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FOTO DE
KVRVF NAWEL. |
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Al fondo de la calle, en la tarde
ventosa, los hermanos huarpes, mapuches, las organizaciones sociales,
los sindicatos, los “huincas” van cambiando la geografía de la ciudad de
Neuquén. Puede que Rosa Ñanco, mapuche de Ingeniero Huergo tenga razón,
algo como un cambio, como que ese “existimos” tiene un sentido que hay
que comprender, que hay que darle una lectura diferente, ya que los
pueblos originarios, por primera vez en su historia están produciendo
una gesta que marcará y llegará a todas las razas originarias, aunque
muchos no hayan podido participar de esta gran marcha.
En el diario local una crónica dice: Marcha Nacional por “otro
bicentenario”. Pueblos originarios de todo el país pedirán por un Estado
plurinacional. En Neuquén, mapuches se reunieron en el Monumento. En el
marco de la
Marcha Nacional de los Pueblos Indígenas hasta la Plaza de Mayo bajo
el lema "Caminando por la verdad, hacia un Estado plurinacional", las
comunidades mapuches se reunieron
en el Monumento a San Martín y se movilizaron hasta los puentes
carreteros que unen Neuquén con Cipolletti. Luego marcharán hasta Fiske
Menuco.
La
Confederación Mapuche, en conjunto a la Unión de Pueblos de la
Nación Diaguita (Tucumán), la Organización Kolla Qollamarka (Salta) y el
Consejo de Autoridades de Formosa, como “Reunión de los 4 Pueblos”,
junto a la
Organización Tupac Amaru de Jujuy y numerosas organizaciones y
comunidades indígenas del país, organizan la Marcha de las Naciones
Originarias a Plaza de Mayo. "Ante el intento de festejar el
Bicentenario, una fecha que significó opresión hacia nuestras vidas,
culturas y territorios, es que las naciones preexistentes al Estado
argentino, nos vamos a hacer visibles, saldremos a la calle, ante un
Estado que sigue sosteniéndose en la ficción de ser un país monocultural
y democrático", expresaron los organizadores en comunicado de prensa”.
Puede que aquí sea bueno recordar las palabras de Rosa Nañco: "Usted
diga en Buenos Aires que los pueblos originarios hemos resistido contra
tanta maldad y tanto tiempo, eso de ser humillado, explotado, nuestras
mujeres solo para ser sirvienta o el hambre. Nuestros hijos sin tener
trabajo. Hemos resistido y eso ha sido lo bueno. Un saludo grande, creo
que cuando lleguemos a Buenos Aires, en lo profundo de nosotros, los
originarios se habrán cumplido un sueño profundo: ser y que nos vean.
Existimos" (Ver Recuadro).
Juventud mapuche
La Columna Sur de la Marcha de los Pueblos Originarios experimentó dos
grandes acontecimientos. El primero de ellos se relaciona a la ceremonia
de ofrenda a la madre naturaleza que llevaron adelante una veintena de
las comunidades de la Confederación Mapuche. El segundo es el encuentro
político y cultural entre este pueblo con sus hermanos Huarpes
provenientes de Mendoza. Como es la costumbre cada vez que se va a
emprender un viaje, el pueblo Mapuche, ofrendó junto a la Madre
Naturaleza tributando la fuerza dominante en la región: el río Limay.
Brindaron respetos los Lonko, quienes
son los referentes políticos; los werkén, quienes son consejeros y
portavoces de las comunidades Mapuche; y participaron alrededor más de
un centenar de hermanos. En la ofrenda se tomaron elementos naturales
tales como tabaco, yerba, maíz y se los depositó en el río para que los
traslade y de esa manera marque el buen camino que van a transitar
atravesando más de 1500 kilómetros.
La presencia de los jóvenes es muy fuerte dado que alrededor del 60 por
ciento de los que participantes mapuche son jóvenes. Ellos son los que
están en mejores condiciones de marchar, pero además son los que quieren
reivindicar la identidad originaria. Ellos están haciendo el
descubrimiento de su historia y espiritualidad. Son quienes sufrieron la
represión cultural al privarlos de su identidad, de su cosmovisión y de
su idioma. En el sistema educativo y las instituciones públicas son
discriminados, y la memoria de sus abuelos es menospreciada. Ellos
quieren manifestar ante tanta dominación y desprecio.
- Kvrvf Nahuel ¿Qué se experimenta al ser un joven mapuche?
La satisfacción es enorme, aunque quizás muchas veces no se puede
describir con palabras pero uno lo siente muy fuerte, aquí en el corazón
a la hora de poder pararse como parte de un pueblo originario y contar
con esa sabiduría que nos trasladan todos los días nuestros mayores.
Nosotros como jóvenes nos sentimos importantes hoy para sostener nuestra
cultura y proyectarla. Somos los portadores de un legado que nos dejaron
aquellos que defendieron sus derechos, los nuestros, porque creían que
era la única manera en que el pueblo iba a seguir en pie.
Cientos, miles y miles de Mapuches que en el momento que se acercó el
español se defendieron, al igual que lo hicieron cuando se presentó el
ejército argentino. Es para nosotros, los jóvenes, muy importante ser
parte de este pueblo originario que, además de tener una población
importante, también tiene una sabiduría única en el mundo. Tenemos una
historia de luchas, de derrotas, pero mantenemos la convicción que las
fuerzas de naturaleza nos indican todos los días. Con cada salida del
sol nosotros hacemos memoria. Es como que la madre tierra tiene la
palabra.
- ¿Cuáles son esos derechos avasallados en el pasado que hoy los jóvenes
reivindican?
Los derechos fundamentales parten de nuestra cultura ancestral; nosotros
no podemos concebir la vida sin el territorio, es muy difícil para
cualquier Pueblo Originario imaginar su futuro sin el territorio. El
derecho que nosotros reivindicamos sobre el territorio es sobre un
“todo”, al formar parte de la naturaleza nosotros somos parte y no
dueños. Por eso cuando contaminan un río nos lo hacen a nosotros. Cuando
asesinan a un bosque nos asesinan a nosotros también. Por otro lado, el
derecho desarrollar nuestra identidad es algo que, en esta Argentina del
2010, se sigue privando. Hay cientos de niños mapuche recién nacidos a
los que a sus padres les cuesta mucho inscribirlos de acuerdo a la
cultura Mapuche, porque hay un Estado que dice que acá somos todos
iguales: cristianos y argentinos, y no es así.
Eso se podía entender en 1810 o en 1880, pero hoy no puede seguir
funcionando un Estado racista monocultural. Por eso todos los días
defendemos nuestro derecho a la identidad y a nuestro idioma; es
necesario que se nos reconozca como cultura milenaria. Hoy se enseña
inglés, francés en las escuelas y la sociedad tiene oportunidad de
acceder a ese conocimiento, pero no se enseñan los conocimientos de los
pueblos originarios, que son propios de estos lugares, no bajaron del
barco.
- ¿Qué expectativas tienen con la Marcha de los Pueblos Originarios en
relación a estas reivindicaciones y derechos?
Esto es muy importante, somos organizadores de esta marcha que ya tiene
repercusiones en el mundo: son varios los países que mandaron sus
adhesiones y las naciones indígenas y organizaciones de los Derechos
Humanos se han expresado a favor. Para nosotros es sumamente importante
y tenemos expectativas de que el Estado argentino por fin empiece a
revertir con celeridad la situación, poniéndose a trabajar. Hace tiempo
que se propone hacer algo, que esto es un proceso paulatino, pero si
seguimos así van a ser otros 500 años. Los gobiernos no se han ajustado
a las circunstancias que merecen los derechos de los Pueblos
Originarios. Nosotros creemos que esta marcha va a generar un impacto
social muy importante y que la sociedad en su conjunto está necesitada
de los conocimientos de los pueblos. No es un capricho nuestro, como
dicen algunos, sino que es una necesidad de la sociedad argentina.
- ¿Cuántos jóvenes Mapuche son los que hoy están movilizados y en busca
de reivindicar estos derechos?
Somos muchos… una gran comunidad de jóvenes que nos denominamos Kona.
Ellos eran los que se levantaban en armas, los que la historia oficial
los conoce como lanzeros; pero para nuestra cultura, ellos son los
jóvenes que cumplen un importante rol en la comunidad Mapuche. Hoy
nosotros estamos por sobre todas las cosas fortaleciendo nuestra
identidad con mucho orgullo, y proyectando al Pueblo Mapuche.
Fiske Menuco
El acto se realizó en la plaza Belgrano de la ciudad que lleva el nombre
del innombrable Julio Asesino Roca y que los pueblos han bautizado desde
siempre Fiske Menuco, en honor a ese dibujo bello y vital de las aguas
que se entremezclan con la tierra, que hace nuestro Río Negro. En este
valle, se congregaron los pueblos y escucharon a sus autoridades hablar,
en sus propias lenguas, el mapuzugun, el huarpe y el quechua. El mensaje
de encuentro, la emoción de estar juntos y de estar vivos, y exigiendo
ser reconocidos como lo que son: los pueblos originarios.
Más allá de las teorías migratorias
que confunden, nos dijeron a todos que son originarios porque son los
que estaban viviendo y siendo hijos de la tierra, agradeciendo sus
bondades y bienes y respetándola como a la Madre que es. Son originarios
porque no la esquilmaron ni la saquearon, la cuidaron porque así también
cuidaron a sus hijos. Los invasores nunca serán originarios porque
vinieron a apropiarse, a acumular, a quitar a unos para engrandecer y
“empoderar” a otros, como es la norma del capitalismo, que siempre es
devastador.
Entonces en Fiske Menuco se
escucharon voces en varios idiomas originarios, voces de la tierra es la
Madre y que para respetarla hay que respetar a sus hijos, que son
diferentes y tienen lenguas y culturas diferentes, que necesitan esa
identidad para ser legítimos y sentirnos dignos como pueblos. Eso nos
decían esas banderas con el lema "Hacia un Estado plurinacional", como
el de Bolivia, el que gobierna Evo Morales y que ha producido una nueva
constitución y ha parido ese nuevo Estado que iguala de verdad porque no
desconoce sino reconoce y acepta la diversidad, pero no consagra ningún
privilegio.
La conquista, el genocidio planificado, la violencia, la tortura, el
despojo, el saqueo, el desprecio, la violación son tan solo algunas,
entre las peores, de las acciones que puso en práctica el Estado
Nacional contra los pueblos originarios. Una vez puesto en marcha el
proceso continuó la negación, la represión, la discriminación y los
tormentos y toda forma injusta de maltrato. Para que tamaño plan de
exterminio y apropiación, como fue la "conquista del desierto", fuera
socialmente aceptado por la nación Argentina debía tener engañosos
mensajes que permitieran su justificación y legitimaran sus acciones.
Surge así la idea de "desierto" que
perdura hasta el día de hoy, incluso en los manuales y enciclopedias
escolares que continúan rotulando de esta manera a la región patagónica.
Lugar olvidado, abandonado, despoblado, no habitado por seres humanos ni
por ser vivo alguno, definen etimológicamente la palabra desierto. Para
ser guerra debia sostenerse en simbolismos y creencias que alienaran al
macabro plan.
Otro aspecto que sirvió como principal lema ideológico del exterminio
fue instalar la idea de bárbaros y salvajes, en contraposición al
desarrollo, avance, técnica y buenas costumbres de la civilización...
pensaba Sarmiento: el proyecto de modernización del estado debe basarse
en la inmigración europea y la colonización agrícola. Caracterizaba a
los pueblos originarios como no sociedades, en consecuencia el único
modo de asimilarlos era a partir de la violencia y la dominación, es
decir del exterminio y la absorción, que garantizarían la puesta en
marcha del proyecto modernizador sin obstáculo alguno. Los proyectos de
colonización estuvieron asociados a los de migración y reemplazo de los
pueblos indígenas por los colonos europeos. Aumentando el valor de “la
tierra para que pueda constituirse un título de propiedad para el que lo
tome”. Lo cual debía servir de garantía para los capitales con los
cuales el gobierno negociaría.
Desde la campaña de Roca en 1879, la distribución de las tierras se hizo
como un botín de guerra y se generó un proceso de rápida concentración
especulativa. La tierra que luego se distribuyó en el Alto Valle, fue a
partir de colonizaciones privadas que fueron negocios inmobiliarios,
condicionando el uso a una planificación capitalista realizada por una
empresa determinada. Hasta el día de hoy esos negocios continúan con
total impunidad; el maltrato y la discriminación también. La idea de
sociedad única con poder para absorber culturas y dominarlas empieza a
tambalear y a romperse... tanta mentira y engaño llega a su fin. Los
pueblos hablan y nos cuentan la otra historia, se organizan, marchan,
luchan y se mantienen vivos.
La diversidad empieza a germinar en cada columna que está viajando por
el país para mostrarnos que no fueron vencidos y que tienen mucho para
mostrarnos, que otro mundo es posible y son varios mundos que nos
contienen a todos. Desde la CTA Río Negro acompañamos los justos
reclamos que llevan al gobierno de la nación argentina para que se
convierta en el impulsor de un nuevo Estado plurinacional y
pluricultural, algo que debió ser desde siempre y debe ser reconocido
ahora. En ese contexto se entiende que para los pueblos originarios sea
tan importante la reivindicación de la tierra y de los daños que han
padecido, como el reconocimiento expreso, desde lo cultural, educativo y
social-comunicacional, de las diversas culturas y cosmovisiones, todas
ligadas a la idea de que la Tierra es nuestra madre y los humanos le
pertenecemos y no al revés. Si lográramos un pleno consenso sobre esa
idea tendríamos la gran oportunidad de asegurar una buena vida, una vida
sustentable y justa para nuestros descendientes y para nosotros mismos.
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Palabras de Rosa Ñanco
Los tiempos han
cambiado. Uno tuvo una infancia donde no podía
decir que era originario, que era mapuche. Era
vergonzoso, nos hacían avergonzar, mejor dicho.
Creo que eso marca, hay que ver el significado
que eso tiene en un niño, como va moldeando su
almita. Por suerte eso en mucho, en estos
últimos años ha cambiado. Nos han ayudado mucho
las organizaciones sociales, los sindicatos,
maestras que han llegado con otra mentalidad y
por sobre todo, nos hemos ayudado nosotros
mismos, como pueblo, resistiendo aunque más no
sea en la oscuridad de aquellos tiempos,
hablando nuestro idioma como con miedo. Bueno.
Son estos sentimientos tan encontrados.
Ver ahora tantos hermanos, ver los vecinos, los
criollos, hasta los huincas que se han arrimado
par ayudarnos a preparar el recibimiento de la
columna sur. Allí ya han llegado los huarpes,
los hermanos mapuches, han llegado los lonkos, Y
ahora vamos a realizar un acto en conjunto ya
que es el 9 aniversario de nuestro pueblo. Y dos
hermanos de nuestros representantes estarán
arriba del escenario. Eso asombra.
Mira, te cuento, hace apenas 20 días me avisaron
si quería participar en esta marcha. No entendía
al principio. Una tiene ciertos temores, que
sean palabras, que no sea cierto. Pero desde que
fui a Buenos Aires y volví, todo fue entusiasmo.
Algo impensado, las autoridades, la gente, desde
las escuelas venían a vernos para ver que podían
hacer.. No quiero llorar. Hoy es un día de
fiesta. Y tendré algo para contar, algo que me
llegó al corazón cuando vi bajar de los micros a
los hermanos de Mendoza, de pueblitos que ni
siquiera conozco el nombre.
Usted diga en Buenos Aires que los pueblos
originarios hemos resistido contra tanta maldad
y tanto tiempo, eso de ser humillado, explotado,
nuestras mujeres solo para ser sirvienta o el
hambre. Nuestros hijos sin tener trabajo. Hemos
resistido y eso ha sido lo bueno. Un saludo
grande, creo que cuando lleguemos a Buenos
Aires, en lo profundo de nosotros, los
originarios se habrán cumplido un sueño
profundo: ser y que nos vean. Existimos. Ahora,
hay que festejar. |
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