|
|
-
|
|
POR
CONFLICTO CON EMPRESAS SALMONERAS |
|
Malestar por respuesta del estado a
Comisión Interamericana |
|
Comunidad Mapuche “Pepiukëlen” de Pargua denuncia que con el fin de
evitar una nueva sanción internacional, el Estado chileno ha enviado
una “vergonzosa respuesta a la Comisión Interamericana de DD.HH.
basada en afirmaciones aberrantes”. Comunidad mantiene una denuncia
contra el estado por desplazamiento forzado debido al arribo de
factorias salmoneras a su territorio. |
|
Por
Azkintuwe
I
Miércoles 7 de Noviembre de 2007 |
|
|
|
-
Foto de Pedro Cayuqueo. |
|
|
Comunidad mapuche mantiene una denuncia contra el
estado chileno por desplazamiento forzado debido al
arribo de factorias salmoneras nacionales y
extranjeras a su territorio. |
|
“Tanto el año 2002 como en la actualidad sigue
traspasando tierras indígenas a empresas privadas,
mediante permutas que es la forma elegante que el
Estado ha ideado para seguir usurpando", denuncian. |
|
PUERTO MONTT
/ La Comunidad Mapuche “Pepiukëlen” de Pargua, que mantiene una demanda
contra el estado chileno ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH), recibió la semana recién pasada a través de la misma
Comisión la respuesta que el Estado chileno había enviado el día 27 de
septiembre en respuesta a la petición de informar que le hiciera el
organismo internacional en agosto pasado, y que aduciendo que se trataba
de materia “reservada” no le fue entregado a las familias mapuches.
La carta de la CIDH dirigida a la comunidad, fechada el 5 de octubre en
Washington, solicita a los comuneros “presentar las observaciones que
estime pertinentes dentro del plazo de 30 días”, lo que para Francisco
Vera Millaquén “es un voto de confianza para nuestra comunidad y además
queda claro que para la CIDH el informe de Chile no es muy creíble, de
lo contrario habría rechazado derechamente las solicitud de medidas
cautelares planteada por nuestra parte”.
El abogado Diego Carrasco, patrocinador de la causa señaló que “esto nos
da la confianza que la CIDH nos ha creído, porque hemos planteado una
situación de derechos humanos que afecta a la Comunidad, y lo hemos
hecho en forma seria y con mucha responsabilidad”. Francisco Vera se
expresó en duros términos ante este informe que, según señaló, “no solo
ofende con mentira tan graves, sino que avergüenza en circunstancias
como esta ser parte de un país en el que sus autoridades han perdido la
honestidad y no les preocupa mentir con el fin de proteger intereses
económicos que poco o nada aportan al desarrollo de la región”.
Entre las afirmaciones contenidas en el informe del Estado chileno y que
carecen de efectividad, se señala que: “De conformidad con la normativa
medioambiental vigente, previo a la instalación de la empresa Los
Fiordos, las instancias administrativas competentes, en este caso la
Comisión Regional de Medio Ambiente (COREMA) y la Comisión Nacional de
Medio Ambiente (CONAMA), encargadas de verificar que cualquier proyecto
de inversión y producción que pretenda desarrollarse en el país cumpla
con las exigencias medioambientales que exige la ley chilena, efectuó el
correspondiente Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y, en la oportunidad
correspondiente se dicto la Resolución de Calificación Ambiental (RCA)
que permitió dar inicio a las faenas propias de la empresa”.
Luego el mismo informe agrega: “Tanto el EIA como la RCA, son elaborados
tomando como base y antecedentes una serie de estudios técnicos... Una
característica fundamental del sistema de evaluación de impacto
ambiental que contempla la ley interna, dice relación con la
participación ciudadana, que tiene por objeto que la comunidad que pueda
verse afectada por un determinado proyecto productivo en su hábitat,
formule las observaciones que estime pertinentes, a fin que sean éstas
acogidas por los órganos competentes, y se traduzcan en definitiva, en
exigencias adicionales para los titulares del proyecto.”
Para Vera Millaquén esto no pasa de ser “una burda mentira, ya que sólo
basta con hojear la propia RCA Nº 187 del 22 de marzo de 2006 emitida
por la COREMA de la Xª Región donde establece que el proyecto de Los
Fiordos se somete a la evaluación ambiental a través de una Declaración
de Impacto ambiental, para darse cuenta de la falsedad de tal
afirmación. Otro hecho en el que según Vera Millaquén “el Estado miente
a la CIDH”, dice relación con las tierras indígenas, pues señala
respecto a las tierras que la empresa Long-Beach adquirió el año 2002,
“hasta entonces, ninguna de estas tierras tenía la calidad de indígena
de acuerdo a las disposiciones de la Ley Indígena 19.253, y en
consecuencia podían ser enajenadas indistintamente”.
De acuerdo a la respuesta que la Comunidad Indígena “Pepiukëlen” envió a
la CIDH, “el Estado chileno en su informe niega la efectividad de la
propia Ley Indígena Nº 19.253, la que en su Art. 12 Nº 1 señala ‘Son
tierra indígenas aquellas que las personas o comunidades actualmente
ocupan en propiedad o posición proveniente de los siguientes títulos.’ y
en la letra c del mismo Nº agrega “c) Cesiones gratuitas de dominio
efectuadas conforme a la… Ley Nº 14.511 de 1961…y sus modificaciones
posteriores”.
Ciertamente estas tierras, pese a que fueron de propiedad de nuestros
bisabuelos, fueron usurpadas por el Estado chileno a mi bisabuelo
Desiderio Millaquén Navarro, y en el año 1964 fueron “Cedidas a Título
Gratuito” a mi abuelo José Lindor Millaquén Maricahuín y su hermano José
Cayetano, por lo que desde el 5 de octubre de 1993, fecha en que es
promulgada la actual Ley Indígena Nº 19.253, estas tierras tienen la
calidad de TIERRAS INDÍGENAS, y por lo tanto ‘por exigirlo el interés
nacional, gozarán de la protección de esta ley y no podrán ser
enajenadas, embargadas, gravadas, ni adquiridas por prescripción, salvo
entre comunidades o personas indígenas de una misma etnia.’ según señala
el Artículo 13 del mismo cuerpo legal”.
Según la respuesta que la Comunidad envió a la CIDH, estas afirmaciones
tienen por objeto justificar las actuaciones de CONADI, organismo que
“tanto el año 2002 como en la actualidad sigue traspasando tierras
indígenas a empresas privadas, mediante permutas que es la forma
elegante que el Estado chileno ha ideado para seguir usurpando tierras
indígenas en la actualidad, y con resoluciones muy dudosa, lo que ocurre
hoy en todo el Wallmapu, o Nación Mapuche” señaló, finalmente el werken
de la comunidad / Azkintuwe
< VOLVER
|
|