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FOTO DE
PEDRO CAYUQUEO. |
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La radio Werken Kvrvf (98.3 FM) se
escucha en todo el Budi, en la comuna de Puerto Saavedra, sector costa
del País Mapuche. El 11 de septiembre de 2004 inició sus transmisiones,
y el trabajo “ha sido duro y lleno de dificultades”, pero “muy hermoso y
edificante”, dicen los comunicadores que dirigen el proyecto. Werken
Kvrvf -en mapudungun mensajero del viento-, promueve la cultura mapuche
y su objetivo es educar, entretener y apoyar a las comunidades del Budi
y la zona costera lafkenche de la Región de la Araucanía. Por medio de
la onda radial las comunidades del sector se envían saludos, avisos
importantes, organizan reuniones, entregan enseñanzas prácticas, y un
largo etcétera.
Consiguieron el dial tras mucho
esfuerzo y gracias al proyecto de la Asociación Meli Chilkatuwe,
compuesta por las escuelas rurales Ruca Raqui G-822, Huapi N° 11, Puacho
y Piedra Alta. Luego de lograr el dial, los equipos de transmisión
fueron costeados por el Consejo de Werkenes del Budi. Werken Kvrvf
participa hoy de la Red de Medios de los Pueblos, que realizará su VI
Encuentro Nacional de Medios Comunitarios y Populares los días 15 y 16
de mayo en Curanilahue, y de la Red de Comunicadores Mapuche, que
prepara el Primer Congreso de Comunicadores Mapuche para este 2010.
Ambas redes intentan fortalecer el derecho a la información y la
democratización de las comunicaciones.
La radio Werken Kvrvf y la Red de
Comunicadores Mapuche recientemente se han abocado a apoyar a
periodistas y comunicadores mapuches víctimas de la detención y
persecución por parte del Estado chileno: Pascual Pichún Collonao y
Richard Curinao Pallaleo. Pichún es hijo del lonko del mismo nombre,
condenado en un juicio irregular. Estudiante de periodismo de la
Universidad de la Plata, Pascual Pichún hijo fue encarcelado el 26 de
febrero en Temuco, tras permanecer refugiado en Argentina durante 5
años, luego de que cruzara clandestinamente a Argentina al ser acusado y
condenado por los tribunales chilenos. Por su parte, Richard Curinao,
fue detenido a mediados de febrero por agentes policiales que le
requisaron dos computadores e instrumentos que utilizaba en su labor
periodística. No son los únicos casos: Periodistas y comunicadores
chilenos y extranjeros que han intentado registrar la situación actual
del pueblo mapuche han sufrido hostigamientos, detenciones, acusaciones
falsas y expulsiones del país. Casos conocidos son los del escritor
vasco Asel Luzarraga y la documentalista Elena Varela, recientemente
absuelta tras dos años en juicio.
Gran impulsor de radio Werken Kvrvf fue Marcos Chehuin Pizarro, que
falleció a poco andar el proyecto. Los jóvenes mapuches que participaban
en sus talleres formaron la Asociación de Jóvenes Comunicadores Sociales
Marcos Ñi Rakiduam (Las enseñanzas de Marcos). Chehuin era un conocido
profesional de la radio; trabajaba en Radio Encuentro de Peñalolén, y
hacía el programa Buenos Días América. “Lamentablemente hoy no está con
nosotros. Se marchó de este mundo, dejándonos sus enseñanzas y consejos
radiales al momento de enfrentar un micrófono. A pesar de su pérdida,
hemos mantenido en pie la radio, con mucho sacrificio y amor al arte
comunicacional”, dice el locutor Andrés Caniuguir.
“Nuestro compromiso con la memoria de
Marcos nos ha dado newen (energía, fuerza) para que en los momentos más
difíciles salgamos adelante como equipo. No somos los mismos del inicio
del proyecto, pero quienes hoy estamos le ponemos ñeque… Participé en el
primer programa, realizado solo por mujeres, Wenun Taiñ Kimün (Volvió
nuestra sabiduría). Ahí hablábamos dos horas de nuestro kimün (saber)
mapuche y la importancia de fortalecer y cuidar nuestra cultura, de la
tragedia que vive nuestra gente por culpa del alcoholismo, etc. Por
falta de tiempo y distancia, poco a poco la asistencia empezó a decaer.
En un momento uno de los locutores, José Catrileo, por falta de recursos
debió ir a trabajar de temporero al norte, dejando temporalmente la
radio, su espacio Revolviendo la mañana (Chiwil Niain Ta Liwen) quedó
sin locutor, y yo empecé, en reemplazo, con otro matinal Kiñe Adfkintwn
Ñi Wallmapu (Una mirada al país mapuche), leyendo y analizando las
noticias que, generalmente, no aparecen en los medios: la recuperación
de tierras, conflictos ambientales, la carretera de la costa, las
trasnacionales mineras y los proyectos como aeropuertos en zona mapuche,
etc.”, dice Yvonne González.
Otros colaboradores de radio Werken
Kvrvf son Andrés Caniuguir, Julio Chehuin, Mauricio Pichiñual, José
Catrileo, Sofía Huenchucoy, Luis Silva, Leopoldo Ancán, Roberto
Caniuguir, Genoveva Neculmán, Eva Huenchucoy, Gloria Mercado, Carmen
Huentén, Emilia Chehuin, Nacha Painequeo y Venus Chehuin. Según
locutores y colaboradores de la radio en la zona del Budi no todos los
mapuches se identifican como tales. Algunos quieren ser asimilados como
chilenos para evitar la discriminación. A ellos no les simpatiza la
radio, tampoco a los que viven de proyectos gubernamentales o a algunos
sectores católicos y evangélicos. “Pero muchos otros se sienten
orgullosos de ser gente de la tierra. No se avergüenzan, y sienten
nuestra radio parte suya, se sienten dueños de la Werken Kvrvf… Escuchan
a sus pares hablando sus temas, en mapudungun, escuchan nuestra música y
rogativas y ceremonias que nos son propias… Pero incluso nos hemos dado
cuenta que hasta los contrarios nos escuchan. Tenemos una alta
sintonía”, dice Yvonne González.
Al servicio de las comunidades
En 2003, luego de la quema de un rewe (altar sagrado) instalado frente a
la municipalidad de Saavedra, el Consejo de Werkenes del Budi decidió
alejarse de las autoridades municipales. “No siguieron trabajando con el
municipio, y a la siguiente elección presentaron candidatos propios. Una
de las estrategias, con el objetivo de crear conciencia y tener un
espacio propio de expresión fue dar nacimiento a la radio Werken Kvrvf”,
dice Natalia Caniguán, antropóloga y directora del Centro de
Documentación Étnico, Rural y Pesquero de Saavedra.
Las ondas radiales de Werken Kvrvf -instalada en el centro de isla
Huapi- alcanzan a las comunas de Saavedra, Carahue, Nueva Imperial, Chol
Chol, Teodoro Schmidt y otras. Para su funcionamiento, apelan al
compromiso de las comunidades y de los dirigentes de los lof
(territorios) del sector. Plantearon un modelo de autogestión, “que les
permite actuar con autonomía y, por lo tanto, una serie de objetivos
destinados principalmente a lograr un fortalecimiento de la cultura
mapuche, a través de un reconocimiento territorial (lafkenches del Lof
Budi) y, por sobre todo, a través del fortalecimiento de la oralidad y
el uso del mapudungun. Así crearon programas destinados a hablar de la
realidad local. También espacios destinados a potenciar la cultura, a
través de la presentación de ülkantun (cantos ancestrales), donde
inclusive se presenta a miembros de las comunidades que desarrollan este
arte”, agrega Natalia Caniguán.
Gracias a Werken Kvrvf hay una revitalización del mapudungun e intentan
usarlo como “primera lengua”. Jóvenes y dirigentes que participan en la
radio van aprendiendo día a día elementos de su cultura que transmiten a
los adolescentes y a la comunidad en general. “La radio se ha convertido
en un lugar de aprendizaje y discusión, un canal de comunicación entre
los Lof del Budi. Nuestra radio cumple la labor de conservar y difundir
la cultura de nuestro pueblo. Queremos que sea autónoma y utilizamos las
nuevas tecnologías sin temor”, dice Andrés Caniuguir. “Somos la primera
radio comunitaria cien por ciento al servicio de las comunidades
mapuche”, agrega. Werken Kvrvf desarrolla un importante trabajo de
comunicación y concientización de los jóvenes de isla Huapi y el Budi.
Algunos jóvenes caminan varios kilómetros para llegar a la emisora y
participar de los programas. Andrés Caniuguir, de la comunidad Trawa
Trawa, es director y conductor de Programas Rancheros y locutor de
otros.
“Trabajar en radio ha sido una
experiencia para conocer mi cultura e identidad. He aprendido a
expresarme mejor, a conocer los fütakeche (sabios, ancianos) y, a la
vez, compartir con la gente joven y las niñas y niños”, dice Andrés
Caniuguir. Yvonne González, locutora y administradora de la radio, dice:
“No es fácil expresar mi llegada al proyecto. Llegué en diciembre de
2006. Decidí aceptar la propuesta de la asamblea de la radio de hacerme
cargo de la administración, buscando auspicios y financiamientos… Tarea
que no ha sido fácil, por nuestra línea editorial y cultural, que no
vamos a cambiar… La partida de Marcos Chehuin nos dejó sumidos en la
tristeza, descuidamos nuestro tesoro que es este medio de comunicación.
Conscientes de eso, reiniciamos el trabajo. Julio Chehuin y yo nos
hicimos cargo de que la radio funcionara, con todo lo que eso significa,
principalmente por las dificultades económicas”, agrega.
Yvonne señala que gracias a la radio
ha conocido parte de la historia de su pueblo y aprendido a revalorizar
su cultura y fortalecer su identidad. “Es una gran herramienta
comunicacional para denunciar, educar, concientizar y movilizar. Hay
momentos en que he dicho: ¡Ah, por qué me metí en esto!, cuando hay
desesperación y dolor pues no se ven los resultados que uno espera,
principalmente en lo financiero… cuando llegan cuentas y no hay dinero,
o cuando pasa mucho tiempo y los locutores con familia no reciben dinero
porque un auspiciador se fue o se estropeó un equipo… Pero a pesar de
eso y de que hemos quedado mirándonos las caras y preguntándonos ¿hasta
aquí llegamos?, siempre alguien vuelve a darnos ánimo… No sirve quedarse
sin hacer nada. Debemos dar la pelea como monos porfiados o quijotes de
las comunicaciones, con los sueños de nuestro pueblo en la voz y en la
piel. Participar acá ha sido lejos la experiencia más enriquecedora de
mi vida”, dice. El equipo de Werken Kvrvf no cree que el dinero lo haga
todo. Este proyecto mapuche no se hace con dinero sino con conciencia y
compromiso diario.
Señalan que la programación de radio Werken Kvrvf está pensada para la
comunidad: mapuche zugun (idioma de la tierra), rakizuam (pensamiento),
y kimün (conocimiento). Se autofinancian y no dependen del gobierno de
turno ni de ninguna institución. “Tenemos auspiciadores que trabajan
junto a nosotros y a eso sumamos el aporte de las comunidades”, dice
Caniuguir.
Campañas con la gente
Tras el terremoto y maremoto del 27 de febrero sumaron a la parrilla la
campaña de recolección de alimentos, organizada por mapuches para ir en
ayuda de la región costera de Arauco. “El terremoto devastó una amplia
zona mapuche. Nuestra radio está liderada por jóvenes. Y hoy estamos
ayudando a los damnificados, colaborando con otras redes de apoyo en la
zona”, dice Yvonne González. A pesar de las múltiples dificultades
intentan mantener viva la cultura y tradiciones de la gente de la
tierra. “Siempre soñé con estar en radio. He vivido un proceso de
conocimiento personal que solo gracias a la radio he podido hacer”, dice
Caniuguir. Yvonne González agrega: “El proyecto de la radio es un
proyecto popular. Salimos al aire con Marcos Chehuin, ya fallecido,
quien apoyó y capacitó a una veintena de jóvenes. El venía de Lo Hermida.
Acá muchos comenzaron por curiosidad, pero con el paso del tiempo
tomaron conciencia del respeto a la cultura y la importancia del trabajo
que realizamos. Hoy tenemos programas populares, de crítica social,
donde denunciamos al Estado que ha propiciado divisiones y cuñas entre
comunidades con proyectos y recursos sobre todo del Programa Orígenes”.
Son el medio de comunicación mapuche del Ayllarewe (nueve rewes) del
Budi y quieren generar canales de comunicación en todo el lafkenmapu
(territorio lafkenche). Escogieron salir al aire un 11 de septiembre,
conmemorando la primera insurrección y defensa del territorio mapuche en
1541, encabezada por Michimalonko. En 2004 Marcos Chehuin llegó a isla
Huapi desde Lo Hermida a iniciar las transmisiones, empezando un proceso
de capacitación en locución y en el manejo de los equipos técnicos.
“Cuando Marcos nos dejó físicamente, no comprendíamos cómo un joven
lleno de sueños y vida ya no nos acompañaría más en este gran proyecto
de vida y pueblo. Comenzamos hace 6 años, pero el proyecto viene de
mucho antes, del trabajo de los dirigentes, de las escuelas, todo
enlazado. Precisamente para hacer la radio comunitaria, se conversó y se
hizo un trawün (reunión). Desde un principio hubo buena comunicación con
comunidades y organizaciones, y eso sirvió para mantener la radio al
aire y obtener la concesión. Se logró gracias al apoyo de muchos,
dirigentes, profesoras de las escuelas del Budi. Con ellos se armó una
alianza que levantó definitivamente el proyecto”, dice Andrés Caniuguir.
Ninguno de los miembros de la radio ha estudiado carreras que tengan que
ver con comunicaciones. “Acá sobrevivimos, luchando para
perfeccionarnos. Hemos aprendiendo haciendo radio. Nacimos de la
práctica. Marcos Chehuin nos dejó la responsabilidad y el fuerte trabajo
que se necesita para mantener un medio comunitario. Aquí hay muchas
historias. Muchos jóvenes que hoy trabajan en radio, aprendieron y
nacieron en Werken Kvrvf. Hay personas haciendo televisión que se
iniciaron acá. Al verlos nos damos cuenta que la radio tiene historia”,
dice Caniuguir. La línea editorial de la radio se aboca a difundir temas
comunitarios y fomentar la cultura mapuche. “En este corto tiempo nos
hemos dado cuenta que somos un aporte para la sociedad. En Budi viven
mayoritariamente mapuches y vivimos el miedo de los mayores a la pérdida
de identidad de los jóvenes. Yo soy mapuche y puedo trabajar en radio,
levanto la voz y digo que acá somos mapuches, sin miedo a levantarnos.
Gracias a la radio damos fortaleza a la gente nueva”, agrega Andrés
Caniuguir.
La radio ha realizado múltiples iniciativas en conjunto con auditores y
comunidades, desde eventos de autofinanciamiento como la campaña del
trigo -cada familia donó 5 kilos de trigo para venta, y con el dinero
pagaron la cuenta de luz-, bingos bailables, rifas, peñas culturales y
campañas solidarias como la última tras el terremoto y maremoto que
afectó la zona costera. También desde el dial han apoyado el movimiento
de recuperación de tierras del Budi. “En las movilizaciones damos
cobertura en vivo. También se celebra Wetripantu (año nuevo), Michawun
(alimentación comunitaria). En el aniversario de la radio invitamos a
artistas locales y afuerinos. Uno proyecto a futuro es reciclar basura
en las comunidades, en los nueve lof de isla Huapi. Nachita (12 años),
una de las locutoras jóvenes, hablando del medioambiente planteó que
sería bueno instalar contenedores para reciclar vidrio, cajas de vino
-que acá abundan en los caminos-, plásticos y latas”, dice Yvonne
González.
La radio es importantísima para las comunidades del Budi. Tanto así que
los defendieron ante el consejo municipal cuando algunos profesores
quisieron traspasar la concesión de la radio a la municipalidad.
Recientemente, con la participación de las comunidades fue posible
trasladar la radio a un sitio permanente. “Sin el apoyo de las
comunidades no haríamos nada, sencillamente no existiría el mensajero
del viento”, dice Yvonne González. Explica que las comunidades
participan de la programación e invitan a participar a quienes poseen
más conocimientos sobre algún tema cultural o noticioso. La asamblea de
Werken Kvrvf definió trabajar de forma autogestionada, sin ser parte de
ninguna asociación municipal o gubernamental.
“El tema principal es que cada
proyecto se pueda realizar en la comunidad. Escuchan la radio y evalúan
bien el trabajo que hacemos. Aquí hay muchas divisiones, hay que
decirlo, y se hace una necesidad tener una radio, programas para
criticar lo que ocurre, los proyectos que impone el Estado. Durante años
nadie se atrevió a hacer críticas… Soy joven y nadie me inculcó mi
identidad. Aquí en la radio comencé a conocer mi cultura y hoy puedo
reconocerme como verdaderamente soy, y ser un instrumento para defender
a mi pueblo. Cuesta alzar la voz en la comunidad. Para mi es más fácil
hablar a un micrófono y que la comunidad me pueda oír. Mensajero del
viento transmite doce horas al día. Es un gran nombre para una pequeña
radio”, concluye.
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