Miembro de la AGENCIA INTERNACIONAL DE PRENSA INDIGENA (AIPIN)

síguenos en Facebook

  Hemeroteca I Buscar

INICIO

 l  última actualización 13:00 PM

 > 25.000 lectores on line por mes

Quiénes Somos     I     Reportajes     I      Entrevista      I      Opinión     I     Edición Impresa    I      Publicaciones      I     Humor Gráfico      I      ARCHIVO     I     CONTACTO  


  REPORTAJE

   

nacional

El fracaso de CONADI

El paro, de más de tres semanas convocado por los dirigentes sindicales de CONADI debido a la escasez de recursos humanos, sumado a la falta de dinero, reestructuraciones institucionales y denuncias de corrupción, dejó entrever una verdad que muchos ya sabían: la absoluta crisis del organismo indigenista chileno.

CONSTANZA FUENTES y MAXIMILIANO MARTINEZ  -  TEMUKO, WALLMAPU  - 18 / 11 / 09


+ OTROS REPORTAJES

DARÍO ARANDA
El pueblo mapuche lleva adelante una política de reivindicación tan silenciada como histórica en Chile y la República Argentina.
Las movilizaciones contra la exploración geotérmica se iniciaron a fines de 2006, denunciando lo que hoy está ocurriendo +

“Tengo amor por lo que canto”, supo decir una vez, y quizá allí esté la clave para explicar por qué fue tan grande +

El asesinato de Jaime Mendoza Collío no es ni un hecho aislado ni un accidente: es parte una historia de conflictos +

En la costa del País Mapuche se dieron cita los lonkos de la Alianza Territorial Mapuche. Buscaban fortalecer la unidad +

Como en tiempos de dictadura, la violencia policial ha vuelto a despertar de madrugada a los mapuches de Mateo Ñiripil +

En Ercilla, los fundos de René Urban han sido ocupados 64 veces por mapuches. Hoy, 18 funcionarios de carabineros lo cuidan a él +

Los últimos acontecimientos en Territorio Mapuche dan cuenta de un historial de atropellos y abusos en la impunidad +

El pasado 15 de julio, la PDI detuvo al lider de la CAM, Héctor Llaitul. Su captura se sumó al arresto de Mireya Figueroa +

Organizaciones sociales e indígenas advierten sobre los riesgos del monocultivo de árboles para la industria de la celulosa y aserraderos +

En Atacama el escaso empleo gira en torno al turismo y a las actividades mineras que han dejado sin agua a los indígenas +

El 20 de julio de 1969, la misión Apolo XI desembarcaba en la superficie lunar. Fue celebrada con vítores +

Los territorios ancestrales de los pueblos indígenas de Chile están siendo contaminados, saqueados y destruidos. En el norte y sur +

Un recorrido por las excentricidades, los fetiches, los caprichos y el derrotero trágico que incluyó cirugías, acusación de pedofilia +

 

+ ARCHIVO DE REPORTAJES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FOTO DE ARCHIVO.

 

+ OTROS REPORTAJES

Mapuches: Cinco siglos igual

 

Si el País Mapuche fuese una persona, se podría decir que tiene una personalidad bipolar. Aunque quizá sirva más la analogía del volcán para explicar su dinámica pues, por momentos la inactividad reina, sin embargo, abruptamente la tranquilidad se rompe con un estallido, con una erupción. La quema de un camión en la Ruta 5 Sur cerca de Ercilla, la muerte de un comunero, la toma del fundo tanto, el gobierno compra a Luchsinger, Carabineros se excedió en el uso de la fuerza… hasta que la calma vuelve.

Calma que por estos días ha vuelto a ser interrumpida con las más de tres semanas de paro convocadas por la Asociación Nacional de Funcionarios de CONADI, ANFUCO, y lideradas por su presidente, Manuel Namuncura. ¿Los motivos?, varios, pero destacan: la escasez de recursos humanos con que se cuenta para atender las numerosas solicitudes de la población indígena y los problemas de probidad en su interior. Por ejemplo, el único abogado conciliador de CONADI para casi 6 mil causas, es Lohengri Ascencio, quien señala una indudable imposibilidad de atender a tiempo -y con tiempo- dichas exigencias.

Similar es el caso de los únicos tres topógrafos disponibles que salen a terreno sin viático y con un puro sándwich para todo el día. Además, la planta de funcionarios está compuesta por sólo 88 personas y el resto, (unos 230), a honorarios, para todo el país. Por ello Namuncura cree que “nuestro desempeño no será de los mejores, e incluso las irregularidades a veces se presentan por la inestabilidad de los funcionarios. De hecho, a quienes denuncian los despiden, y los que las cometen se quedan. Se corta el hilo por lo más delgado”, asegura. Otra falencia de la que se queja el dirigente es la falta de recursos monetarios y el no pago de un bono de riesgo luego de haber recibido amenazas de muerte de algunos comuneros. Eso en la parte administrativa.

En lo referente a las irregularidades el gobierno está conciente de ellas. No por nada semanas atrás el Ministro Secretario General de la Presidencia y Encargado Especial para Asuntos Indígenas, José Antonio Viera-Gallo, anunció cambios en CONADI y en el Programa Orígenes, donde serían removidos de sus cargos alrededor de catorce funcionarios. En CONADI dos de éstos serán llenados por la Alta Dirección Pública, que es el Director de Tierras y el Director de Administración y Finanzas; porque a su juicio así se dará “una señal muy clara de la voluntad de poner orden en estos dos instrumentos del Estado”. Este signo es parte de los ya siete sumarios en proceso de culminación y a otros 28 en curso por este mismo tema. En este sentido, el ministro dijo que se formó un grupo de trabajo entre su cartera y la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, a fin de revisar todas las normas reglamentarias respecto de la reclamación de tierras y adjudicación de las mismas, “de tal manera de poner fin a la especulación sobre el precio de la tierra, a posibles connivencias entre comunidades o comuneros que las demandan, y propietarios interesados en venderlas caro y cualquier manipulación de las tasaciones”, recalcaba Viera-Gallo en el sitio web de su ministerio hace poco más de un mes.

Ley Indígena

La “clara señal” del ministro viene a ordenar un poco lo que en su alfa fue un eficaz instrumento para acoger las demandas histórico-ancestrales de los pueblos originarios. En 1993, luego de tres años de retorno a la democracia y tras el proceso de discusión realizado por la Comisión Especial de Pueblos Indígenas, CEPI, el gobierno de Patricio Aylwin Azócar materializa el compromiso de reconocimiento, apoyo, reparación y protección para con los pueblos originarios mediante la Ley Indígena 19.253. En ella se contempla el marco institucional que velará por el cumplimiento de las disposiciones contenidas en dicha normativa legal. Esta institucionalidad promueve, entre otras cosas, pero fundamentalmente según indica el primer párrafo del Artículo 1, que “El Estado reconoce que los indígenas de Chile son los descendientes de las agrupaciones humanas que existen en el territorio nacional desde tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura”.

De este modo, los principales mecanismos para la restitución de tierras serían basados en un subsidio otorgado mediante el Fondo de Tierras y Aguas, regulado por el artículo 20 A de la misma ley. El otro es el 20 B, donde el Estado adquiere terrenos en conflicto jurídico “provenientes de los títulos de merced o reconocidos por títulos de comisario u otras cesiones o asignaciones hechas por el Estado en favor de los indígenas”. En esta ley, el enfoque predominante es el que liga la cultura de los pueblos indígenas a la tierra, y en ese sentido la política pública atendió a esas necesidades y demandas históricas, aun cuando los datos censales de 1992, señalaban que de los 928 mil mapuche del país sólo 192.763 vivían en áreas rurales.

Sin embargo, hoy dicha mirada aparece criticada y permeable a una serie de anomalías que se hacen notar en la institucionalidad creada para velar por los principios contenidos en la ley. Esto porque en la actualidad la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, CONADI, pasa por un duro momento y a juicio de entendidos en la materia, existen innumerables deficiencias respecto a la política pública que ésta impulsa y en la que ahora interviene el ministro Viera-Gallo.

“En general, ella ha respondido más a presiones que a criterios objetivos –eso es evidente-. Además, las decisiones en su interior -el Consejo Nacional- son instancias que inicialmente estuvieron pensadas como espacios de co-gestión de la política pública, con una participación indígena representativa, pero hoy los representantes indígenas del Consejo Nacional de CONADI que están tomando decisiones sobre las tierras, no lo hacen en representación de un pueblo, sino en representación de intereses. Esos representantes, a menudo han establecido relaciones clientelares con su gente, por ende, tal como está concebido hoy el Fondo de Tierras y Aguas y la Asignación de Tierras, es fuertemente permeable a las influencias y al clientelismo que se ha establecido por los sistemas de participación indígena y no indígena”, advierte José Aylwin, abogado y co-fundador de la ONG Observatorio Ciudadano de Temuco.

Ello ha provocado un gran rezago durante los últimos 15 años en la resolución y tramitación de los casos que la política indígena requiere. “El gobierno habla de 600 mil hectáreas ampliadas de las superficie de tierras mapuche y eso no se condice con la realidad. La mayor parte son para otros pueblos indígenas del norte del país. Las tierras realmente ampliadas para los mapuche son alrededor de 100 mil hectáreas y son aquellas que han sido adquiridas a través del Fondo de Tierras para la adquisición de predios en conflicto o a través de los subsidios de tierras individuales o comunitarias. Los recursos que se destinan (cerca de 20 millones de dólares anuales) son absolutamente insuficientes frente a las demandas que existen y eso determina este rezago. Además, los precios que se están pagando por las tierras son precios de usura; diez y hasta quince veces superior a su valor de mercado y eso determina que el Estado no pueda satisfacer las demandas que reconoce como legítimas”, explica Aylwin.

La candidata a Senadora por la región de La Araucanía, Ena von Baer, cree que los mecanismos que está empleando la Ley Indígena (el 20 A y el 20 B) han dejado de cumplir sus objetivos. “El gobierno de la Concertación nunca ha hecho un estudio respecto a cuántas tierras estaban bajo conflicto jurídico y por ende cuántas había que comprar bajo el 20 B y con eso abrió una caja de Pandora, en la que le prometió al pueblo mapuche que le iban a comprar todas las tierras; abrió una promesa que no se puede cumplir”, dice la cientista política y ex panelista del programa Estado Nacional (TVN).

“Casos Especiales”

Cuando se estableció la Ley Indígena, la entrega de subsidios -según el Artículo 20 A- señaló que los criterios para esta asignación iban a estar determinados por “el ahorro previo, situación socio-económica y grupo familiar”, cuya suma de variables otorga un puntaje. Puntaje que los “Casos Especiales” se saltan. Y es esta la situación que Manuel Namuncura ha denunciado a Contraloría, la cual el 2008 objetó estos casos. Año en que por este ítem se habían destinado montos por más de mil millones de pesos y donde el de los 54 subsidios individuales para los favorecidos, 35 de ellos pertenecían al distrito del Diputado Eugenio Tuma. Dicha cifra corresponde al 64 por ciento de la totalidad de los dineros mencionados.

El surgimiento de esta figura –que no se encuentra en la Ley- partió de forma masiva los años 2007-2008, pero de año 1999. Los “Casos Especiales” son justamente eso: especiales. Y aparecen normados como tales en las “Bases Reglamentarias del Concurso Público Undécimo Subsidio para la Adquisición de Tierras para Indígenas 2008” según indica el Artículo 7, el cual se basa en Artículos de la Ley Indígena números 1, 7 y 39, para “personas indígenas que se encuentren con orden de desalojo, sean ocupantes o mero tenedores de terrenos, por situaciones socioculturales orientadas a promover las tradiciones propias de los Pueblos Indígenas; es el caso, de los agentes promotores de la medicina tradicional o Machi y Cacicados presentes”, cita el referido Art. Nº 7. No obstante, la relación con la Ley Indígena se presta para confusiones en su interpretación. Entonces, “esta figura -argumenta el abogado conciliador de CONADI, Lohengri Ascencio- consiste en que el Consejo Nacional junto al Comité de Selección ocupen una figura excepcional para la entrega del Subsidio de Tierras en base a una norma que se establecía en las bases del concurso, pero esa norma era muy ambigua, de manera que el Comité y el director de la CONADI podían interpretarlo, dando mucho espacio para al arbitrariedad. Y esto no encajaba con lo que dice la ley en el Artículo 20 A ni el reglamento del Fondo de Tierras”.

Tal situación ha generado críticas tanto desde el interior de CONADI como desde fuera, atravesando transversalmente distintos sectores políticos y actores sociales allegados al tema. Uno de ellos es el ex alcalde de Temuco y candidato a Senador por La Araucanía, Francisco Huenchumilla, quien explica que “en la Ley se establecieron requisitos objetivos para garantizar la imparcialidad y la igualdad de oportunidades (…) cuando tramitamos la ley (y yo fui presidente de la comisión) ésta no contempló esos denominados casos especiales en materia de postulación al subsidio de tierras”. Pero sostiene que pese a no conocer la situación concreta de CONADI, “cuando las decisiones se apartan de la ley se cometen arbitrariedades”. Para él, estas arbitrariedades no son sinónimo de permeabilidad a las irregularidades. “A más de 15 años de publicada la Ley y nacida la CONADI, ésta estructura fue quedándose chica frente a los requerimientos y a los problemas que pasaron de ser productivos a ser problemas políticos y la estructura de CONADI no da para solucionarlos, y aparte, se han cometido algunas irregularidades, pero vuelvo a decir, que es un servicio público, pero eso no altera para nada el problema y el conflicto que tenemos”, puntualiza.

Sobre la arbitrariedad en que operarían los “Casos Especiales”, von Baer coincide con Huenchumilla. “En este momento es absolutamente arbitraria la entrega de tierras porque se usa el 20 B y, además, el 20 A podría no haber sido arbitrario, pero se desvirtuó en el camino, por tanto, ambas fórmulas de entrega de tierras son discrecionales, y qué tenemos: una política pública mal enfocada, porque solamente está centrada en la tierra” (…) “Cuando tú tienes una política pública con una decisión discrecional, automáticamente abres la puerta para que haya grupos de presión; esas personas o grupos que toman decisiones discrecionales responden a esa presión”.

En el foco de anomalías denominados “Casos Especiales”, existirían además los operadores políticos que beneficiarían a comunidades y particulares ligados a los Consejeros Nacionales de la entidad indígena. Se trataría de Hilario Huirilef (PPD), Richard Mancilla y José Santos Millao (PS). Hernando Silva abogado y Coordinador del equipo jurídico del la ONG Observatorio Ciudadano -pero a título personal- señala que los dos primeros, junto al Diputado Eugenio Tuma formarían una suerte de “triunvirato”. “Cuando la gente solicita el 20 B (compra de tierras), sabe que debe ir a hablar con Huirilef o con Millao para que les hagan el lobby dentro del Consejo de CONADI y les aprueben la compra”, explica. De acuerdo al profesional, en la Corporación se ha consolidado un cierto grado de corruptela dentro de su funcionamiento. “CONADI trabaja para ciertas comunidades que son el público electoral al cual aspira Tuma, entonces justo esas comunidades son las que están reivindicando tierras. Es como un círculo vicioso y por eso es tan difícil sacar a los funcionarios, porque hay una especie de protección jurídica dentro de CONADI, cuya forma de pago es en votos. Entonces, ahí puedes ver cómo ha habido sumarios en contra de Andrés Quiroz (fiscal de CONADI), en contra de Richard Mancilla (encargado de tierras) y estos no se han podido aplicar porque el encargado de aplicar las sanciones –el director de CONADI- los absolvió. Entonces ahí cuando ya habían pruebas suficientes, si nosotros hubiésemos tenido acceso al sumario elaborado por el fiscal Juan Campos de Mideplan, donde hay pruebas plausibles y concretas, pero Álvaro Marifil los absolvió y la gente de CONADI legitima esta solución. Hace una semana estuve con un abogado de esta institución y decía que los sumarios estaban mal hechos, que la gente no era responsable y bla, bla bla. Entonces hay toda una cosa de tirar tierra encima de la caca para taparla”, remata.

El Consejero Regional y también Consejero Indígena, Hilario Huirilef se defiende de las acusaciones que lo ligan a clientelismo y beneficios político-electorales, argumentando que ellos (los Consejeros Indígenas) sólo proponen los “Casos Especiales”, pero en última instancia, quien resuelve y en quien recae la responsabilidad administrativa, es en el director de CONADI, Álvaro Marifil. Además, defiende la legalidad de éstos, apoyándose en el dictamen de la Corte de Apelaciones de Temuco que en septiembre de este año por unanimidad aprobó el recurso de protección a favor de los beneficiados objetados por Contraloría por los denominados “Casos Especiales”. Aun así, Marifil reconoce que los “Casos Especiales” no se encuentran contenidos en la Ley Indígena, sin embargo, dice que esta figura se usa en las regiones de Los Ríos, del Bío Bío y de La Araucanía. Y recuerda que el año 2005 fueron cuestionados 10 casos denominados “Casos Excepcionales”, por un monto total de 117 millones de pesos, los cuales eran para beneficiarios mapuche en el extranjero, de países tales como Francia, Argentina, Suecia, Bélgica, Inglaterra, Alemania y Canadá. Pasaron casi desapercibidos. Huirilef recalca finalmente que esta situación tiene al menos 10 años de antigüedad.

Política pública y sobreprecios

Hoy la población mapuche total del país (604.349 según censo 2002) aparece en menor cantidad que en el año 1992. De estos 600 mil habitantes, sólo 227 mil viven en sectores rurales y el resto (377 mil) en la ciudad. Pese a que la población mapuche ha aumentado en áreas rurales, von Baer sostiene que no se justifica centrar una política pública indígena solo en la entrega de tierras. “Hoy la mayoría de los mapuche está viviendo en las ciudades y donde obviamente tenemos una pérdida cultural más fuerte es en ellas” (…) “si es que se liga solo a la tierra (el enfoque de la política pública), creo que estamos cometiendo un error, porque estamos enfocándonos en el 39% de la población (rural) y no en el 60% (urbana). Además, los propios mapuche, como lo dicen las encuestas del CEP, no ligan la permanencia de la cultura a la tierra específicamente, aunque sí hay una ligazón y eso también hay que reconocerlo”, dice.

De lo que habla von Baer es de las principales razones que los mapuche tienen para sentirse parte de su cultura y éstas son: la lengua (57%) y los apellidos (49%), (CEP, 2006). Otros datos reveladores que el centro de estudios ofrece, es que los tres principales problemas que los mapuche (entre población urbana y rural) en particular tienen y que el gobierno debiera solucionar es en “recuperación de tierras” (35%), “pobreza” (34%) y “educación” (30%). Ahora, también es importante señalar que el 61% de los mapuche cree que el país debe repararlos con tierras. Si bien es cierto que existen otras políticas para el desarrollo de los pueblos, von Baer critica el diseño institucional de CONADI y a los responsables de ello. “El problema no es de CONADI per se, ni de los funcionarios; es del diseño, que está mal hecho. Entonces, hoy lo que estoy viendo en política indígena, es que está CONADI, un nuevo ministerio, está Indap, está Orígenes, está una maraña institucional impresionante” (…) “cuando tú haces una política pública bien diseñada sabes quién es responsable del éxito y quién del fracaso. Si seguimos, hoy no sabes quién es responsable. No sabes si es Orígenes, CONADI, el Consejo Nacional Indígena o Mideplan. El fracaso para mí está en los diseñadores de la política pública”, asegura.

Toda esta “maraña” ha suscitado numerosos cuestionamientos que han llegado hasta tribunales con querellas “contra quienes resulten responsables”. Se trata de irregularidades que al menos en la prensa datan desde el año 2001. Las denuncias más actuales son las presentadas por el abogado Jaime Madariaga que asegura se defraudó al fisco en una transacción donde CONADI habría pagado cerca de 2 mil 600 millones de pesos por una propiedad de un valor comercial no superior a los 700 millones, y en la cual aparece involucrado el ex presidente de la Sofo, Manuel Riesco Jaramillo, recibiendo una comisión como operador por un monto de 600 millones de pesos. Al respecto, José Aylwin señala que “se ha priorizado la adquisición de tierras vía mercado, lo que resulta a la postre en una suerte de premio a los usurpadores de las tierras, porque lo que está pagando el Estado no es la tierra propiamente tal, sino el valor del conflicto y eso permite esos precios exorbitantes que son pagados”.

Madariaga sostiene sobre estos fraudes que “no hay duda que han sido un motivo importante de la situación de conflicto, pues la sospecha de la existencia de auto-atentados en algunos casos particulares cobra más credibilidad, pues con esos sobreprecios de cerca del 400% en predios que estaban ocupados o que sufrieron delitos de daño a la propiedad, es innegable que la causa del aumento ilegal del precio no sólo fue la actividad delictiva de los culpables de estos fraudes al fisco, sino también estas acciones ilegales contra la propiedad, que pueden haber sido cometidas por mapuches y no mapuches, por chilenos y no chilenos, e incluso como digo, en algún caso particular incentivada o cometida por la misma empresa forestal o de seguridad, o agricultor”, enfatiza.

Mejoras a ley

“No cabe duda que la legislación del año 93 relativa a indígenas y a su desarrollo es una legislación superada” (…) “en eso hay consenso tanto en el movimiento indígena como afortunadamente en las propias autoridades de gobierno que están proponiendo la creación de otras instancias. El problema es cuán consultadas son esas iniciativas y todo parece indicar que no han contado con los procesos de consulta que el propio 169 establece”, asegura Aylwin. Ante esto, los mismos funcionarios de CONADI, dirigidos por su presidente Manuel Namuncura y su secretario general, el abogado Lohengri Ascencio, prepararon un documento para presentarlo al ministro Viera-Gallo, el cual sustenta con datos y un revelador diagnóstico las principales falencias e indicaciones para modificar la Ley 19.253 y con ello mejorar la institucionalidad en materia de política indígena. Uno de los puntos, reconoce que casi todos los recursos del Estado entregado CONADI, se han destinado a la compra de tierras, dejando de lado el desarrollo con pertinencia cultural. O sea, la Corporación se convirtió en un instrumento de compra de tierras, como queda demostrado en la ley de presupuesto 2008.

El oficio también muestra los resultado de la consulta que en 1999 se realizó a 658 comunidades, los cuales arrojaron las siguientes cifras sobre sus prioridades: 39% infraestructura y servicios, 30% lo económico-productivo, 18,3% lo sociopolítico, un 10,8% las tierras y un 1,5 demandas culturales. Actualmente se han asentado a 10 mil nuevas familias en sectores rurales, pero el documento advierte que se les deja desprovista de toda ayuda estatal, aun cuando la ley contempló esta tarea. De hecho, hay familias con tierras que aseguran no servirles para nada, pues no cuentan con maquinaria pesada para trabajarlas. Por último, el escrito plantea que “el Consejo Nacional de CONADI, (organismo superior y deliberante) “no ha estado a la altura de las demandas de las comunidades indígenas, y terminó siendo gobernado por un par de Consejeros Indígenas, ante la pasividad de los representantes de gobierno y ministerios integrantes del Consejo”.

La otra arista en la que se entrampa esta problemática por la que atraviesa la institucionalidad indígena -y donde los mayores perjudicados nuevamente son los mapuche más vulnerables, la probidad y la transparencia-, es la confrontación entre militantes de partidos de la misma coalición (PS-PPD v/s DC), en la ya común búsqueda y mantención de cuotas de poder. Vale decir, la política pública indígena, hoy por hoy, se ha transformado en un medio, más que en un fin.

 

* Gentileza www.elperiodista.cl


 

VOLVER

 

 

 

 

 

 


Quiénes Somos     I     Reportajes     I      Entrevistas      I      Opinión     I     Edición Impresa    I      Publicaciones      I     Humor Gráfico      I      ARCHIVO     I     CONTACTO