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CAMPAÑA DE AMNISTIA
INTERNACIONAL |
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Corte Suprema deberá ver caso de Elena
Varela |
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El recurso se presentó el 26 de junio y fue suscrito por destacados
documentalistas y cineastas tales como Francisco Gedda, Paola
Castillo, Ignacio Agüero, Pablo Insunza, Peter Chaskel, Orlando
Lubbert y Jaime Díaz. Según Jerez, la defensa no solicitó la
revisión de la medida cautelar al juzgado de garantía de Rancagua
porque fue este tribunal el que determinó la prisión preventiva de
la cineasta en una audiencia plagada de graves irregularidades. |
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Por
Lucía SEPÚLVEDA*
I
Martes 1 de Julio de 2008 |
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Corte
Suprema de Chile |
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Foto de Agencias. |
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Párrafos |
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En la denuncia criminal se expone que las únicas armas
encontradas en los allanamientos fueron fusiles de fantasía
utilizados para un documental y se detallan las torturas y
vejaciones sufridas por la cineasta, que permanece en prisión
preventiva desde mayo en la Cárcel de Seguridad de Rancagua,
en un régimen de aislamiento en que por ejemplo, ella no tiene
acceso a periódicos ni radio. |
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No es el primer montaje armado por la llamada "inteligencia
nacional". Su calidad es similar a la utilizada en otros casos
de represión al pueblo mapuche. Sin embargo el método ha
resultado útil para mantener en prisión a luchadores sociales
por tiempo indefinido, en el marco de la llamada "Operación
Paciencia" diseñada por los perseguidores contra las
comunidades en conflicto. |
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SANTIAGO
/ La Corte Suprema deberá pronunciarse próximamente sobre el caso Elena
Varela, luego que la Corte de Apelaciones de Rancagua rechazara el
recurso de amparo presentado en favor de la documentalista, según
informó su abogado, Rubén Jerez. El recurso se presentó el 26 de
junio y fue suscrito por destacados documentalistas y cineastas tales
como Francisco Gedda, Paola Castillo, Ignacio Agüero, Pablo Insunza,
Peter Chaskel, Orlando Lubbert y Jaime Díaz. Según Jerez, la defensa no
solicitó la revisión de la medida cautelar al juzgado de garantía de
Rancagua porque fue este tribunal el que determinó la prisión preventiva
de la cineasta en una audiencia plagada de graves irregularidades, y
negándose a cumplir con su deber de fiscalizar que un inocente no sea
tratado como culpable.
El pasado miércoles 25 de junio, en la Corte de Apelaciones de Rancagua,
los ministros Carlos Bañados y Ricardo Pairicán de la tercera sala
votaron por el rechazo al amparo, mientras que el abogado integrante,
Mario Márquez Maldonado, estuvo por acoger el recurso señalando que "en
la formalización no se entregaron los antecedentes concretos que
fundamentaran la participación de la imputada en su participación en
calidad de autora de los delitos de robo con homicidio y robo con
violencia, planificando, reclutando y ocultando a los partícipes en los
referidos delitos".
La reclamación de la defensa denuncia la existencia de montajes y
operaciones comunicacionales que recuerdan la época oscura de la DINA,
la CNI, DINACOS y el Fiscal Torres. Se lee en el recurso: "Elena Varela
fue acusada públicamente de participar, indirectamente, en hechos graves
como son dos asaltos y una asociación ilícita. Para esos efectos, la
Policía de Investigaciones, realizó un montaje, el 7 de mayo de 2008, en
la IX Región, con armas de fantasía y una bandera del MIR, destinada a
un documental. Lo anterior, reiteramos, con evidente publicidad y en
abierta violación a lo expuesto en el artículo 92 del Código Procesal
Penal". Y a continuación se afirma que las únicas bases de dichas
acusaciones acusaciones son los los dichos del fiscal sobre la base de
supuestas declaraciones de testigos que hasta la fecha permanecen
anónimos.
Amnistía Internacional ha iniciado una campaña a favor de la libertad de
Elena Varela, mientras que trabajadores del medio audivisual y del
periodismo dentro y fuera del país han calificado los hechos como un
aberrante atentado a la libertad de expresión, exigiendo además la
recuperación de los materiales filmados que fueron incautados. En un
reportaje publicado por el diario La Nación Domingo con fecha 29 de
junio, la cineasta, entrevistada por representantes de Amnistía
Internacional y del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas
expresó:
"Estoy presa por mi trabajo profesional como cineasta, por la
información que manejo, por interactuar con activistas mapuches que
luchan por lo que creen, por entrevistar a personas de comunidades
mapuches que han sido muy reprimidas y que no se atreven a decir nada,
porque sé muchas cosas tan crueles que me llegan a enfermar. El pueblo
mapuche ha sido humillado, ha sido perseguido. ¡He visto tanta gente
aplastada emocionalmente, siquiátricamente, tanta gente que no se atreve
a hablar! Por eso estoy presa".
Denuncia criminal por tortura
Por su parte, el padre de Elena, don Hëctor Varela Díaz – que vive en
Santiago y es diácono en la Iglesia Católica – presentó en el Juzgado de
Garantía de Rancagua una denuncia criminal contra funcionarios de la
policía de investigaciones de Rancagua por tortura, detención ilegal y
vejación, y contra el fiscal de Rancagua, Servando Pérez por amenaza y
obstrucción a la investigación. De los cien policías que actuaron en los
hechos denunciados, entre los que habría miembros de la ANI (Agencia
Nacional de Inteligencia), los únicos dos funcionarios que pudieron ser
identificados son Juan Reyes Gutiérrez y Luis Albornoz Urra.
En el mismo recurso, interpuesto por el abogado Hugo Gutiérrez de la
oficina de Derechos Humanos de la Corporación de Asistencia Judicial, se
relata que luego de ser detenida Elena en su domicilio de la localidad
de Lican Ray (Región de la Araucanía), fue conducida al Colegio Claudio
Arrau de la comuna de Panguipulli (Región de los Lagos), donde la
cineasta y profesora de música trabajaba dirigiendo una orquesta de
niños. Llegó al colegio esposada, junto a 30 efectivos de seguridad que
la urgían a que confesara públicamente que escondía armas ¡en los
instrumentos musicales de los pequeños!.
En la denuncia criminal se expone que las únicas armas encontradas en
los allanamientos fueron fusiles de fantasía utilizados para un
documental y se detallan las torturas y vejaciones sufridas por la
cineasta, que permanece en prisión preventiva desde mayo en la Cárcel de
Seguridad de Rancagua, en un régimen de aislamiento en que por ejemplo,
ella no tiene acceso a periódicos ni radio, y tanto The Clinic como La
Nación lograron acceso a ella burlando las medidas burocráticas
impuestas por gendarmería para dificultar el trabajo de la prensa.
Durante su detención a Elena se le prohibió llamar a sus familiares o a
un abogado y "fue obligada a permanecer de pie, por más de cuatro horas,
en contra de una pared, a fin de conseguir su confesión… fue objeto de
torturas como la incomunicación total y durante 24 horas no le
permitieron comer ni beber, mientras recibía amenazas en contra de su
integridad y la de su hija América. Fue interrogada por funcionarios
desconocidos".
Jueza impidió denuncia de torturas
La Corte de Apelaciones de Rancagua estimó que la actuación de la jueza
de Garantía, Andrea Urbina Salazar se ajustó a la legalidad. Pero el
abogado Rubén Jerez declaró a esta periodista: "La jueza de garantía
faltó a la verdad en el informe evacuado a la Corte, ya que dijo que
Elena Varela no le pidió hacer uso de la palabra y que nadie efectuó
reclamaciones respecto de la legalidad de la detención. Eso es falso.
Basta escuchar la grabación de la audiencia de formalización, donde en
forma grosera, la jueza Urbina impide a Elena Varela denunciar el trato
inhumano y la tortura inflingida. Habría sabido que fue expuesta a la
prensa, esposada y acusada públicamente por el fiscal y la policía,
antes de concurrir a un tribunal; y q obligada, bajo amenaza, a estampar
sus huellas digitales en un registro de procedencia y destino
desconocido".
No es el primer montaje armado por la llamada "inteligencia nacional".
Su calidad es similar a la utilizada en otros casos de represión al
pueblo mapuche. Sin embargo el método ha resultado útil para mantener en
prisión a luchadores sociales por tiempo indefinido, en el marco de la
llamada "Operación Paciencia" diseñada por los perseguidores contra las
comunidades en conflicto. Un caso ilustrativo es el juicio contra Héctor
Llaitul y Roberto Painemil, en que luego de más de un año y medio de
prisión preventiva, ambos imputados fueron absueltos de la acusación de
incendio. En ese caso, la jueza de garantía de Nueva Imperial Claudia
Sánchez también había desestimado la denuncia de tortura que Painemil
intentó hacer previamente.
En el recurso que verá la Corte Suprema, la defensa asegura que durante
la formalización el tribunal no reveló la identidad del juez que dictó
las ordenes de detención en contra los imputados. Ello era relevante
dado que a juicio de la defensa, por razones de imparcialidad, resulta
impresentable que el mismo juez que decretó las aprehensiones, sea quien
se pronuncie sobre la legalidad de las mismas.
El abogado Jerez argumentó asimismo que la formalización y prisión
preventiva que pesan sobre Elena Varela son abusivas y arbitrarias,
porque la dejaron en la total indefensión, considerando que el fiscal
Servando Pérez – que pidió la prisión preventiva - reconoció en la
audiencia que los argumentos de la detención estaban en una carpeta
reservada y fueron entregados por un testigo anónimo o sin rostro. De
esta manera se vulneraron los derechos de la documentalista a la
publicidad y a la defensa, pasando a llevar los artículos 83 de la
Constitución y 9 del Código Procesal Penal, que establecen la necesidad
de autorización judicial previa para las actuaciones del fiscal que
puedan afectar los derechos de los imputados.
Juicio kakfiano
El profesional que defiende a Elena Varela considera "dignas de Kafka"
las características de este juicio, en que las imputaciones vagas
generan una total indefensión de los acusados. La defensa argumenta que
el fiscal y la jueza Urbina –que aceptó la versión del fiscal- situaron
a Elena Varela en una "dimensión desconocida, ubicada fuera del tiempo y
del espacio, y ajena a este mundo" ya que en las acusaciones no se
menciona lugar, ni fecha ni circunstancias de los graves hechos que le
imputan: planificar un asalto, ocultar a los asaltantes y reclutar gente
para delinquir. En consecuencia, no hay cómo organizar la deensa.
El recurso también señala su extrañeza por el hecho de que un fiscal de
Rancagua investigue y formalice por hechos ocurridos en Loncoche, el año
2004, como si en esa ciudad del sur no existiera Ministerio Público o
Tribunales de Garantía. También se argumentó que el tribunal imputó
hechos y no delitos, es decir conductas penadas por la ley, al omitir
mencionar las normas jurídicas que tipificarían los hechos supuestamente
investigados. La Corte Suprema deberá entonces dirimir el planteamiento
de fondo: según la defensa, el tribunal de garantía no cumplió su
función esencial de fiscalizar que un inocente no sea tratado como
culpable. Las siguientes son las acusaciones formuladas respecto de la
jueza Urbina Salazar:
· No preguntó si se informó, a la detenida, por parte de sus
aprehensores, de manera específica y clara, acerca de los hechos que se
le imputaron, en conformidad al artículo 135 del Código Procesal Penal.
· No verificó si la detenida fue asistida por un abogado desde los actos
iníciales de la investigación.
· No preguntó si se le respetó su derecho a guardar silencio.
· No preguntó si fue sometida a tortura, a tratos crueles, inhumanos o
degradantes.
· No preguntó si se le aplicaron métodos prohibidos como los señalados
en el artículo 195 del Código Procesal Penal.
En el recurso se pidió a la Corte Suprema escuchar la grabación de la
audiencia de formalización y así constatar que "para vergüenza del Poder
Judicial , la jueza de garantía no sólo le niega a Elena Varela, la
oportunidad de expresarse después de la formalización, como lo previene
el artículo 232 del Código Procesal Penal, sino que, con posterioridad,
se lo impide, groseramente cuando al pedirle la anuencia para aceptar a
su defensora, Elena intenta denunciar los malos tratos a los que fue
sometida. Debemos recordar que, a la defensora de Elena Varela, se le
permitió ingresar a la sala, después de transcurrida la mitad de la
audiencia, con la condición que no discutiera la legalidad de la
detención" /
AZ
* Gentileza
www.periodismosanador.blogspot.com
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