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FOTO DE ARCHIVO. |
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El viernes 22 nuevamente intentaron
ejecutar el desalojo de la comunidad Huenctru Trawel Leufú dictado por
la jueza civil de Cutral Có Nancy Vielma. Por la mañana un oficial de
justicia y el abogado de la empresa Petrolera Piedra del Águila,
Alejandro Diez llegaron escoltados por efectivos de la policía neuquina
y de la Unidad Especial de la Policía (Uespo) al territorio. Los mapuche
fueron sorprendidos en un primer momento pero poco a poco se
fortalecieron en el lugar y con apoyo de otras comunidades resistieron
en el lugar, mientras en Neuquén capital y en Picún Leufú organizaciones
sociales y vecinos manifestaban su rechazo a la orden judicial.
El renovado ímpetu de la empresa por entrar a perforar el territorio de
la comunidad guardaría relación directa con las ventajas que le otorga
el Gas Plus, plan nacional lanzado en 2008 para estimular la explotación
de nuevos yacimientos gasíferos que autoriza a las empresas a vender el
combustible más caro. Recienemente Petrolera Piedra del Águila se sumó a
la listas de beneficiarios con los yacimientos El Umbral y Ramos Mexía.
A una semana de aquellos hechos
entrevistamos a Martín Velázquez Maliqueo, werken del Consejo Zonal
Centro de la Confederación Mapuche Neuquina, para evaluar la situación
en Huenctru Trawel Leufu y su correlato con lo que sucede en otras
comunidades de la provincia.
- Después de toda la presión que hubo el viernes en torno a Picún,
¿hubo alguna reunión con el ministro de Gobierno Jorge Tobares o con
algún otro representante del gobierno neuquino?
No, hasta el momento no ha habido contacto con nadie del gobierno para
resolver o por lo menos para dar cumplimiento a los compromisos que ya
el Estado firmó, a través del ministro Tobares, de promover el estudio
de impacto cultural y socio-ambiental.
- Se puede afirmar entonces que el estado provincial cerró
unilateralmente las vías de diálogo.
Sí, sí. Unilateralmente. Los compromisos que habían tomado hace un
tiempo atrás hoy por hoy quedaron en la nada. Creo que es una situación
bien comprometedora para el gobierno, que es el único responsable de
solucionar esta situación. Hoy por hoy se está lavando las manos, no se
está haciendo cargo de la política que ellos mismos generaron y tenemos
estas consecuencias.
- En el resto de las comunidades de la zona centro de la provincia se
han producido también ingresos de empresas, ¿cómo sigue la situación en
ese sentido?
Por ahora no ha habido más avances por parte de las petroleras, [tengo]
entendido que han mantenido su grado de producción, no han avanzado
sobre los territorios. Más aún con esto de la crisis mundial, la
recesión, las empresas se han, un poco, mantenido sobre los niveles de
explotación. Estuvo saliendo por los medios regionales que Enarsa y la
empresa provincial de gas y petróleo de Neuquén [Hidrocarburos del
Neuquén S.A.] firmaron acuerdos en Plaza Huincul para poner en
producción dos equipos de perforación en áreas de la zona. No sabemos
cuál es el territorio que se va a pretender explotar.
De hecho Respsol cumplió con las obligaciones ambientales para poner en
producción 6 equipos de un total de 10 para, supuestamente, mantener las
fuentes laborales.
- En Picún Leufú primero se había ordenado permitir el ingreso de la
empresa y ahora están hablando de desalojo de la comunidad. ¿Cómo lo han
evaluado ustedes este cambio?
En realidad no nos sorprende en absoluto que el gobierno esté tomando
una posición de este tipo, de desalojar a la gente de la comunidad,
cuando antes lo que le importaba era la entrada. No es algo nuevo,
nosotros lo podemos esperar, pero sí es preocupante a la hora de pensar
que este gobierno, que se mostraba más dialoguista, hoy está en una
posición que es directamente desalojar a las comunidades; represión, esa
es su política. El gobierno hoy creo que está quedando expuesto por esa
política, ¿no?
Creo que es preocupante en el sentido de que cuando se comenzaron los
diálogos el gobierno puso sus mejores interlocutores, personas que
firmaban acuerdos, compromisos, pero vemos que fueron solamente unos
dibujos que hicieron y hoy por hoy están mostrando realmente la cara que
tienen a la hora de reconocer los derechos a las comunidades mapuche.
- ¿Desde el Consejo Zonal Centro, desde la Confederación Mapuche
Neuquina se está evaluando algún plan de lucha, algunas medidas a tomar
ante esta situación?
Sí, se están evaluando. Yo creo que todos los Consejos Zonales están
evaluando medidas para llevar adelante, en la zona centro también
nosotros estamos preocupados por la situación, saber cómo respondemos
ante tanto grado de impunidad por parte del Estado, por su política de
negación. Cómo presionamos al gobierno en el sentido de por lo menos
obligarlo a que implemente el programa de relevamiento [territorial
ordenado por la ley 26.160 de Emergencia de la Propiedad Comunitaria
Indígena], que sería uno de los temas que pueden llegar a poner paños
fríos, resolver algunos conflictos territoriales que las comunidades
tienen. Pero hasta que eso no pase, no suceda, creo que vamos a seguir
viviendo estos intentos de desalojo, represión y todo eso.
Creo que de acá en adelante está en las comunidades poder resolver esta
situación de una vez por todas, apuntar a una movilización fuerte como
pueblo y obligar al Estado a que dé cumplimiento al actual marco
jurídico que hoy nos ampara, nos reconoce. Tiene que haber un grado de
madurez de las comunidades, ya a esta altura es imposible estar pensando
que el gobierno vaya a resolverlo todo por la vía política porque vemos
que lo que está impulsando es judicializar los reclamos, persecución a
los integrantes de las directivas de las comunidades, procesamientos.
Esa es la respuesta que hoy está dando el gobierno ante la falta de
respuestas políticas o de soluciones para resolver el conflicto.
- La resistencia
“La orden que llevaba el oficial de justicia era desalojar, abrir la
tranquera y sacar a la gente que está adentro”, afirmó el comunero Juan
Carlos Curruhuinca. “La provincia dice que las tierras son fiscales pero
la tenencia de tierra la tenemos nosotros, la teníamos… porque en una
reunión en la municipalidad de Picún el abogado de Tierras dice: “¿A ver
los papeles? Quiero verificar la carpeta que tienen”, y en un revuelo de
papeles sacan la tenencia del campo con derecho a compra, pero quedaron
papeles de pago de pastoreo. Se pagaron por 6 mil hectáreas y hoy
estamos reconociendo 3.800 hectáreas, porque el resto la provincia todas
las dividió y las loteó; empezó a lotear tierras para uno, tierras para
otro”, denunció.
“Sin ir más lejos la Dirección Provincial de Tierras, antes de este
último desalojo, mandó a notificar a todos los integrantes de la
comunidad que tiene en venta las tierras, que supuestamente son
fiscales”, agregó el comunero. En diálogo con el Observatorio relató la
resistencia al último intento de desalojo.
“Esta gente llegó temprano, se ve que a las 7.50 estaban en la
tranquera, rompieron candados y rompieron el fierro que hace de
pasaporte, nos ganaron de mano porque ya estaba la policía adentro. Como
a las 9, más o menos, nos empezamos a juntar, la empresa llegó con un
camión, una casilla, mandaron a la gente a limpiar, y cuando van
metiendo la casilla marcha atrás le cerramos la tranquera, se metió un
peñi a caballo, se atravesó un vehículo, y empezaron las discusiones.”
Resistimos hasta las 6 de la tarde. A las cinco de la tarde, más o
menos, nos enteramos que las organizaciones de Neuquén -APDH, Zanon,
CTA, Sejun- se estaban organizando en una marcha a la Gobernación para
exigirle al gobierno de la provincia que pare con el desalojo, con
reprimir a los mapuche. Sin ir más lejos [esa mañana trabajadores de la
ex cerámica] Zanon estaban en una reunión en la Legislatura con [el
ministro de Gobierno, Jorge] Tobares, y [Alejandro] López [dirigente
ceramista], le informó al ministro Tobares que había un desalojo. Y ya
nomás los diputados opositores se pusieron al tanto y le exigieron al
ministro Tobares que pare con los desalojos, que empiece a respetar los
derechos de los pueblos originarios.”
Lo lindo también es que gente de Picún -que sabe que [Petrolera Piedra
del Águila] una empresa fantasma que la maneja el poder, empezó a
manifestarse en la plaza contra de los atropellos que estaban sucediendo
en la comunidad, la orden de desalojo y la orden de reprimir. Y a la
comunidad llegaron familia [familiares], llegaron más peñis, más al rato
llegó gente de la Confederación, de otras comunidades cercanas.”
Los peñis le dijeron al abogado de la empresa que si había algún herido,
si reprimían, había un desalojo, iban a venir más organizaciones, más
comunidades, iban a tener que desalojar a todas las comunidades que
vinieran y no iban a tener garantías de entrar libremente al territorio:
‘Porque si pegan hoy van a tener que pegar todos los días, van a venir
más comunidades a ocupar ese territorio, van a tener que tener a la
Uespo a disposición todos los días y no van a tener garantías de entrar
libremente’” Ya eran las cinco y media cuando el abogado Diez exigía que
repriman, ya estaban los de la Uuespo con sus itakas, con sus
lacrimógenos, con los perros. Pero la resistencia fue fuerte, porque
había un número importante de gente en la tranquera, y logramos que esta
empresa se retirara con todos sus móviles policiales, con la Uespo, con
los perros”.
* Gentileza
http://opsur.wordpress.com
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