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SUSAN SHOWN HARJO, LÍDER
CHEYENNE |
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"¡Saquen a esos malditos indios fuera
de ahí!" |
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Susan Shown Harjo es una destacada líder Cheyenne. Activista
por los derechos de su nación, es además escritora y una de
las voces indígenas más reconocidas del periodismo
norteamericano. Entrevistada por Azkintuwe en Philadelphia,
Harjo compartió pasajes de su historia con el AIM y el injusto
encarcelamiento de Leonard Peltier, activista condenado de por
vida por su presunta responsabilidad en la muerte de dos
agentes del FBI en una reserva de Dakota del Sur. |
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Por
Pedro CAYUQUEO, en Philadelphia, EE.UU. |
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Susan
Shown Harjo. |
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Foto de David Hernández Palmar. |
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Durante más tres décadas, Susan
Shown Harjo ha sido una férrea activista por
los derechos indígenas en los Estados Unidos. Su marido, Frank Harjo, participó
activamente del American
Indian Movement (AIM) en los 70' y Susan, bajo la administración
de Ronald Reagan, encabezó desde Washington el
Congreso
Nacional del Indio Americano (NCAI, por sus siglas en inglés), principal
referente de las naciones nativoamericanas, encargado de monitorear las
políticas federales y resguardar sus intereses frente al gobierno
estadounidense.
En esta segunda parte
de su entrevistada con Azkintuwe en Philadelphia, Harjo compartió
pasajes de su historia con el AIM y el injusto encarcelamiento de
Leonard Peltier, activista condenado de por vida por su presunta
responsabilidad en la muerte de dos agentes del FBI en una reserva de
Dakota del Sur.
- Susan, en la primera parte de esta entrevista comentabas que una de las principales leyes que garantizó
el autogobierno indígena en EE.UU fue promulgada por Richard Nixon. Sin
embargo, Nixon fue también el mandatario que persiguió de manera implacable al American Indian
Movement (AIM - Movimiento Indío Americano, organización radical
indígena) bajo su administración.
Así es. Muchos de nosotros fuimos víctimas de esa persecución. Agentes
del FBI me siguieron a mi y a mi marido en aquellos años, yo tenía un
programa de radio donde hablábamos de la lucha indígena en una estación
de Nueva York y mi esposo era un activo miembro del AIM. Nixon fue tras
los líderes tribales, los líderes del AIM y de los periodistas que
visibilizábamos estas realidades, a todos nos afectó. Tal vez habría que
explicar el origen del AIM, que se enmarca en un periodo determinado en
la historia de este país, te hablo de los 60' y 70', la época de la
lucha por los derechos civiles, la oposición a la intervención
norteamericana en Vietnam, etc. Una época también caracterizada por
grandes luchas de las naciones indígenas, principalmente por los
derechos de pesca en la costa oeste. Marlon Brando y Jane Fonda, dos
estrellas de cine por nombrar a dos famosos, comenzaron a solidarizar
con las tribus en su lucha por la pesca, estos eran conflictos que se arrastraban por más de un siglo.
- ¿Qué rol cumplían vuestros
intelectuales? pienso en Vine Deloria y Hank Adams, autores de libros
claves que datan supongo de aquellos años.

El origen del AIM se enmarca en un periodo determinado en la historia de
este país, te hablo de los 60' y 70', la época de la lucha por los
derechos civiles, la oposición a la intervención norteamericana en
Vietnam, etc. Una época también caracterizada por grandes luchas de las
naciones indígenas, principalmente por los derechos de pesca en la costa
oeste. |
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Clumpieron un rol
importantísimo.
Esta efervescencia de lucha tuvo su componente a nivel
intelectual. Vine Deloria escribió a fines de los 60 “Custer Died for
Your Sins” (Custer murió por sus pecados) y Hank Adams publicó los “20 Point”, que se conoció luego como el “Manifiesto AIM”,
también en aquellos años, dos obras fundamentales. En medio
de esto se da la ocupación de Alcatraz, frente al litoral de San
Francisco en California, cuando activistas nativos se tomaron la isla
durante casi dieciocho meses, a partir del 20 de noviembre de 1969,
reclamándola como tierra india y exigiendo el respeto para nuestros
pueblos. En su mayoría eran indios urbanos, mezclados con gente de
reservas desencantados con la negligencia económica, social y política
del gobierno. La ocupación se basó en una ley que decía
que todas aquellas tierras donde el gobierno hubiera construido fuertes
y prisiones y que hubieran dejado de cumplir su función, debían ser
devueltas a los indígenas. Allí estaba gente como John Trudell, mi
esposo Frank Hargo y otros líderes.
- Se menciona a dicha ocupación como un verdadero símbolo de la
resistencia indígena en EE.UU. Para muchos marcó un antes y un después
al visibilizar la situación de los nativoamericanos ante el mundo.
¿Compartes este juicio?
Mucha gente apoyó la ocupación, es cierto. Otra gente lo hizo con
reparos, consideraban que ocupar una cárcel tal vez no era el mejor
símbolo de resistencia india, es decir, una cárcel es una cárcel, pero
todos finalmente apoyaron de alguna forma y al finalizar todos se
preguntaban lo mismo; ¿ahora qué? Creo que ahí nace para muchos este
movimiento, que se inscribe en una atmósfera de activismo social muy
fuerte, con gente publicando libros, editando discos, etc. Así como el
libro de los “20 Puntos” se hizo la normativa de la gente en la lucha,
el ideario a seguir, también hubieron himnos que todos compartíamos. Uno
decía: “Buro de Asuntos Indios, ya no soy tu indio más, ahora le
perteneces solo al gobierno”... Era el espíritu de la época, todos
cantábamos eso, jóvenes en su mayoría. También había gente que no era
indígena, pero que se concientizó con la lucha nuestra, que no compartía
los abusos policiales contra nuestra gente y que junto a activistas
indígenas se sumaron al AIM, en principio para monitorear sobre todo el
actuar de la policía. A partir de entonces ya se podía contar con el
AIM, que era un movimiento de origen urbano, en adición al movimiento
indígena existente en las tribus. Muchas vertientes llegaron a unirse en
el AIM, estaba compuesto por gente de diversas procedencias, incluso ex
presidiarios y algunos veteranos de Vietnam. Puedo mencionar a Dennis
Bank, Harold Good Sky, Russell Means, Vernon Bellecourt, Clyde H.
Bellecourt, Leornard Peltier, George Mitchell y el propio John Trudell.
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¿Qué otra acción recuerdas de aquellos años? Muy famosa fue la "Caravana
de la Senda de los Tratados Rotos" hacia Washington y la posterior
ocupación del Buro de Asuntos Indígenas el año 1972. ¿Qué nos puedes
contar de aquello?
Creo que fue a Hank
Adams quien propuso realizar esa caravana hacia Washington, y la
denominó la “Caravana de la Senda de los Tratados Rotos”. Participaron
cientos de personas, todos llegaron a Washington y bueno, se armó un
lio, porque no existían condiciones donde quedarse en la ciudad y bueno,
alguien dijo: “vamos al Buro de Asuntos Indios” y el resto dijo, “ok,
vamos”. Era un contrasentido, porque todos sus discursos eran contra el
Buro, pero bueno, allí estaban, necesitaban donde alojar (risas).
Recuerdo que llegó la gente, se instaló en el interior del Buro y bueno,
cuando llega la tarde, la noche, seguían allí dentro. Entonces pasó a
ser una ocupación, que no era la idea original. Muy poco tiempo después
llegó la policía. Con mi esposo viajamos desde Nueva York apenas nos
informaron y sospechábamos que podía ser un desastre todo aquello
(risas). Fuimos con nuestras credenciales de reporteros, con nuestros
equipos, yo estaba muy embarazada, a fines de octubre de 1972 y se
extendió por seis días. Recuerdo que un día veo a mi esposo, que era
tallador además de palos de hockey en madera, enseñando a otros jóvenes
a tallar armas, hermosas lanzas tradicionales que sin embargo no iban a
servir de nada frente a la policía. Le dije: “¿ya no estás solo
cubriendo la historia, verdad?” (risas). Otro día descubrimos en una
sala decenas de equipos de grabación, micrófonos, filmadoras, etc. Se
nos ocurrió hacer una clase, nos paramos sobre una mesa y explicamos
cómo se graba y les dijimos a todos: “hagamos un documental en tiempo real”.
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¡Fueron pioneros en la producción de reality shows!
Si... (risas).
Hicimos un taller, explicamos como grabar y hacer breves entrevistas y
todos andaban luego paseando por el edificio del Buro con grabadoras y
filmadoras haciendo entrevistas. Eso fue maravilloso. Algún día me
gustaría recolectar todas esas grabaciones que documentaron esos días
magníficos de ocupación. Es poco conocida la forma en que terminó esa
ocupación y lo quiero contar. Nixon, no se si el personalmente pero si
su gente, dispuso de dineros legales que se canalizaran a través del
Congreso Nacional del Indio Americano, 66 mil dólares, para la gente que
estaba invadiendo el edificio, pagó para que se fueran. No sé quién hizo
qué con ese dinero, pero si se lo que John Trudell hizo, porque lo vi.
El dijo: “A algunos líderes les han dado 10 mil dólares por cabeza para
abandonar”. Entonces el tomó el dinero y lo arrojó a la gente, señalando
que no se vendería como el resto. Todos quedamos allí impresionados y
eso me hizo amar a John, por su determinación y claridad.
- Junto al Partido Pantera
Negra el AIM fue un verdadero dolor de cabeza para Nixon.
Entreviste muchos después en la radio a John D. Ehrlichman, Consejero de
Asuntos Internos de Nixon, que llegó a ser convicto por el caso de
Watergate, uno de los condenados de alto rango que fue a prisión. Le
pregunté directamente ¿qué le has oído decir tú a Nixon de los
nativoamericanos, de las leyes federales para los nativoamericanos,
etc?. Me respondió: “Lo único que se me viene a la mente es lo que dijo
cuando invadieron el Buro de Asuntos Indígenas en Washington. Él me dijo: “¡Saquen a
esos malditos indios fuera de ahí!” (risas). Nada retrata mejor la
personalidad de Nixon y su relación con el AIM que aquella frase (risas).

Wounded Knee en Dakota del Sur era un
símbolo, un lugar sagrado donde se llevó a cabo una de las masacres más
horrendas contra nuestros ancestros. Allí está situada la reservación
Pine Ridge, un lugar con graves problemas sociales y que los sigue
teniendo lamentablemente en la actualidad. Hastiados de un gobierno
tribal corrupto, un grupo de ancianos Sioux pidió ayuda al AIM. |
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- Pero más allá de
"maldecirlos", imagino que también fue el comienzo de la persecución
policial contra todos ustedes.
Así fue. Toda la gente que participó de la ocupación del Buro quedó
luego bajo seguimiento policial, mi esposo uno de ellos. Hank Adams, que
era uno
de los ideólogos, llegó a ser arrestado por la policía. Ocurrió además que mucha
gente en los días de ocupación se dedicó a leer documentos históricos,
muchos se llevaron estos documentos para usarlos en las reclamaciones de
sus respectivas tribus, eso inició una serie de persecuciones, se
abrieron procesos judiciales, intervino el FBI, hasta que gran parte de
los documentos fueron devueltos a la Casa Blanca. Todo esto, de una u
otra manera, llevó más tarde a la ocupación de Wounded Knee.
- Háblanos de ello.
Wounded Knee en Dakota del Sur era un
símbolo, un lugar sagrado donde se llevó a cabo una de las masacres más
horrendas contra nuestros ancestros. Allí está situada la reservación
Pine Ridge, un lugar con graves problemas sociales y que los sigue
teniendo lamentablemente en la actualidad. Hastiados de un gobierno
tribal corrupto y de las agresiones de la propia policía indígena junto
a vigilantes blancos y agentes federales, un grupo de ancianos Sioux
pidió ayuda al AIM. En febrero de 1973, mil y tantos indígenas llegaron
a la reservación y tomaron el control del pueblo. Y en marzo, declararon
a Wounded Knee como un territorio soberano de la nueva Nación Oglala
Sioux, ello de acuerdo al Tratado de Laramie de 1868, que reconoció al pueblo Sioux como una Nación
Independiente dentro de los EE.UU.
- ¿Cuántos días duró la
ocupación?
Fueron 71 días de ocupación, muy
difíciles, cercados por agentes federales armados y personal
de la Guardia Nacional. Dos activistas, Frank Clearwater y Buddy Lamont
fueron asesinados por el FBI y varios otros resultaron heridos en las
balaceras de los primeros días. Fue un verdadero hito que marcó a fuego
a una generación completa de nosotros. Pero también los medios
transformaron ello en una especie de show televisivo, con
“indios-tipo-hollywood” posando con sus
cabelleras al viento, con fusiles AK-47 (risas). Eso desperfiló en parte
la ocupación, hubo mucha participación de indios urbanos, ex
presidiarios y bueno, muchos discursos, muchas palabras se dijeron que
estaban demás. Algunos no
entendieron lo que implicaba la labor de servicio del AIM hacia las
reservas y sus jefaturas tradicionales. Eso generó más tarde un
distanciamiento entre el AIM y las diferentes tribus. Y más tarde,
divisiones internas en el propio AIM. Hay que decir también que el movimiento nativoamericano era algo mucho más amplio que
el AIM. Estaba esta lucha en la costa oeste por los derechos de pesca,
habían organizaciones muy representativas y que llevaban décadas
trabajando, entonces esta imagen del AIM como el principal referente era
y sigue siendo irreal, en parte construido por los medios. El AIM fue lo
que fue, con sus aciertos y sus errores.
- Uno de los protagonistas de
ese proceso fue Leonard Peltier, quien por décadas ha sido el principal símbolo
de la prisión política en Estados Unidos. ¿Cómo se da su detención y qué evaluación haces de su
encierro, transcurridos tantos años?
Leonard fue acusado junto a otras dos
personas por el asesinato de dos oficiales del FBI en la reserva Pine
Ridge. Fue un enfrentamiento confuso, un tiroteo donde también murió un
indio. Nadie supo ni sabe aún quién les disparó a los agentes, no
hubo evidencia determinante para culpar a Leonard y los otros. En el
juicio, Vine Deloria y otros abogados defendieron a dos de los
inculpados y ellos salieron en libertad. Todo el peso del gobierno
federal se centró entonces en Leonard, por los dos indios que habían
salido en libertad se decía en el gobierno que
“los indios se estaban saliendo con la suya”,
por lo que no existía ninguna probabilidad de que Leonard fuera dejado
en libertad, aun sin tener evidencias de su participación en el tiroteo.
Leonard fue entonces encausado, condenado e ingresado a prisión, como
símbolo del AIM, como represalia por todo, por la ocupación del Buro,
por la ocupación de Alcatraz, por la lucha por los derechos de la pesca,
por todo. Fue condenado a dos cadenas perpetuas.
Leonard ha estado más de la mitad de
su vida en prisión por ello y ha estado allí como un símbolo de aquellos
años. Como
movimiento hemos realizado diversas gestiones, principalmente con
senadores demócratas para que sea indultado y dejado en libertad.
Conversamos en su momento incluso con el ex Presidente Bill Clinton y él estaba dispuesto
a hacerlo. Les dijimos;
“Leonard es un símbolo de una época que debemos superar”.
Clinton prometió que lo haría, pero luego el mismo se metió en problemas
con la ley y según entendemos el nombre de Leonard se mencionó en una
reunión del Presidente con el FBI, pero fue usado más bien como moneda
de cambio. Para el FBI es una obsesión tenerlo encarcelado, aun cuando
su salud está muy deteriorada, su vista está muy dañada y no representa
un peligro para nadie a estas alturas.
- Más allá del tiroteo y la
muerte de ambos agentes federales, ¿se lo mantiene encarcelado por lo que representa?
Lo retienen porque es un símbolo muy
importante. No creo que el FBI permita su liberación, el es el símbolo
Nº1 de los criminales que atentan contra sus agentes, eso dicen ellos.
Para nosotros es un símbolo de la lucha de nuestras naciones por sus
derechos. Pero todavía quedan 35 mil páginas del expediente de Leonard
que no se han revisado y que los abogados han luchado para que sean
dados a conocer públicamente, porque están seguros que exculparía de
culpa a Leonard. Esperamos que esto sea posible algún día, pero tenemos
pocas esperanzas. Se requiere mucha presión política para ello. Leonard
representa para mí en lo personal una época terrible de persecución,
también una época maravillosa de activismo, época que forma parte de mi
vida y también de la de Leonard. Pero nosotros queremos que él deje de
ser un símbolo, nos interesa más que recupere su libertad y su vida /
AZ
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