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JORGE SOBISCH ANTE LA JUSTICIA |
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Jorge Sobisch declaró como
testigo en el juicio por el asesinato del docente Carlos Fuentealba
en Neuquén. “Le di instrucciones precisas al jefe de policía”, dijo
deslindando responsabilidades. Sobisch fue acompañado por el ex
vicegobernador Federico Brollo y también por sus hijos, que al
finalizar la declaración aplaudieron y fueron inmediatamente
contrarrestados con silbidos de los docentes. |
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Por Elio
BRADT*
I
Azkintuwe |
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Jorge Sobisch, ex gobernador. |
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Foto de Agencias |
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Párrafo |
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Sobisch
fue acompañado por el ex vicegobernador Federico Brollo y
también por sus hijos, que al finalizar la declaración
aplaudieron y fueron inmediatamente contrarrestados con
silbidos de los docentes. Mientras tanto, seguidores del ex
gobernador no sólo aplaudieron cuando se retiraba del lugar
sino que llegaron a vivar al policía provincial Darío Poblete,
acusado de asesinar con alevosía al maestro Fuentealba. |
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"Yo
le di instrucciones precisas al jefe de policía para que no se utilizara
la violencia y que se dejara manifestar porque había un camino
alternativo” fue la respuesta que varias veces dio el ex gobernador
Jorge Omar Sobisch ante el tribunal que juzga en Neuquén el crimen del
maestro Carlos Fuentealba en abril del año pasado. Acerca de su papel y
accionar directo en lo que fue la represión sufrida por los docentes en
la Ruta 22, donde asesinaron a Fuentealba, el ex mandatario dijo que “no
recuerdo haber asumido la responsabilidad política” de lo sucedido allí.
Tras su declaración, Sobisch fue repudiado por más de 200 manifestantes
que al grito de “asesino, asesino” forcejearon con la policía en el
vallado que los separaba de los seguidores del ex gobernador.
La declaración de Sobisch duró algo más de una hora veinte minutos,
respondiendo la mayoría de las preguntas que le formuló el abogado de la
querella Gustavo Palmieri. “No estoy dispuesto a contestar ninguna
pregunta que tenga la intención de incriminarme” fue la advertencia que
hizo el propio Sobisch antes de comenzar a dar sus respuestas. Sus
dichos pueden ser utilizados en la llamada causa Fuentealba dos, donde
el gremio docente quiere imputarle a él y a parte de sus ministros la
“responsabilidad política e ideológica de la muerte de Carlos
Fuentealba”. “No delegué en nadie lo que tenía que hacerse el día de los
hechos salvo en el (ex) jefe de policía (Carlos David) Zalazar”, dijo
Sobisch, remarcando que fue éste quien “invitó” al entonces
subsecretario de Seguridad Raúl Pascuarelli “a participar del
operativo”. Luego, el mismo Sobisch detalló que le pidió la renuncia al
entonces jefe Zalazar “para salvaguardar la paz social en la provincia y
no por objetar algo de su accionar, porque eso no me correspondía como
autoridad política”.
El propio Sobisch informó que cuando sucedía la represión en Arroyito
“estaba en un velorio” y que luego fue Zalazar quien le comunicó que
había una persona herida en la ruta. “Zalazar nunca me manifestó si hubo
un enfrentamiento o no en la ruta”, declaró, para luego volver sobre su
respuesta más veces utilizada durante su declaración, aunque con una
diferencia: “Si me cabe una responsabilidad es haber dado las
instrucciones que se hiciera lo imposible para liberar el tránsito en la
ruta y sin violencia”. Y cuando el abogado Palmieri le formuló una
hipótesis: “Si usted hubiera estado en el lugar, ¿habría ordenado que
cesara el procedimiento de represión que se estaba dando en la Ruta
22?”, el ex gobernador fue tajante: “Yo no contesto hipótesis. Contesto
sobre hechos reales”.
Sobisch fue acompañado por el ex vicegobernador Federico Brollo y
también por sus hijos, que al finalizar la declaración aplaudieron y
fueron inmediatamente contrarrestados con silbidos de los docentes.
Mientras tanto, en la parte posterior del edificio donde se realiza el
juicio, seguidores del ex gobernador no sólo aplaudieron cuando se
retiraba del lugar sino que llegaron a vivar al policía provincial Darío
Poblete, acusado de asesinar con alevosía al maestro Fuentealba.
“Lo más llamativo es que Sobisch no recuerda haber dicho que se hacía
responsable de lo que pasó en la ruta donde nos reprimieron y mataron a
nuestro compañero. Se olvidó de eso y tiene una amnesia parecida a la
que tuvieron y tienen algunos policías que vinieron a declarar en este
juicio”, dijo el secretario general del gremio docente neuquino Marcelo
Guagliardo, para quien “es evidente que Sobisch quiere o intenta
depositar toda la responsabilidad de lo que pasó en la policía de la
provincia, despegándose absolutamente de su responsabilidad política. Es
más: hasta desconoce en su testimonio que la policía funciona a órdenes
del Poder Ejecutivo que él ejercía en ese momento”.
“Cuesta pensar hoy cómo nos encontramos con un Sobisch completamente
distinto del de hace 14 meses. El de hoy no reconoce que tenía el
control político de la policía. No reconociendo que había ordenado, como
objetivo, evitar el corte de las rutas. No reconociendo detalles que
están incorporados en la causa como que el ex subsecretario Pacuarelli
se había mantenido en contacto con él en todo momento para mantenerlo al
tanto, dando la excusa que había estado en un velorio” dijo Palmieri a
PáginaI12. Por su parte, la esposa de Carlos Fuentealba, Sandra
Rodríguez, dijo a este diario que “me indignó mucho” la declaración de
Sobisch y agregó que “cuando entró no pudo mirarme a los ojos, a
diferencia de Poblete, y hasta sentí que me ignoraba. Incluso lo vi muy
nervioso y observé que sus manos temblaban”. “Fue un testigo reticente
porque dijo no recordar un montón de cosas y sin precisar absolutamente
casi nada. Incluso no recordó lo que dijo el 5 de abril, cuando afirmó
que él era responsable de lo que había pasado y eso está en todos los
medios porque fueron sus declaraciones y aquí las omitió o no las
recordó”, afirmó. Finalmente, Rodríguez dijo que “sentí asco cuando dijo
varias veces que ordenó que se actúe sin violencia, cuando es público
que en todo sus mandatos ordenó actuar con estas estrategias” /
AZ
* Gentileza de
www.pagina12.com.ar
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