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FOTO DE ELIAS PAILLAN. |
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Fue liberado tras permanecer dos
semanas en la cárcel de esa ciudad, por deuda interpuesta por la
justicia chilena por reclamar derechos territoriales en la península de
Licanray el año 2007. En aquella oportunidad 20 fueron las personas
procesadas y siete los condenados a pagar multas de 6 UTM. Quedó
impresionado por la calidad inhumana de la cárcel, que es altamente
racista y solicita se haga una inspección de ella. Hace llamado a los
Gendarmes, a la Presidenta y sus hermanos mapuches.
“Aquí no hay mapuches, aquí son todos chilenos y se tiene que cortar el
pelo”, le señalaron cuando exigió respeto por su identidad cultural.
Felipe Punolef se ve delgado, tose con frecuencia, pero no pierde el
buen humor, nos cuenta su pasó de doce días por la cárcel de Villarrica
donde señala haber como bajado al infierno, pero no se arrepiente, todo
sea por un causa noble, reclamar los derechos territoriales para el
pueblo mapuche.
- ¿Cómo ocurrió todo esto?
Hace dos años nosotros ocupamos la Península de Licanray porque el
sistema ya no nos estaba respondiendo y finalmente se nos acusa de
usurpadores, así fue la acusación en la fiscalía de Villarrica, se nos
condenó a pagar 6 UTM cada uno, yo y mi señora. Mi señora logró reunir
el dinero, pero yo no y así me vine a entregar en forma voluntaria a
Villarrica a fines de abril, pensando que el trato iba a ser más
deferente, uno siempre es un poco iluso, creyendo en el sistema que
todavía hablan del respecto de los derechos humanos, pero me encuentro
que no hubo nada de eso, ningún respeto por la persona.
- ¿Cuándo, por qué se presenta y cómo fueron los días anteriores?
Me presenté el 28 de abril, pero previo a esos días hubo un gran acoso
policial a la comunidad Felipe Punolef. Andaba policía de civil,
preguntando con los parientes, visitando las casas y como yo no quería
ser arreado por carabineros, me entregué voluntariamente, un poco por la
presión y otro poco por la deslealtad de nuestra gente que no van a
dudar un minuto en echarnos al agua. Además no están las condiciones
para decir, yo me voy a la clandestinidad porque no hay bosques, no hay
lealtad, no están los principios básicos que tenían los abuelos de
cuidarse, por eso me entregué.
- ¿Cómo fue el trato cuando se presentó?
El trato fue como a un vil delincuente. Me dijeron, ‘para empezar aquí
somos todos chilenos’, así dice el sistema, a pesar de que hay convenios
como el 169 (OIT) ratificados por Chile, a pesar que hay una serie de
normas vigentes que debieran ser respetadas y consideradas, aquí por
parte de la jueza y el sistema no hay diferencias, aquí es una cosa
unitaria somos todos chilenos y punto. Me presenté a las 9 de la mañana,
en la sala de audiencia la jueza me pregunta, ¿tiene abogado?, le
respondo ¿no tengo abogado y para que quiero abogado si me vengo a
entregar?, le dije, a lo que me responde, no igual debe tener abogado. Y
había un individuo al lado y me dice ¿acepta UD. a ese abogado? Acepto,
le dije por una cuestión de formalidad. Y ese abogado estoy seguro que
ahora va a cobrar una plata por una supuesta defensa. Entonces lo que me
di cuenta es que dentro del sistema judicial chileno es una mafia. Y no
dudo en decirlo porque parece que el fiscal gana una plata por cada
persona que logra internar, y entre los abogados como se tiran peguitas
ahí para ganar plata.
- ¿Después que pasó?
Enseguida me desvistieron en la celda y me llevaron engrillado hacia
adentro junto a otro hermano, estuve ahí parado toda la mañana, recién a
las cuatro me pasan a estadística, sin asiento, sin almuerzo sin nada. Y
ahí me quebré un poco, yo nunca había estado preso. A las 4 me tiraron a
un módulo y sale un individuo que me señala ‘usted va estar en las
carretas’. Al tercer día hubo un allanamiento, nos sacan al patio en
forma intempestiva. Llegan gendarmes de Temuko, dicen que son
antimotines con perros y estos casi se tiran sobre nosotros botados en
el suelo con las manos en la nuca y yo que soy una persona mayor me
afectó bastante, estuve con dolor como por cuatro días. Es una
afectación física y psicológica. Los mismos reos me decía, así nos
tratan aquí. Nosotros aquí adentro no valemos nada.
- ¿Y el aspecto cultural mapuche se respeta?
Ese es otro tema, yo tenía el pelo bien largo porque soy mapuche y
pienso morir con el pelo largo, pero un gendarme ahí me dice, aquí no
hay mapuche, aquí somos todos chilenos, y usted tiene que cortarse el
pelo, sino, tiene que estar en la chiva que es un módulo de castigo con
una frazada, un colchón, ahí comen y hacen sus necesidades.
- Por ejemplo si alguien quisiera ser visitada por una machi que le
lleve medicina de hierbas.
Creo que no dejarían entrar a una machi y darnos hierbas, porque la
única hierba que se acepta es la hierba mate. Este es un sistema cobarde
porque le tiene miedo a la hierba. Por qué, si es de la mapu de nuestra
tierra. Acá dicen que todos somos chilenitos y punto. El sistema
carcelario es altamente racista. Los gendarmes se burlan de las cosas
mapuches. Un gallinero es más decente.
- ¿Y qué tal la habitación donde durmió?
Estuve hacinado en una pieza chica con 150 personas, sin literas, dormí
en una colchoneta que tenía sal, le ponen eso para que los reos no los
quemen, y con el tiempo la sal se va humedeciendo, los doce días que
estuve dormí en una colchoneta mojada. Una vez me revelé y dormí en el
piso en un cartón y fue peor. Cuando salí de la cárcel fui a médico en
Licanray y no hay médico. ¿Quién responde por mis daños por mi salud? El
sistema carcelario no le interesa esto. Yo lamento a las personas que
están ahí. Hay tres abuelos mapuches de más de 70 años. Los maltratan.
No tienen cama los viejitos, duermen en el pasillo.
- ¿Considera que se debería visitar a esos abuelitos?
Si, hay gente en este país que habla bastante de la tercera edad que
debería ir ahí y hacer una inspección para que vean cómo tratan a los
ancianos.
- Y respecto a su condena ¿Con esto termina su caso?
Si con esto termina todo, como no tuve la plata pagué con cárcel y un
amigo no mapuche pagó el resto de mis días ya que estaba muy condolido
con mi persona, me vio muy mal, dijo no es justo que esta persona este
en la cárcel y pagó alrededor de cien mil pesos, sino estaría más en la
cárcel.
- Si la estadía es tan inhumana en la cárcel, ¿qué llamado le gustaría
hacer?
Los reos están durmiendo todos los días con las colchonetas mojadas
adentro, y no se permite ninguna estufa. Me gustaría que la Cruz Roja
Internacional, la gente que habla de derechos humanos, los políticos,
los curas, los pastores, me gustaría que fueran un día a la cárcel de
Villarrica y vieran como duerme la gente adentro… Así como se aprestan a
celebrar su bicentenario, también vean estas miserias humanas. Yo bajé
al infierno y no me arrepiento haber estado ahí, pero ahora tengo una
responsabilidad, mis compañeros me dijeron ojalá usted pueda hablar
afuera porque nosotros aquí no podemos hablar porque van a tomar
represalias, no tienen ningún derecho. Y yo me doy este lujo de hablar
porque estoy libre, pero no de las garras de este sistema porque me
puede atrapar de nuevo. Al mapuche hoy día lo maltratan, lo denigran no
le respetan ningún derecho. El mapuche en este país no vale nada, y
hablan de multiculturalidad.
- Y el resto de la gente de su comunidad y su familia ¿cómo ha vivido
esto?
Tengo una hija de 16 años que esta en el liceo, al parecer se burlaron
de ella porque yo estaba preso. Afortunadamente hermanos del
Observatorio Ciudadano, fueron a hablar con mi familia y orientaron a
mis hijas al cual yo agradezco, felizmente mis hijas estaban enteras y
no se decayeron, supieron que yo era un preso político. Y además soy el
primer preso político de la cárcel de Villarrica así que es un orgullo
para mí, en algo que sea el primero (risas).
- ¿Y qué pasó con la lucha por la península?
Nosotros iniciamos la lucha por la península de Licanray, pero apareció
otro grupo humano y a esos la Conadi les entregó la tierra más un par de
millones de pesos y a nosotros nos pagó con cárcel. Nosotros
reclamábamos la tierra para el pueblo mapuche y ahora hasta los marinos
tendrán espacio ahí, y hoy se podría decir que la península esta
perdida. De los 20 que caímos el año 2007, siete fuimos condenados y la
mayoría no ha pagado y tienen ordenes de detención, ojalá no cayeran
porque el trato adentro no va a ser de los mejores.
- Cuál sería su llamado para Gendarmería, la Presidenta y los Mapuches.
A los gendarmes que tengan un grado de educación pero educación humana y
valórica hacia los seres humanos, porque están tratando y vigilando con
personas. Y la presidenta, ella también fue torturada, que piense en las
personas que están presas en este país, y así como van a celebrar su
bicentenario que revisen los conceptos del sistema. A nosotros nos
acusaron de usurpadores, cómo es posible que a nosotros nos acusen de
usurpadores si a nosotros nos usurparon las tierras? Y finalmente a mi
gente mapuche que no se asuste, que visite a su gente, dejen el temor y
no sean cobardes, cuando haya un hermano mapuche vayan a verlo.
* Periodista, colaborador de
Azkintuwe.
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