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ADRIAN MOYANO, PERIODISTA |
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"El libro intenta polemizar con la
historia oficial argentina" |
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Acaba de presentar "Crónicas de la Resistencia Mapuche" en la Feria
Internacional del Libro y las universidades nacionales de La Plata y
Buenos Aires. A lo largo de sus páginas, Adrián Moyano seduce al
lector y lo sumerge en un recorrido sin fronteras de tiempo ni
espacio: de la lucha contra la avanzada española a orillas del
Pacífico, en el siglo XVI, a la disputa de tierras con la compañía
italiana Benetton, en el noroeste de Chubut, hoy. |
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Por
Hernán SCANDIZZO
I
Sábado 31 de Mayo de 2008 |
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Adrián
Moyano, periodista. |
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Foto Programa La Flecha. |
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BUENOS AIRES / Adrián
Moyano es licenciado en Ciencias Políticas y periodista, nació en Buenos
Aires en 1964 y a principios de la década del ´90 se mudó a Bariloche. A
orillas del lago Nahuel Huapi se consustanció con las demandas mapuche y
armado de su oficio devino cronista de la emergencia indígena en esa
región, sus notas pueblan las páginas del diario local El Cordillerano y
el periódico Azkintuwe, también el aire desde radio El Arka. Hace una
década comenzó a gestar el libro "Crónicas de la Resistencia Mapuche"
que recientemente salió de imprenta.
A lo largo de sus páginas seduce al lector y lo sumerge en un recorrido
sin fronteras de tiempo ni espacio: de la lucha contra la avanzada
española a orillas del Pacífico, en el siglo XVI, a la disputa de
tierras con la compañía italiana Benetton, en el noroeste de Chubut,
hoy. No sólo echa luz sobre el derrotero de un pueblo muchas veces
invisibilizado sino que en su relato cuestiona interpretaciones
históricas sostenidas por el investigador Rodolfo Casamiquela, que
actualmente son esgrimidas por privados y reparticiones públicas para
desatender los reclamos de las comunidades.
Tras la presentación de Crónicas en la Feria Internacional del Libro y
las universidades nacionales de La Plata y Buenos Aires, Moyano habló de
su libro, los discursos oficiales canonizados como verdades y los nuevos
abordajes a la historia de ese territorio llamado Patagonia.
- ¿Cuál es el principal aporte de Crónicas de la Resistencia
Mapuche?
Lo que intenté generar es polémica, discusión sobre las aseveraciones
canonizadas de la historia patagónica que tiene entre sus subtemas al
Pueblo Mapuche. El libro no lo explicita de manera concreta en algún
capítulo pero a lo largo de todo su recorrido intenta polemizar -y lo
hace, de hecho- con la aseveración de que los mapuche vinieron de Chile,
con que los mapuche exterminaron a los tehuelches y con que recién hubo
mapuche al sur del río Limay y del Nahuel Huapi, con posterioridad a la
campaña del mal llamado ‘desierto’. El libro sostiene que el Pueblo
Mapuche se desarrolló simultáneamente de ambos lados de la cordillera
800 años, 900 años antes de la llegada de los primeros españoles.
También asevera que si bien hubo enfrentamientos bélicos entre mapuche y
tehuelche fue muchísimo más prolongado en el tiempo el intercambio
fructífero, el diálogo entre culturas. Y señala -porque así lo apuntan
las fuentes tradicionales- que había parcialidades mapuche que estaban
al sur del Limay y al sur del Nahuel Huapi, por lo menos hacia fines del
siglo XVIII.
Estas tres aseveraciones no son inocentes en Patagonia, en particular en
Río Negro y en Chubut hay operatividad política con esas aseveraciones.
En algún vericueto del conflicto con Benetton uno de sus abogados dijo:
“Qué nos dicen los mapuche usurpadores a nosotros si ellos usurparon a
los tehuelches”. También está el célebre dictamen de la asesoría letrada
de la Municipalidad de Lago Puelo negándose a titularizar unas tierras a
la familia Motoco Cárdenas, que vive allí desde fines del siglo XIX,
“porque los mapuches vinieron de Chile”. Mi deseo es aportar
herramientas para la discusión a la hora de sostener argumentos en las
reivindicaciones mapuche en el ámbito académico, en el ámbito político,
inclusive, en el ámbito jurídico. Me contaron que en una de las
librerías de Esquel habían puesto el libro al lado de uno de Rodolfo
Casamiquela. Bueno, antes estaba sólo el de Casamiquela.
- Las fuentes consultadas son las mismas que utilizan en general
quienes escriben sobre Patagonia, sin embargo las conclusiones son
otras.
Lo que pasa es que la selección o la narración que se ha hecho de esas
mismas fuentes fueron puestas en función del surgimiento del Estado
argentino y del Estado chileno, entonces todo se pasó bajo el tamiz de
la necesidad de construir estatalidad, a fines del siglo XIX. Realmente
para mi sorpresa durante buena parte del siglo XX no se revisó eso que
se había afirmado en el siglo XIX, inclusive a título de propaganda. Yo
no digo que no se lea a Estanislao Zeballos, pero Estanislao Zeballos
fue el que le escribió el discurso a Julio Argentino Roca para convencer
a los diputados que le aprobaran el presupuesto de la Campaña al
Desierto. Uno no puede suspender su juicio crítico frente a un
propagandista, inclusive publicaba en diarios de la época para convencer
a la opinión pública. Está bien que se tenga como fuente pero eso hay
que pasarlo bajo otro tamiz.
Para mi el tema es apartarse de ese andamiaje que necesitó el Estado
para su construcción después de la batalla de Pavón [1861]. Si uno
consigue revisar críticamente esas argumentaciones no es tan difícil
arribar a conclusiones distintas. Porque además existe la posibilidad -y
eso fue lo que detonó la idea del libro- de preguntarle a los mapuche
qué piensan de su propia historia. Y si bien todavía no hay un libro
acabado, una especie de manual de historia mapuche escrito por mapuche,
hay multitud de monografías y de ponencias. Hay libros que empiezan a
salir donde los jóvenes mapuches, que son mapuche-parlante que manejan
las herramientas de las ciencias sociales, y generan un material
importantísimo, arriban a conclusiones distintas a la de la historia
chilena y de la historia argentina.
- En este género que elegiste, la crónica, te tomas la licencia de
viajar en el tiempo, de estar en el presente, viajar 300 años hacia
atrás y volver. ¿Qué es lo que te permite ese ida y vuelta?
Hay una vocación que uno tiene por la Historia desde siempre y estaba
ese déficit. Me pareció que era necesario apuntar a relatar de otra
manera el pasado. Pero para mi sorpresa había fuentes a las cuales
recurrir para reconstruir qué había pasado, por ejemplo, con Rewkekura
en Pulmarí [Neuquén]. Uno de los capítulos del libro se llama “Los tres
combates de Pulmarí”, porque un día, leyendo los anales del congreso
realizado se cumplieron los 100 años de la Conquista del Desierto, el
autor reconstruía la presencia de Rewkekura hacia mediados del siglo XIX
en lo que hoy es Pulmarí. Cómo se relacionaba con Purrán más al norte,
con Sayweke más al sur, cómo funcionaban esas comunidades, cómo se
relacionaban con Kalfükura –que estaba bastante más al este. Está ese
material, no es que nos enfrentamos a una absoluta falta de fuentes que
nos permita avanzar hacia una reconstrucción del pasado mapuche. Y uno
cuando lee esas páginas y ve la toponimia y dice Pulmarí, hay
comunidades que están reflejadas ahí que todavía existen.
Lo mismo pasa con la zona que hoy es usurpada por la corporación
trasnacional Benetton, las parcialidades mapuches que bajaban a
encontrarse con los tehuelches cabalgaban por ahí por o menos 10 años
antes de la Campaña del Desierto, hacia 1869. Pero no porque yo lo diga,
lo testimonia el inglés George Musters cuando viene viajando por el sur
desde Punta Arenas [Chile]. Y el geógrafo Raúl Balmaceda, que recrea un
siglo después el viaje de Musters, puntualiza que tal cosa pasó cerca
del caserío de Leleque. O sea, está escrito por las fuentes que la
historia tradicional admite como válidas. Así que bueno, están ahí, como
picando la pelota en el área para encontrar una sistematización y
justamente articularlo con lo que pasa en el presente.
- En las presentaciones del libro ¿las inquietudes del público
cambian si estás en Buenos Aires o en Patagonia? ¿La gente no mapuche en
Patagonia se relaciona con el Pueblo Mapuche de una manera muy diferente
a la de Buenos Aires?
No me parece que dependa de cuestiones geográficas sino más bien de
ámbito. En Villa La Angostura me hicieron preguntas que uno le cuesta
entender que esa persona viva en territorio ancestral mapuche, un
desconocimiento de la cotidianeidad que no puede menos que alarmar. Se
manejan categorías culturales y políticas que uno suponía que estaban
superadas y lamentablemente no, por ejemplo: “Yo no tengo nada que ver
con el Estado argentino”. Como que no hay una relación entre nosotros no
mapuche, que estamos viviendo en el territorio usurpado al mapuche, como
que no nos tenemos que hacer cargo de nada: “fue el Estado”.
Pero me da la impresión que hay un lugar que está ocupando la
problemática indígena, y mapuche en particular, que es relativamente
nueva. La repercusión que está teniendo el libro lo testimonia. También
se da a nivel medios de comunicación, están surgiendo radios mapuche en
buena parte del territorio, está el periódico Azkintuwe, una multitud de
sitios en internet que hacen circular información. Hay una proliferación
de estos medios que hace 10 años no existía.
- En la Feria del Libro agradeciste la invitación para presentar
Crónicas de la Resistencia Mapuche, lo interpretaste como que la
Subsecretaría de Cultura asume que Río Negro es una provincia
multicultural, y señalaste que es deseable que otras reparticiones
provinciales sigan ese camino. En el lugar estaba el subsecretario de
Cultura, Armando Gentili, ¿te hizo algún comentario después?
No, simplemente me saludó y me agradeció. Yo me refería concretamente a
la Dirección de Tierras y Colonización, todavía se llama así: “Dirección
de Tierras y Colonización”, porque en ese mismo momento se estaba -se
está- desarrollando el conflicto de la comunidad Quintupuray en Cuesta
del Ternero y realmente me hubiera parecido una omisión importante no
hacer ninguna referencia al respecto. Pero el funcionario no me dijo
nada, me da la impresión que es conciente de esa realidad y tiene la
vocación, desde los límites de su cartera -porque históricamente el área
de Cultura de Río Negro fue poco menos que inexistente-, de asumir un
dinamismo que hace mucho tiempo no se le ve. Veremos cómo sigue su
gestión y qué tanto apoyo, o no, consigue del Estado rionegrino en su
conjunto /
AZ
* Gentileza
www.argentina.indymedia.org
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