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Demanda marítima del Perú a Chile |
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A las puertas del Bicentenario del
Estado de Chile, Perú ha planteado un asunto de fondo que tiene
estrecha relación en cómo se constituyeron los Estados en América,
dejando al descubierto las arbitrariedades cometidas, repartiéndose
los territorios y sus recursos a su manera, imponiendo la fuerza y
la guerra como medio para establecer sus limites territoriales y
marítimos. |
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AUCAN HUILCAMAN *
- 27 / 03 / 09 |
Pareciera
que la Corte Internacional de Justicia de la Haya (CIJ) resolverá
definitivamente los asuntos controversiales entre Chile y Perú, sin
embargo, allí persisten asuntos gravitantes que se refieren al derecho
de libre determinación de los Pueblos Indígenas, la soberanía de los
recursos, las minas antipersonal y anti tanques lo que constituyen una
amenaza permanente para la población civil de la región y un freno
ineludible para la integración plena y efectiva de los países de Chile,
Bolivia y Perú.
Es muy poco entendible que a una semana en que Perú y Chile hayan
celebrado un acuerdo de libre comercio TLC, ahora en ambos países los
gobiernos están asumiendo posiciones poco amistosa y relevando las
retoricas nacionalistas para justificar y argumentar que cada cual tiene
sobradas razones para que la Corte Internacional de la Haya resuelva a
su pleno favor.
A las puertas del Bicentenario de Chile, Perú ha planteado un asunto de
fondo que tiene estrecha relación en cómo se constituyeron los Estados
en América, dejando al descubierto las arbitrariedades cometidas,
repartiéndose los territorios y sus recursos a su manera, imponiendo la
fuerza y la guerra como medio para establecer sus limites territoriales
y marítimos. Los antecedentes confirman que gran parte de las actuales
propiedades de bienes inmuebles que conforman las provincias de Arica y
Parinacota están inscritas y registradas originalmente en Lima, en su
gran mayorías los Chilenos para reinscribir sus propiedades en el país
tuvieron que recurrir a Lima, la exhibición de certificados de
inscripciones previas, es decir, en Lima, fue un requisito en las
dependencias de bienes raíces de Chile, por ello, allí se encuentra la
memoria mas reciente del origen de la propiedad del norte de Chile.
Sostener por un lado, que los Chilenos tienen la razón y por otro, los
Peruanos, y seguidamente llamar a la unidad, no es más que un acto
nacionalista que se encumbra en posiciones chauvinistas, pero minados
por la propia historia.
Las organizaciones Aymara han sostenido que los Chilenos y los Peruanos
“nunca han tenido mar”, los que siempre “han tenido mar son los Pueblos
Indígenas de esa región”, sin embargo, en el actual escenario estos
Pueblos están completamente ausentes, por ellos, sostener que Corte en
la Haya dará el veredicto final es muy relativo, debido, a que no
resolverá los asuntos históricos de los Pueblos Indígenas que han sido
conculcados en sus más elementales derechos a vivir y a disponer en sus
territorios de los recursos que comprenden en esos espacios
territoriales y marítimos.
Las palabras del presidente Evo Morales de Bolivia con motivo al “Día
del Mar”, a raíz de la demanda del Perú en contra de Chile y su impacto
en las negociaciones bilaterales sostuvo “sí podría afectar una eventual
solución en la agenda de los 13 puntos” que trabajan las Cancillerías de
La Paz y Santiago. Particularmente por el ámbito bilateral que descansan
las negociaciones y el dialogo. Hay que recordar que el contexto de la
bilateralidad fue una condición que estableció Chile y muy sabiamente
aceptado por el presidente Evo Morales.
Si la bilateralidad fue una condición de parte de Chile es porque habían
condiciones suficientes para avanzar en el campo de la diplomacia
directa en las negociaciones, al respecto, lo que llama la atención son
dos cuestiones, una, si la bilateralidad tiene un tiempo indefinido y la
segunda, si el hermetismo también esta supeditado exclusivamente por las
cuestiones marítima como punto sensible del dialogo. Estas interrogantes
surgen simplemente, debido al escaso tiempo que dispone la actual
administración de la señora Presidenta Michelle Bachelet Jeria para
resolver la reivindicación marítima de Bolivia en el orden bilateral,
resultaría preocupante culminar su mandato sin conocer los avances.
Derechamente la demanda del Perú no tan solo es un obstáculo para una
eventual solución a la mediterraneidad de Bolivia, sino, también un
elemento a favor de Chile. Aquí al parecer prevalecerá un viejo criterio
del torpedeo que “nada esta acordado, sino se resuelve todo” ese todo
ahora incluye la demanda Peruana y con todas sus consecuencias. A éste
respecto, el canciller del Perú José Antonio García, ha sido muy
elocuente la sostener “El Perú, además, es muy consciente de que
cualquier situación que significa una alteración del estatus de Arica,
pasa por una consulta al Perú, donde el Perú va a facilitar las cosas
pero haciendo valer los derechos que tiene en Arica” y prosiguió el
canciller “Perú no puede sentarse a esperar eventualmente una solución a
la mediterraneidad (Bolivia) para ver si actuar o no”.
No bastó las declaraciones del Canciller del Perú, sino, ahora el propio
presidente Alan García ha sostenido “hace rato que Bolivia renuncio a la
salida del mar”. Estas declaraciones tienen por objeto provocar
turbulencia política en la región, introducir una cuña en el dialogo y
las relaciones bilaterales que a propiciado Chile y Bolivia, pero ha
recibido la mesurada respuesta del presidente Morales de Bolivia y el
canciller David Choquehuanca. Al parecer el viejo dicho “divide y
reinara” en este caso no prosperará, sino, prevalecerá la antigua
sabiduría indígena.
A raíz de la supuesta nota del Perú dirigida a Bolivia en donde habría
puesto en antecedentes sus pretensiones de demanda, la diplomacia
Chilena le ha atribuido la máxima atención a la confidencialidad de los
hechos contenidos en la demanda. Sin embargo, la fluidez de la
comunicación entre los aliados estratégicos en situaciones de crisis es
absolutamente normal en la diplomacia internacional, en este orden Perú
y Bolivia son miembros del Comunidad Andina CAN, por lo mismos tienen
relaciones preferenciales, aunque no exentas de conflictividad y así lo
confirman los hechos. Todos los países de América Latina y el Caribe
integran el Grulac, pero a la hora de definir aliados estratégicos todos
implementan sus mecanismos previamente establecidos, es lo que habría
ocurrido entre Perú y Bolivia, entonces, en este caso el asunto de la
confidencialidad no es una cuestión relevante para las decisiones en la
Corte Internacional de la Haya, incluso, en los casos de genocidio que
ha revisado la Corte no ha prevalecido el principio de la
confidencialidad, a pesar que determinados hechos lo ameritan.
A la Luz de los hechos con seguridad esta demanda ante la Corte
Internacional de la Haya será utilizado por ambos países durante todo el
periodo electoral Chileno y Peruano, quedando Bolivia en una situación
de impase, considerando que el Tribunal de la Haya no revisará este caso
en un tiempo breve, al contrario, las pruebas, las cuestiones
incidentales del proceso, las opiniones especializadas entre otros, se
tomará el debido tiempo.
Al momento que la Corte Internacional de la Haya adopte una decisión, en
Chile habrá una nueva administración y el Perú en plena campaña
presidencial o eventualmente inaugurando un nuevo gobierno. Aquí recobra
importancia la utilidad de la bilateralidad sobre el asunto de la
mediterraneidad entre Chile y Bolivia. La pregunta es, si La Paz tendrá
la suficiente paciencia para seguir esperando indefinidamente una
solución amistosa, supeditado a una agenda bilateral alimentado solo con
gestos recíprocos de ambos mandatarios propio de la diplomacia
gubernamental.
Aunque la resolución de la Corte Internacional de la Haya fuese rápida,
no se subsanarán cuestiones objetivas que afectan a estos espacios
territoriales y marítimos, sumado a las minas antipersonal y las minas
anti tanques diseminados en la frontera de Chile y que seguirán
constituyendo una amenaza para un pleno desarrollo de sus habitantes y
la integración de los Pueblos, particularmente con los Pueblos Indígenas
de Chile, considerando que su tradicional territorio periódicamente
sometido a las disputas estatales esta casi completamente minados. Este
asunto, pareciera no importar, sin embargo, los afectados son personas
que viven en los lugares más aislados del territorio nacional. A raíz de
la amenaza de las minas antipersonal y para su sobrevivencia las
comunidades indígenas han desarrollado medidas preventivas utilizando
sus rebaños de Llamas y Alpacas y de esta manera evitar la mutilación
con la población civil, ésta es la razón fundamental que las
estadísticas del ministerio de defensa de Chile da cuenta de los escasos
hechos de mutilación, pero nunca han valorado el mecanismo tradicional
de sobrevivencia indígena.
La Convención de Ottawa adoptada en septiembre 1977, sobre minas
antipersonal establece lo siguiente “Decididos a poner fin al
sufrimiento y las muertes causadas por las minas antipersonal, que matan
o mutilan a cientos de personas cada semana, en su mayor parte civiles
inocentes e indefensos, especialmente niños, obstruyen el desarrollo
económico y la reconstrucción, inhiben la repatriación de refugiados y
de personas desplazadas internamente, además de ocasionar otras severas
consecuencias muchos años después de su emplazamiento".
El seminario indígena realizado en junio 2007, en la ciudad de Arica
sobre minas antipersonal en el territorio Aymara, Quechua y Lickanantay
subrayó “Las minas antipersonal diseminadas en los territorios
tradicionales de los pueblos aymará, quechua y atacameños-lickanantay,
se efectuaron en un contexto político de conflictos armados y
controversias Internacionales entre Chile, Perú y Bolivia, situación que
determinó las fronteras de los Estados nacionales y para las comunidades
indígenas representó la conculcación de los derechos colectivos
relativos a las tierras, territorios, el mar y sus recursos, el
desarrollo y particularmente el ejercicio del derecho a la libre
determinación.
El derecho a la libre determinación de los Pueblos Indígenas cobra
vigencia en su más pleno sentido. La vigencia no en su sentido de
reivindicación jurídico e histórico, debido a que desde el 13 de
septiembre son titulares del derecho a libre determinación, sino, en su
sentido práctico, es decir, conformando sus propios gobiernos entre
otras formas y participando en todos los asuntos que les afectan y la
demanda Peruana en contra del Estado Chileno, afecta transversalmente a
los Pueblos Indígenas y sus derechos.
A partir de la titularidad del derecho a la libre determinación los
Pueblos Indígenas y la controversia por el espacio territorial y
marítimo entre los Estados de Perú y Chile, comienzan a surgir entre las
organizaciones de los Pueblos Indígenas de la frontera, la preparación
de una “carpeta indígena” que pondrá de relieve los derechos previos a
los intereses estatales y posiblemente arribará en la Haya, considerando
que el territorio marítimo hoy objeto de un conflicto entre Chile y Perú
perteneció a los Pueblos Indígenas y la soberanía de los pueblos sobre
los recursos son derechos permanentes irrenunciables e imprescriptibles.
Y en el peor de los casos la carpeta indígena establecerá un precedente
que los antiguos dueños del espacio territorial y marítimo no tuvieron
la debida oportunidad para hacer prevalecer sus derechos, asunto de
mucha importancia para el derecho internacional contemporáneo.
Además de atender los hechos con la debida cautela, también se esperan
señales concretas, y se pone a prueba los beneficios del dialogo
bilateral para una solución amistosa sobre la mediterraneidad con
Bolivia, sin embargo, la pelota esta en la cancha del lado de Chile y
las actuales controversias recomiendan acciones y de verdad crean un
contexto favorable para establecer una solución amistosa y construir una
paz firme y duradera con el vecino país / AZ
* Su autor es vocero del
Consejo de Todas las Tierras y experto en derecho internacional
humanitario.
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