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Municipales bajo estado de sitio |
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Efectivos fuertemente armados,
con escopetas antimotines, cascos, chalecos antibalas y
subametralladoras UZI, se ubicaron durante toda la jornada de
elección municipal en diversas rutas de Wallmapu para realizar
controles vehículares. Mientras el personal de Carabineros
realizaba los controles de tránsito, efectivos especializados
del GOPE y del PAE prestaban cobertura con armamento de grueso
calibre. Un día normal de elecciones en el País Mapuche. |
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Por
Pedro CAYUQUEO
I
Azkintuwe |
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Control policial en Ruta de Tirúa. |
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Foto de Agencias. |
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Aunque
históricamente nunca en una elección popular han ocurrido hechos de
violencia en territorio mapuche, los organismos de inteligencia y la
fuerza pública centraron el pasado 26 de Octubre su mirada hacia las
comunidades movilizadas por tierras en Arauco y Malleco, “para evitar
que esto pase”, argumentaron. Como nunca antes, Carabineros dispuso un
contingente de mil ochocientos oficiales y suboficiales, además de
personal de civil y encubierto apostado en todos los centros de votación
del territorio, ello ante la posibilidad que ocurran “hechos de
connotación social como atentados, sabotajes y eventos que alteren el
orden público, en áreas involucradas en la problemática mapuche”, según
palabras de los generales de Carabineros, Mario Bocchi y de Brigada,
Carlos Ziemmerman, quien actuó como Jefe de Plaza en los pasados
comicios.
“Tenemos una fuerza
importante de nuestro contingente que va a estar abocado a otorgar las
facilidades y dar los resguardos para que este acto se realice sin
problemas”, dijo Bocchi. El oficial de Carabineros aseguró que contaban
con mapas con sectores de alto riesgo. Una de estas áreas fue la comuna
de Tirúa, Octava Región, donde comunidades del sector Puerto Choque
vienen desarrollando desde comienzos de año un proceso de recuperación
territorial duramente reprimido por fuerzas especiales de Carabineros.
Otro de los “focos” correspondió a la comuna de Ercilla, donde se
asienta la Comunidad Autónoma de Temucuicui, emblemático bastión del
movimiento mapuche y desde hace cinco años territorio literalmente
ocupado por efectivos de Carabineros y Policia de Investigaciones.
Según las autoridades de gobierno, los operativos “preventivos” buscaban
evitar que grupos mapuches “radicalizados” se trasladasen entre las
regiones del Bio Bio y la Araucanía el día de los comicios. El jefe
policial de la Cuarta Comisaría de Nueva Imperial, mayor Jorge Aguirre,
llegó a reforzar con fuertes controles vehiculares la Ruta P-721, que
conecta la región de la Araucanía con la costera comuna de Tirúa,
obstaculizando el libre tránsito de cientos de personas y vehículos. Su
objetivo, declaró a la prensa, era crear una especie de “cortafuegos”
para impedir el ingreso de grupos con “características subversivas”
desde Arauco.

Una de las
áreas intervenidas fue la comuna de Tirúa, Octava Región, donde
comunidades del sector Puerto Choque vienen desarrollando desde
comienzos de año un proceso de recuperación territorial duramente
reprimido por fuerzas especiales de Carabineros. Otro de los “focos”
correspondió a la comuna de Ercilla, donde se asienta la Comunidad
Autónoma Temucuicui. |
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Efectivos fuertemente
armados, con escopetas antimotines, cascos, chalecos antibalas y
subametralladoras UZI, se ubicaron durante todo el día de votación en
diversas rutas para realizar controles a los vehículos que intentan
ingresar hacia la región, en su mayoría votantes sorprendidos con tamaño
operativo, similar a los controles militares israelies en las franjas
palestinas de Gaza o Cisjornadia. Chequeo de documentación personal y
registro de patentes de camionetas y vehículos catalogados como
sospechosos marcaron dicha jornada. Mientras el personal de Carabineros
realizaba los controles de tránsito, efectivos especializados del GOPE y
del PAE prestaban cobertura con armamento de grueso calibre. Nada quedó
al azar. Y es que en los días previos, el diario Austral de Temuco ya
“preparaba” el ambiente denunciando la existencia de un “grupo armado
mapuche, con alta preparación en técnicas de asalto y que ya no le teme
a las policías”. Surrealista, cuando menos.
“Por ahora no tenemos datos respecto a un posible hecho (atentado o
sabotajes), pero esto no opta de que en cualquier momento recibamos una
información y procedamos a las acciones preventivas para evitarlos”,
explicó Bocchi el día de los comicios, visiblemente incómodo ante la
prensa cuando transcurrían las horas y quedaba en evidencia lo
desproporcionado de su movimiento de “tropas”. Lo cierto es que la
jornada de elecciones transcurrió sin mayor novedad, tal como en años
anteriores, no registrándose incidentes ni manifestaciones. Mucho menos
“atentados o sabotajes”, en el decir de Bocchi. Por el contrario,
durante toda la jornada de elecciones, miles de mapuches acudieron desde
tempranas horas a los locales de votación, incluso de manera entusiasta
en comunas donde representan mayoría electoral, como Nueva Imperial y
Puerto Saavedra. Un comportamiento cívico ejemplar, de larga data al
interior de las comunidades. ¿A qué obedeció entonces tamaña paranoia de
las autoridades y del alto mando policial?. “Claramente existió una
intencionalidad política”, señala a Punto Final el dirigente mapuche
Gustavo Quilaqueo.
“Un despliegue de
policias de esa envergadura, el rol jugado por la prensa regional dando
cuenta de grupos armados dispuestos a ingresar a la región para realizar
supuestos atentados, obedeció sin duda a la intención premeditada de
generar un escenario de terror colectivo en los electores”, agrega. Lo
mapuche como sinónimo de caos y destrucción. “Si antes el discurso del
terror tenía como protagonistas a los comunistas y sus ‘oscuras y
siniestras intenciones’, como gustaban denunciar las autoridades, hoy
los mapuches constituimos el sector a vilipendiar públicamente. Nos
resulta sospechoso que los mayores operativos policiales se hayan
centrado en comunas donde competían reconocidos candidatos provenientes
del movimiento mapuche, como Tirua y Ercilla”, apunta Quilaqueo,
presidente del Partido Mapuche Wallmapuwen.
La lectura del
timonel mapuche no es gratuita. Si el objetivo de los operativos era
perjudicar electoralmente candidaturas mapuches emblemáticas, en Tirúa
el objetivo pareciera haberse logrado y con creces. Y es que tras tres
periodos en el municipio, el dirigente lafkenche Adolfo Millabur Ñancuil
cayó de manera inapelable ante el ex concejal independiente, José Aniñir
Lepicheo. Un duro golpe, reconocen en la Identidad Territorial
Lafkenche. Aniñir Lepicheo es técnico paramédico y por décadas se
desempeñó en el área de salud municipal. Actual representante local de
Renovación Nacional, ha señalado que una de sus prioridades será
terminar con la “imagen conflictiva” de Tirúa frente al resto del país.
Si bien no ha explicitado medidas, el senador Víctor Pérez, compañero de
Aniñir en la Alianza por Chile, ha demandado al gobierno aplicar la Ley
Antiterrorista. “El Estado de Derecho requiere una defensa sin
vacilaciones”, subrayó.
Gremios al ataque
Además de la coyuntura electoral municipal, el incremento de los
efectivos policiales en Wallmapu coincidió con el llamado de poderosos
gremios de empresarios al gobierno a “actuar con mayor dureza” contra
las comunidades movilizadas. Alfredo Ovalle, presidente de la
Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) y los representantes
de las seis ramas de la organización sesionaron la semana previa a los
comicios en Temuco. Ovalle reconoció que se trasladaron hasta la región
para analizar en conjunto la situación a raíz de los diversos hechos de
violencia que se han producido y ejercer “cierta presión”.
Y no sólo ello.
También comprometieron su apoyo para exigir al Gobierno que se tomen
medidas urgentes para evitar nuevas ocupaciones de fundos, así como
intensificar las investigaciones para que los culpables de “atentados a
bienes privados” sean sancionados con todo el rigor de la ley. El
presidente de la CPC sostuvo que las acciones mapuches solo
desincentivaban las inversiones en la región. Una muestra de ello, a su
juicio, serían los datos que maneja el Banco Central respecto de la nula
inversión extranjera recibida en La Araucanía en los últimos cuatro
años.
“Esta es una región
que venía creciendo a tasas muy importantes hasta fines de la década de
los 90 y hoy vemos que gracias a este tema, que es de terrorismo, eso se
ha frenado”, argumentó por su parte Luis Schmidt, presidente de la
Sociedad Nacional de Agricultura. A juicio de ambos empresarios, esta
situación se agudizaría aun más con la crisis económica en EE.UU, que ha
traído bajos precios en los alimentos y altos costos en los insumos, lo
que reduce finalmente las ganancias. Una lección básica de economía, a
su juicio.
Sin embargo, olvidaron mencionar los líderes gremiales que con un alza
de 112% en sus utilidades, CMPC es la empresa del sector forestal que
tuvo un mejor rendimiento durante el año recien pasado. CMPC, del grupo
Matte y propietaria de la Empresa Forestal Mininco, que mantiene
diversos conflictos con comunidades mapuches, durante el año 2007
aumentó de manera considerable sus ventas físicas, ello debido al precio
de la celulosa que escaló 19,08% en el mercado mundial.

Olvidaron
mencionar los líderes gremiales que con un alza de 112% en sus
utilidades, CMPC es la empresa del sector forestal que tuvo un mejor
rendimiento durante el año recien pasado. CMPC, del grupo Matte y
propietaria de la Empresa Forestal Mininco, que mantiene diversos
conflictos con comunidades mapuches, durante el año 2007 aumentó de
manera considerable sus ventas físicas. |
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Tampoco mencionaron
que las 653 empresas que proporcionaron a la Superintendencia de Valores
y Seguros (SVS) sus resultados correspondientes al 2007 aumentaron
utilidades en un 15% en relación al año anterior, anotando por cuarto
año consecutivo una cifra récord. Un 94% de ese incremento lo explican
exclusivamente diez sociedades que, a su vez, representaron un 47% de
las ganancias totales. En cambio, las 590 empresas restantes que
lograron utilidades las aumentaron en sólo US$40 millones, sobre más de
US$5.200 millones. Estas diez empresas en verdad son únicamente cinco
consorcios: Minera Escondida, Grupo CAP (CAP y Minera del Pacífico),
grupo Paulmann (Cencosud), grupo Angelini (Empresas Copec, Celulosa
Arauco, AntarChile), grupo Luksic (Quiñenco) y grupo Matte (Inversiones
CMPC).
La concentración es
aun mayor si se considera a las cinco empresas siguientes en variación
absoluta de resultados. Entre ellas figuran Invercap y Huachipato (del
ya mencionado grupo CAP), Endesa y Pehuenche (controladas por
Endesa-España) y Transelec, que tiene una posición monopólica en la
transmisión eléctrica del sistema interconectado central. De tan selecto
grupo, Celulosa Arauco, CMPC, Quiñenco, Endesa y Transelec operan en
territorio mapuche.
Cacería policial
Si el día de las elecciones el llamado a la mano dura de los gremios
tuvo tintes de “acción preventiva”, tras los comicios se desató la
verdadera cacería. Bien lo averiguaron el pasado 30 de octubre los
comuneros José Huenuche Reiman (32) y Fernando Millacheo Marín (21).
Cuando se desplazaban por la ruta que une la comuna de Cañete con
Contulmo, los dos jóvenes integrantes de la Coordinadora Arauco-Malleco
(CAM) fueron detenidos por el equipo de inteligencia policial de la
prefectura Arauco. Ambos, según el Ministerio Público, estarían
vinculados a “hechos de violencia” en la Octava y Novena regiones.
Los comuneros
viajaban en el automóvil de la directora del Museo Mapuche de Cañete,
Juana Paillalef Carinao. José Huenuche, un destacado miembro de la
organización autonomista, era requerido por la justicia militar ya que
se le sindica como el propietario del fusil M-16 encontrado al interior
de una vivienda en las cercanías de la comunidad Juana Millahual de
Contulmo, tras un operativo realizado el año 2007 y que los mapuches
denuncian como un “montaje”. El segundo comunero, miembro de la
comunidad de Chequenco en Ercilla, es acusado de participar de la quema
de un caminón forestal en la localidad de Pidima, Novena región, hecho
acontencido el pasado 26 de abril.
El nombre de Huenuche
Reiman figuraba en las carpetas del Ministerio Público desde el año
2005, desde el juicio por “asociación ilícita terrorista” contra la CAM
en el que sus miembros fueron finalmente absueltos; entre ellos,
Patricia Troncoso, “La Chepa”. En esa oportunidad, el Ministerio Público
expuso que en 2002 Huenuche, por entonces alumno de Auditoría de la
Universidad de Concepción, administraba el sitio web de la CAM. Si bien
fiscalía no logró acreditar la acusación, en la lista de mapuches a
capturar pasó a ocupar de inmediato un lugar de privilegio.
Tras su detención,
Huenuche fue remitido a la cárcel de Lebu y, más tarde, hasta el penal
El Manzano de Concepción donde fue puesto a disposición de la fiscalía
militar. Fernando Millacheo, por su parte, tras una breve audiencia de
control de la detención en el Juzgado de Garantía de Cañete, fue
trasladado hasta el tribunal Collipulli, decretándose su prisión
preventiva en la cárcel local. Millacheo se sumó de esta forma a otros
cinco comuneros ya encarcelados por la misma causa: José Pedro Millacheo
Ñanco, Luis Hernán Millacheo Ñanco, José Guillermo Millacheo Marín,
Andrés Alejandro Licán Licán y Juan Bernardo Licán Melinao. Los también
procesados Leonardo Patricio Licán Ñanco y Juan Martín Toro Ñanco, se
encuentran en libertad con medidas cautelares / AZ
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¿MAPUCHES VOTAN POR LA DERECHA?
La derrota municipal de la Concertación en las recientes
elecciones municipales reflotó el debate sobre la orientación del
voto mapuche, más cercano a la derecha según el mito popular. Si
bien es cierto que el oficialismo perdió ocho municipios clave
dentro de la zona mapuche (Tirua, Temuco, Melipeuco, Villarrica,
Gorbea, Curarrehue, Ercilla, Angol y Victoria), hay quienes
cuestionan que sea precisamente el voto mapuche el que haya
cargado la balanza hacia los candidatos de la Alianza. Un estudio
realizado el año pasado por el Comisión Electoral del Partido
Mapuche, que toma como base las municipales del año 2000 y 2004,
arrojó nuevas luces al respecto.
Destacan que en los últimos comicios municipales no solo la
cantidad de votantes y candidatos mapuches ha aumentado de manera
sorprendente (los candidatos mapuches a concejales y alcaldes
pasaron de 74 el año 2000 a 178 el año 2004, siendo electos 21
candidatos mapuches el año 2000 y 46 el año 2004), sino también el
voto de los mapuches hacia candidatos de su pueblo. Según el
estudio, el voto de “mapuches por mapuches” paso del 6,1% el año
2000 a un no despreciable 11,9% el año 2004. El estudio se limitó
a los municipios de la IX región y las comunas adyacentes de
Lewfü, Los Alamos, Cañete, Kontulmo, Tirua, Mulchen, Kilako, Alto
Biobio, Mariküna, Lanko y Panguipülli. Y si bien no da cuenta de
las municipales 2008, una actualización de los datos solo debiera
confirmar la tendencia.
Para Pedro Mariman, académico y militante de Wallmapuwen, tildar
el voto mapuche como derechista no dejaría de ser hoy una
caricatura. El origen del mito se encontraría en las históricas
alianzas establecidas por antiguas e importantes organizaciones
mapuche con partidos como el Liberal o el Conservador, en los
tiempos de Manuel Manquilef y, posteriormente, Venancio Coñoepan,
en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, muchas de estas
alianzas no dejaban de ser “instrumentales”, aclara Mariman. “Todo
pareciera indicar que el voto mapuche no se inclina tanto por una
opción política determinada –lo que podría llamarse un voto
politizado– sino que expresa más bien consideraciones de orden
local o personal, a las cuales no son ajenas las redes de
solidaridad familiar o de clientelismo”, señala Marimán.
Según el investigador, el voto mapuche ha transitado desde la
derecha (década de los 90') a la Concertación y viceversa,
demostrando que se trata de un voto flexible, pragmático y en
absoluto ideologizado. En resumidas cuentas, un voto util y
clientelista, nada sorprendente tratándose de regiones (la VIII y
la IX) sumidas en la pobreza y donde el municipio es además la
principal bolsa de trabajo. “En una sociedad campesina basada en
una economía de subsistencia, adquieren vital importancia los
programas sociales, pensiones asistenciales, subsidios y programas
básicos de empleo. Esas necesidades nos conducen directamente al
clientelismo, reproducido en la zona mapuche durante 17 años por
el gobierno militar, y, actualmente, por la Concertación de
Partidos por la Democracia”, sentencia el estudio.
A juicio del cientista político José Marimán, radicado en Estados
Unidos, adecuado sería hablar de un “voto regional de derecha” y
no de un “voto mapuche de derecha”. “Si hay un voto de derecha a
mi me parece que es un voto regional -señala -, donde el 74% de la
población son chilenos, por tanto es a ellos a quienes hay quien
cargar la cuenta. Aunque todos los mapuche voten por la izquierda
en la IX región, la derecha igual triunfaría, porque somos minoría
demográfica en nuestro territorio. Por otro lado, el voto mapuche
no es un voto en bloque de una comunidad diferenciada para
favorecer a un candidato determinado. En este sentido el voto
mapuche es muy distinto del voto de los afroamericanos en EE.UU,
quienes votan demócrata. A diferencia de los afroamericanos, los
“latinos” en EE.UU votan a diestra y siniestra. Creo que el voto
mapuche en el sur de Chile se parece más a estos últimos”, remata /
AZ |
* Reportaje publicado originalmente en Revista Punto
Final.
www.puntofinal.cl
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