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FOTO DE JAVIER ESTRADA. |
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Diversas organizaciones de pueblos
originarios, mantienen encendidos reclamos históricos y realizan
ocupaciones de tierras en algunas regiones de Argentina. En esta nueva
trama de la geografía social, sobresalen los conflictos que involucran
al pueblo mapuche con la empresa Benetton, propietaria de grandes
latifundios al sur del país.
El pueblo mapuche es originario de la Patagonia y del sur de Chile. Su
nombre, en lengua nativa significa: “gente de la tierra”, pero también
son conocidos con el nombre de araucanos; término que esta comunidad
rechaza. Se estima que los descendientes de mapuches alcanzan una
población de 1 millón de personas, a ambos lados de las fronteras.
Durante varios siglos los mapuches
mantuvieron una persistente resistencia a la conquista española en
América, en un conflicto que se denominó “Guerra de Arauco” y que duró
300 años. A fines del siglo XIX, y con la consolidación de los estados
de Argentina y Chile, este pueblo es llevado casi al exterminio. Sus
sobrevivientes fueron confinados a pequeñas áreas denominadas reservas.
La visualización pública de la
cuestión mapuche, emergió a principios de la década de 1990, con la
ocupación de tierras en grandes latifundios de la Patagonia. En los
conflictos sobresalen los nombres de los hermanos Benetton, propietarios
de más 900 mil hectáreas y de Marcelo Tinelli, reconocido conductor
televisivo de Buenos Aires, con planes de instalar un proyecto turístico
en la provincia de Chubut.
Los mapuches actualmente organizados
en comunidades y con el apoyo de ONG(s) del exterior, han comenzado a
reclamar por sus territorios perdidos y realizan en forma coordinada,
una serie de ocupaciones que ellos denominan: “recuperación de tierras”.
Estas acciones han motivado la intervención del Estado Argentino, que
intenta balancear -con ecuanimidad- los fundamentos y derechos de las
partes involucradas; cuyos antecedentes se remontan a varios siglos.
Altasierra dialogó con Mauro Millán, vocero de la Comunidad
Mapuche Santa Rosa, para conocer de primera fuente, la corriente de
opinión de éste pueblo originario.
- Cual es la situación actual del conflicto entre las familias
mapuches y la “ocupación” de tierras en la Patagonia.
Soy vocero de la comunidad Mapuche Santa Rosa Leleque. En el momento en
que nosotros decidimos recuperar, nunca utilizamos otra palabra. Aquí se
habla de “toma”. Las tomas no esta de acuerdo al concepto de a quien
pertenece la tierra. Me parece que utilizar el término “recuperar”
significa que es algo que te perteneció, te pertenece y te va ha
pertenecer. Lo que nosotros hicimos el día 14 de febrero; sabíamos que
nos íbamos a enfrentar a una serie de medidas jurídicas, que seguramente
iban a tomar los abogados de Benetton. Porque ese predio, lo estamos
disputando, con uno de los terratenientes que tiene el latifundio más
grande de Argentina.
- ¿Cuántos kilómetros cuadrados tiene Benetton en la Patagonia?
Se calcula que alrededor de casi 1 millón de hectáreas.
- Cuando tu organización habla de “recuperación” y el poder instituido
habla de “toma”… ¿Se podría definir o cuantificar, la cantidad de
hectáreas que necesita el pueblo mapuche, para considerar que han
obtenido un espacio vital sustentable?
Me voy a remitir hablar exclusivamente a la comunidad mapuche de Santa
Rosa. Somos 6 familias, donde hay niños y personas adultas que sumamos
alrededor de 30 personas. Nosotros consideramos que para tener un
desarrollo armonioso de nuestra cultura, necesariamente lo tenemos que
hacer en un espacio que no sea urbano. Eso es en un aspecto; ahora la
situación de conflicto que se ha generado es la disputa en la justicia,
que tiene que ver con más o menos 500 hectáreas. Que se encuentran en la
zona denominada Leleque.
- ¿Qué actividad van a desarrollar en ese lugar?
Nunca hemos dejado de ejercer nuestra cultura. Las comunidades hasta el
día de hoy generan su economía. Muchas veces es una economía de
supervivencia, en otros casos es una economía -que de alguna manera- le
da un poco de autonomía e independencia. Con respecto a nuestras
proyecciones en el lugar, nosotros no pretendemos ser propietarios de
esas tierras; porque es imposible ser dueño de algo. En nuestro idioma
no existe la palabra “propiedad privada”. Necesariamente creo que
podemos desarrollar una vida comunitaria, con actividades comunitarias,
que no impacten sobre el medio ambiente. Como por ejemplo cultivar la
tierra, también podemos tener algo de ganado; pero con mucha
responsabilidad. No queremos que se de una situación de sobre pastoreo.
Emprendimiento que estén destinados al turismo, no al turismo
depredador, sino un turismo más particular y solidario. En el caso de
muchos integrantes de la comunidad, varios vivimos de lo que hacemos,
muchos trabajan el telar, en mi caso durante años desarrolle la practica
de recrear la platería mapuche. Bueno cuestiones que tienen que ver con
nuestras propias actividades y nuestras propias proyecciones que se
refieran a la economía solidaria.
- ¿Y cual es la situación jurídica actual de las tierras que tu
comunidad ha “recuperado”?
En este caso, nosotros ya no estamos demandando la tierra, ya que la
hemos recuperado. Lo que sí estamos demandando al Estado,
fundamentalmente al estado provincial, que nos dejen vivir en paz. En el
momento que nosotros hicimos esta recuperación, hemos visto como el
poder reacciona a través de sus diferentes canales: primero la reacción
que tuvo el poder político; hay legisladores que son personajes
mediocres que viven de eso. De “candidatearse” todo el tiempo y todos
los años. En el caso de un tal Fernández, quien fue el primero que abrió
la boca para intentar tergiversar esta situación. Fíjate que abrió la
boca para defender al grupo empresarial Benetton, es un diputado
provincial del PJ. Ahora la pregunta es: ¿Cuántos proyectos de
mejoramiento de la vida humana, de los pueblos originarios, ha
presentado éste personaje? La respuesta es casi obvia: Ninguno. Pero
volviendo a la situación que nos preocupa, que es en el plano de la
Justicia; le estamos dando batalla, porque creemos que tenemos las
herramientas suficientes para hacerlo y las pruebas suficientes.
- En caso que la Justicia determine una sentencia favorable de la
Comunidad Mapuche Santa Rosa. ¿Consideras que esta situación generaría
una exacerbación de otras comunidades en la “ocupación” o “recuperación”
de tierras en la Patagonia?
Para contestar eso… tendría que tener algo que me adivinara el futuro.
- Pero no podemos ignorar que esa situación podría producirse…
No voy a responder eso, por que esas son las hipótesis que maneja el
poder acá y luego se tergiversa la cuestión. Vamos a discutir
específicamente la comunidad de Santa Rosa. Por que sino acá se comienza
a especular con esta cuestión, yo siempre digo:”el que le quepa el
poncho que se lo ponga”. Algunos tienen cola de paja porque tienen un
prontuario de haber usurpado tierras, y bueno son personajes que están
vinculados al poder judicial, al poder político. El tema es que estamos
enfrentando una situación judicial con jueces y fiscales que pertenecen
a la Sociedad Rural, que están vinculados al poder económico. Entonces
no es el mejor ámbito de discusión, en donde encontremos a una
institución –como la Justicia- que sea imparcial… es muy poco probable.
Sin embargo creemos que podemos llegar a tener cierta oportunidad;
siempre y cuando los jueces a la hora de fallar, tomen en cuenta los
derechos que ya están consagrados. Derechos que se refieren a logros que
hemos obtenido a través de nuestra lucha, que son consagrados por la
Constitución, en convenios internacionales… sucede que es muy difícil,
en esta parte del País…como pasa en gran parte del País: el poder actúa
corporativamente…
- Nuestra publicación tuvo acceso a documentos, generados en las esferas
relacionadas con la seguridad interior, allí mencionan que las próximas
hipótesis de conflicto que enfrenta la sociedad argentina son: la
cuestión del acuífero Guaraní y la “apropiación” de tierras por parte de
las comunidades originarias. ¿Qué opinión tiene al respecto?
Unos años atrás existió un documento, elaborado por el “Imperio” y
realizado por la CIA. Un documento que se hizo público y nosotros
accedimos al mismo; en donde se habla de la seguridad, de la seguridad
interior. Son recomendaciones que plantea este organismo de espionaje a
los estados y fundamentalmente a los estados latinoamericanos. Es un
informe muy largo, pero en resumen, sus conclusiones dan una advertencia
a los estados -entre ellos la cuestión del avance del Islam en América
Latina- y por otro lado los movimientos indígenas. Ellos advierten que
esos movimientos pueden, de alguna manera, atentar con las cuestiones de
la seguridad interior de los estados. Me parece un informe super
provocativo. Porque es una cuestión de soberanía de los propios estados
latinoamericanos resolverlos.
- La lucha por la recuperación de la tierra de los pueblos originarios,
y en el caso específico de la comunidad Mapuche, genera en algunos
sectores de la sociedad ciertos resquemores; por la forma que están
llevando adelante sus reclamos. ¿Consideras que los mapuches están
ejerciendo sus derechos correctamente?
Realmente somos catalogados como soberbios. El común de la gente y gran
parte de la sociedad, -y esto también se encargan los medios de
difundir- sobre las luchas de los pueblos originarios. La imagen que
tiene la gente, o la imagen que pretenden que se perpetúe por parte de
algunos, es escuchar algún hermano, algún indígena que no pueda
articular más que dos palabras y siempre de una imagen de lástima. En
cambio nosotros no planteamos soberbia en nuestra lucha, solamente la
verdad. Creo que la verdad genera ese tipo de sensación en la gente,
fundamentalmente con la gente que está vinculada al poder. Mucho se
califica sobre nuestras proyecciones como pueblo, y sobre todo con
nuestras aspiraciones de recuperar nuestra cultura. Entonces allí
comienza toda una carrera de especulaciones y con calificativos que
nosotros no nos vamos hacer cargo: como hablan de que los mapuches están
de un lado y del otro (Argentina y Chile) se ve amenazada la Patagonia
por sus reclamos. Hubo un período que no existimos para la sociedad y
ahora ¿Somos una amenaza? Entonces la gente se pregunta ¿Qué buscan los
Mapuches?… buscan la autonomía, su independencia… ¿Qué buscan los
mapuches? cuando nos preguntan a nosotros, nosotros no vamos a entrar en
ese tren de especulación. Nosotros luchamos por nuestras libertades
individuales y colectivas, en éstas y otras comunidades. Ahora el
calificativo, el concepto que muchos están intentando imponer, se tienen
que hacer cargo quienes lo dicen. Nosotros no vamos a entrar en esa
discusión.
- Escuchando tus comentarios y tú propia pregunta: ¿Qué buscan los
mapuches?, y teniendo en cuenta los graves padecimientos que tuvieron
que enfrentar durante décadas, ¿Qué condiciones reclaman para integrarse
a la sociedad democrática actual?
Nosotros estamos desenvolviéndonos en una sociedad a la cual nadie nos
invitó; sino que nos llevaron a ser parte y a someternos dentro de un
sistema que no pedimos. Por ejemplo, aquí en Chubut, a los galeses les
dieron la oportunidad de ir a un plebiscito. Ellos llegaron de una parte
del mundo muy lejana y le otorgaron tierras y todavía le brindan un
plebiscito para preguntarles si querían ser galeses o argentinos. A
nosotros esa oportunidad no se nos dio. Nuestra realidad histórica fue
totalmente opuesta: usurparon nuestro espacio territorial; tanto los
chilenos como los argentinos, resistimos la invasión española y luego la
de Argentina y Chile. Cuando hablamos de invasión la gente lo ve como
algo muy lejano. Claro la gente se impacta más con las imágenes que
pueden venir hoy de la Guerra de Irak, pero las invasiones son
invasiones.
Nuestros abuelos cuentan que
empalaban a nuestros bebes, que violaban a nuestras mujeres, mataban a
nuestros hombres y que incendiaban nuestras casas. Estoy hablando del
ejército argentino y el chileno; que miles quedaron huérfanos y ahora
recién estamos realizando un trabajo para la recuperación de la
identidad. Claro siempre nos tenemos que remitir a la historia más
reciente, y la historia más reciente habla de despojo, de violaciones,
de desapariciones, de muerte… de una situación tremendamente violenta.
Entonces, toda esta situación que tuvo que vivir el pueblo mapuche, y
todavía nos preguntan si somos argentinos o si somos chilenos. ¡Qué
terrible!. Tanto falta transitar para fortalecer la democracia, donde
este tipo de planteos no existan. Que exista solo comprensión y entender
al otro en lo que le pasó.
Construir desde las diferencias, eso
es la mayor aspiración. ¿Qué compartimos una necesidad de vivir en
democracia? Como no lo vamos a compartir, si nosotros hubiéramos hecho
este tipo de demanda durante la dictadura, nosotros seguramente no
estaríamos. Por otro lado, también necesitamos que esta democracia se
fortalezca, pero se fortalezca con la aparición de espacios de libertad.
Todavía no lo podemos ver. Después de todo lo que vivimos como pueblo,
de todas las secuelas sicológicas… situaciones que serán muy difíciles
de recuperar… ¿Cómo nos van a preguntar si somos argentinos o chilenos?
Creo que no tiene sentido hacer esa pregunta…
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