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Nuestra Presidenta se
equivoca. La lucha de los mapuches es precisamente política y, de
hecho, como se hizo durante la dictadura, se le fabrican delitos
para criminalizarlos. Ellos persiguen el cumplimiento de las
promesas hechas por presidentes anteriores, el reconocimiento por el
Estado de los derechos que les son inherentes y su igualdad dentro
de la diversidad que les es propia. |
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Por Juan GUZMÁN*
I
Miércoles 17 de Octubre de 2007 |
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Los
jueces, en algunas ocasiones, han seguido la línea
dura de mantenerlos presos frente a delitos
execrables, en circunstancias que estas mismas
acciones punibles, en otras partes del país, se
perciben en su perspectiva adecuada. |
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"Si
hoy los mapuches no luchamos, en unos años más vamos a desaparecer.
Somos presos políticos y somos el resultado de una segunda dictadura. La
justicia chilena es oscura y contra el mapuche se actúa en forma
siniestra". Esta declaración la formuló José Belisario Llanquileo
Antileo. Él es mapuche, vocero de la comuna de Contulmo, en Arauco, y
lleva once meses en la cárcel de Traiguén.
José Llanquileo pertenece a la Coordinadora Arauco-Malleco, y en febrero
de 2007 fue condenado en la causa Poluco Podenco, de la Forestal
Mininco, a cinco años y un día de presidio, como autor del delito de
incendio terrorista. Visité recientemente Temuco, recorriendo las
distintas cárceles donde están recluidos los mapuches en las ciudades
cercanas de Traiguén, Victoria, Lautaro y Angol. La realidad por la que
atraviesan estos presos es inhumana. En la cárcel de mujeres de Temuco
están Juana y Luisa Calfunao Paillalef, quienes durante 54 días
mantuvieron una huelga de hambre como forma desesperada de presión para
que las autoridades las escucharan y respetaran sus derechos.
Afortunadamente, depusieron la medida.
Cuando hablamos de los hermanos mapuches privados de libertad por
cometer supuestas acciones terroristas, y no delitos comunes, como en
verdad lo son, recordé una frase poco certera de nuestra Presidenta,
Michelle Bachelet, en su viaje a Suiza: "Nosotros no tenemos prisioneros
políticos en Chile. Los mapuches son personas que buscaron la forma de
solucionar las cosas de una manera que no es la democrática ni la
pacífica".
Nuestra Presidenta se equivoca. La lucha de los mapuches es precisamente
política y, de hecho, como se hizo durante la dictadura, se le fabrican
delitos para criminalizarlos. Ellos persiguen el cumplimiento de las
promesas hechas por presidentes anteriores, el reconocimiento por el
Estado de los derechos que les son inherentes y su igualdad dentro de la
diversidad que les es propia. Lo cierto es que durante la gestión de
doña Michelle Bachelet, la represión, el hostigamiento y la persecución
política contra las comunidades, sus comuneros y dirigentes se ha
intensificado.
Además, han sido víctimas de la persecución policial, como también de la
de los fiscales, conforme a la Ley de Conductas Terroristas. Esta
legislación permitió condenar a los que hoy están recluidos, lo que
implica una abierta discriminación y una manera de torcer la ley con tal
de tenerlos amordazados, perpetrando así una forma de terrorismo estatal
frente a actos de protesta o demanda social legítimos.
Los jueces, en algunas ocasiones, han seguido la línea dura de
mantenerlos presos frente a delitos execrables, en circunstancias que
estas mismas acciones punibles, en otras partes del país, se perciben en
su perspectiva adecuada. El pueblo mapuche considera que el Gobierno y
la institucionalidad chilena pretenden poco a poco exterminarlos o que,
perdiendo su identidad, se asimilen a lo que es "ser chileno". Pero eso
no lo conseguirán, como lo expresa Juana Calfunao al decir: "Antes que
morir doblegada es mejor morir de pie. Si yo muero, otros serán los que
den la lucha" /
Azkintuwe
* Gentileza
www.lanacion.cl
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