológica y también económica, ya que la gran mayoría no
puede desplazarse a sus lugares habituales de trabajo por temor a
persecución policial al desplazarse, a la posibilidad de la destrucción
de las rukas si quedan solas y el terror instalado en los niños que no
pueden ver alejarse a los mayores mientras les alumbran las viviendas
con reflectores por la noche.
No se conocen órdenes de allanamientos ni pedidos de capturas, ya que el
recurso imposible de probar que usa la policía es la del rumor y los
tiroteos constantes. Las familias fueron virtualmente expulsadas al
bosque y obligadas a la clandestinidad. El movimiento de las unidades de
la policía es constante, desconociéndose el número de efectivos
emplazados en el bosque, por lo que no puede descartarse una escalada
represiva.
* Desalojo y represión del 2/12/09
El 2 de diciembre pasado, un número indeterminado de policías
pertenecientes a por lo menos tres divisiones especializadas diferentes
–según lo que informó la prensa- concretó el desalojo de la fracción en
conflicto con Fischer y en un movimiento de pinzas instaló dos puestos
policiales en el territorio de la comunidad.
Un puesto se instaló para garantizar que Fischer y el personal
contratado por él –un grupo de 15 personas encapuchadas, algunos de la
vecina ciudad de Bariloche- levantara rápidamente una casilla y un baño
químico. El otro, fuera del predio que alcanza la orden de desalojo,
custodia el proyecto de 5 hectáreas que uno de los inversores privados
“donó” a la Mutual de la policía del Neuquén para la construcción de
cabañas.
El desalojo comenzó a primeras horas de la mañana y duró hasta las 21
aproximadamente.
La policía, con la intervención de personal de identidad encubierta
supuestamente contratada por el beneficiario de la medida, destruyó dos
ruka de madera de modo que fue imposible reutilizar los elementos para
reconstruir una vivienda en otro lugar. Con los restos, por la noche la
policía hizo fuego para quemar la bandera que unifica al pueblo mapuche
desde 1992 y para un asado del grupo que pernoctó. A las mujeres que
asistían a la destrucción los policías le hicieron gestos obscenos y
exhibieron sus genitales. A los niños atemorizaron con perros Rottweiler
conocidos por su ferocidad.
Fueron interceptadas y bloqueadas ilegalmente las señales de los
teléfonos celulares de los miembros de la comunidad.
Fueron demorados por cinco horas en comisaría 28 un muchacho de la
comunidad Paisil-Antreao y otro del lof Quintriqueo.
* Persecución armada y detenciones del sábado 21/12/2009
Alrededor de las 13 del sábado 21 de diciembre, un grupo de mapuche fue
rodeado en plena zona boscosa del territorio por policías del grupo
especial GEOP que disparó con armas largas; luego, efectivos de la
policía de la comisaría local los golpearon en el lugar. Detuvieron a
tres muchachos, uno de ellos de 16 años. Estuvieron varios horas
incomunicados, siendo golpeados y torturados. Realizaron un fraudulento
secuestro de armas. Se desconocen los cargos y la situación procesal de
los tres apresados. No se permitió verlos durante la detención.
El ataque a la comunidad se inició alrededor de las 13, duró por lo
menos una hora y media aproximadamente, hasta que los detenidos son
bajados a la comisaría local, ubicada a un par de km del espacio
territorial en la ladera del cerro Belvedere. Alrededor de las 20 son
llevados al hospital local. Son liberados alrededor de las 22.
Está perfectamente identificado el policía que encañonó con un arma
larga a una menor de 2 (dos) años, entre otros hechos aberrantes
violatorio de los más elementales derechos humanos.
* Persecución armada y detención del domingo 3/01/2010
A primera hora de la mañana, la policía realizó corridas a tiros durante
los que quedó atrapado un grupo de turistas. Había gente mayor. Las
corridas y disparos se prolongaron durante toda la tarde y noche. La
gente no puede salir de sus rukas ni siquiera a verificar la situación
de sus vecinos. La versión oficial fue que mapuche atacaron a la policía
con bombas molotov y clavos miguelito.
Alrededor de las 20 fue detenido un miembro de la comunidad Paisil-Antreao,
por averiguación de antecedentes supuestamente. Fue liberado alrededor
de las 15 del lunes siguiente, totalmente golpeado. Desde comisaría no
se lo llevó al hospital; él no quizo ir a certificar la golpiza por
temor a las represalias. Durante todas esas hora no se lo pudo ver ni
tener información oficial sobre su situación procesal.
En tanto, vecinos de la localidad se entrevistaron con funcionarios
municipales solicitándole que intercedan para frenar la escalada de
violencia. Rechazaron toda intermediación para pacificar la situación
haciendo la apología de la violencia y haciendo explícita una posición a
favor de profundizar la represión.
Los responsables políticos e institucionales de la represión y el
despojo
Los estado nacional, neuquino y municipal comparten cuotas de
responsabilidad histórica y actual por la negación y violación
sistemática de los derechos del pueblo mapuche en general y, en
particular, de la comunidad Paisil-Antreao. Todos y cada uno son
responsables de no aplicar el artículo 75 de la Constitución Nacional ,
el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre
los derechos de los pueblos indígenas, marcos normativos que superan con
creces incluso los alcances de la ley nacional de emergencia de los
territorios indígenas que tampoco aplicaron en este caso.
Es imprescindible que haya explicaciones sobre la aplicación del Acta
acuerdo entre la Comunidad Paichil Antriao, la Confederación Neuquina ,
el INAI y la Municipalidad de Villa la Angostura de 2005.
En cuanto a la barbarie desatada el 2 de diciembre, la que se mantiene
hasta la fecha, exigimos una investigación seria e independiente sobre:
- la decisión del dispositivo policial;
- la violación de DD.HH. y las leyes vigentes por parte del cuerpo de
policía dependiente de la comisaría Nº28 y de los cuerpos especiales
intervinientes;
- la intervención de particulares en el desalojo;
- la intervención de la Mutual policial del Neuquén en el desalojo y su
participación en el negocio inmobiliario del área Belvedere;
- la persecución y espionaje ilegal desplegado ante domicilios
particulares fuera del territorio en conflicto; entre otros puntos..
El CAI ante este conflicto
En 1879, el general Roca se instaló con 6000 soldados en Carhue. Por las
armas doblegó Carhue y desplegó el aukan a todo el territorio ancestral,
de cuya muerte y dolor estamos reconstituyéndonos como pueblo en lucha.
Cuando en 2003 la comunidad Paisil-Antreao se reconstituye como
comunidad y recupera fracciones en el cerro Belvedere estaba, a la vez,
superando la derrota de Carhue. William Fischer es beneficiario de esa
confrontación histórica por la vida en el territorio.
La “campaña al desierto” se hizo con aportes de los terratenientes de la
zona; hoy pagan adicionales a la policía, como reconoció el propio
comisario de VLA Nelson Ledesma quien reconoció que tanto Fischer como
el arquitecto Daniel Ducau, otro de los supuestos propietarios con
derechos en el lugar, pagan para tener “protección y seguridad”.
El predio de varias hectáreas en el Belvedere que dice “propiedad
privada Mutual policial” es la prueba concreta del soborno de los
inversores a la policía del Neuquén, que defienden su propio capital de
inversión cuando reprimen al pueblo mapuche. Las oficinas de Obras
Particulares del municipio local no pueden ignorar esa realidad al
momento de abrirle un expediente para autorizar la construcción de las
cabañas proyectadas.
Hace unos meses, la Sociedad Rural de Neuquén y Carlos Natalio “Nuno”
Sapag iniciaron una campaña sucia de demonización del pueblo mapuche.
Primero la campaña ideológica, después las balas. A través de una
sociedad anónima, el hermano mayor del gobernador Sapag construye una
hostería en Puerto Manzano, a un par de km del Belvedere. Cuando pidió
respaldar al juez de Zapala para que desaloje a una comunidad mapuche de
Quillén, respaldó de hecho al juez Videla y a Fischer con su grupo de
matones encapuchados.
¿Quién es terrorista cuando un policía uniformado, que sabe que toda la
comunidad lo conoce, a cara descubierta encañona a una niña de 2 años, a
otro de 11, a otro de 12 y esposa a uno de 16?
* Respaldamos total e incondicionalmente a la comunidad Paisil-Antreao
que desde 2003 resiste todos y cada uno de las humillaciones, despojos y
atropellos ilegales e ilegítimos por parte de las autoridades y del
poder económico concentrado en VLA.
* No permitiremos la negociación del territorio ancestral.
* Exigimos el retiro total y definitivo de las fuerzas represivas del
espacio de la comunidad y una investigación total sobre el conflicto.
Marici weu !!! Marici weu !!! Marici weu !!!
Consejo A. Indígena – CAI
Río Negro – Puelmapu
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