 |
|
FOTO DE ANDRÉS CARVAJAL. |
| |
|
|
Miles de mapuches llegaron el
mediodía de ayer hasta el frontis de la Intendencia Regional en Temuko
para rechazar la violencia represiva que, según señalaron, aplica
Carabineros y las policías en los allanamientos y donde muchos niños han
resultado heridos con perdigones. Tras arribar la columna hasta el
centro de la ciudad, un grupo de niños mapuches de comunidades de
Ercilla, abrió un saco que contenía restos de más de 200 bombas
lacrimógenas, cartuchos y casquillos de balas policiales.
La manifestación, convocada por la Alianza Territorial Mapuche y
respaldada por diversas organizaciones, tenía por objetivo desmentir a
las autoridades que han afirmado que no existen casos de niños heridos
por la intervención de Carabineros en la zona. El lonko Juan
Catrillanca, señaló que en un allanamiento del viernes pasado, siete de
los niños de la escuela resultaron heridos con perdigones y por eso
encabezaron esta marcha, la cual en todo momento estuvo vigilada por un
fuerte contingente de Carabineros.
“No le tenemos miedo al Estado
chileno y su violencia, nuestro camino avanza hacia la liberación
nacional mapuche. Sabemos que seguiremos resistiendo en nuestras
comunidades”. Con estas palabras el werken de la Alianza Territorial
Mapuche, Mijael Carbone Queipul se dirigió a la multitud reunida en el
edificio gubernamental de calle Bulnes. “Aquí estamos todos, aquí están
los niños heridos, todos pueden verlos, aquí está mi hijo Pablo con un
ojo menos, el peñi Víctor Curinao también la misma condición, están las
madres de los bebes que fueron gaseados hace una semana en Temucuicui,
está Carlos Curinao, golpeado brutalmente por la policía el mismo día,
todos sin atención médica suficiente. Hemos venido pacíficamente a
exigir respeto una vez más”, señaló por su parte el lonko Juan
Catrillanca.
Gobierno niega abusos
Cabe destacar que el Gobierno chileno
ha negado en los últimos días que la policía haya disparado a niños
mapuches en Wallmapu, tal como constataron incluso informes médicos. El
subsecretario del Interior, Patricio Rosende, calificó como “lamentable”
que jóvenes mapuches hayan resultado heridos, como demuestran esos
documentos, pero aseguró que Carabineros no emplea perdigones o balines
de goma en sus operativos al interior de comunidades movilizadas por sus
tierras.
En declaraciones a Radio Cooperativa, afirmó que “todos estos hechos que
han circulado en estos días, en relación con niños heridos en la zona de
Malleco (sur), son lamentables, porque involucrar a menores de edad en
estas acciones es irresponsable”. “Nosotros no tenemos registro formal
de denuncias respecto de estas situaciones”, recalcó Rosende,
respaldando la acción de las policías. Sin embargo, a mediados de semana
un carabinero debió ser dado de baja tras la difusión de unas imágenes
de Canal 13 en las que se observa cómo éste golpea a un joven mapuche
que ya había sido detenidos por otros dos policías.
La protesta contra la represión se
llevó a cabo en momentos en que se encuentra de visita en el País
Mapuche el ministro encargado de políticas indígenas del gobierno, José
Antonio Viera-Gallo y después de la sorpresiva visita que realizó la
madrugada del pasado jueves a la zona el ministro del Interior, Edmundo
Pérez, quien sostuvo una reunión de seguridad con fiscales especiales
del Ministerio Público y altos mandos de la policía y Carabineros.
La denominada “cumbre de seguridad”
buscaba ofrecer tranquilidad a diversos gremios productivos que han
amenazado al gobierno con movilizaciones si no aplica “mano dura” contra
las comunidades. El jueves los empresarios de transporte, asociados en
Fenabus, exigieron al gobierno medidas preventivas de seguridad para
asegurar el tránsito por la zona de conflicto. “Exigimos un mínimo de
consideración al tipo de transporte que representamos”, advirtió Marcos
Carter, presidente de la asociación. “El Estado es el que debe
garantizar la libertad de desplazamiento y generar resultados efectivos
en las mesas de trabajo”, replicó el dirigente.
Preocupación internacional
La marcha coincidió con el llamado de
Unicef al gobierno a terminar con los atropellos contra menores de edad
en el marco del conflicto. La entidad internacional manifestó su
preocupación por los hechos violentos que afectan la integridad física y
psíquica de niños y adolescentes mapuches. El representante de Unicef en
Chile, Gary Stahl, se reunirá con tres ministros del Gobierno el próximo
lunes debido a su preocupación por los hechos de violencia denunciados
por la sociedad civil, organizaciones sociales y los medios de
comunicación.
Stahl, que se entrevistará con el ministro de Asuntos Indígenas, José
Antonio Viera-Gallo; la portavoz de Gobierno, Carolina Tohá, y de
Planificación, Paula Quintana, quiere “conocer los mecanismos que está
utilizando el Gobierno de Chile para proteger a los niños que viven en
la zona (del País Mapuche)”. Por otro lado, la Federación Internacional
de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París, pidió también al Gobierno
de Chile que ponga fin a la violencia policial contra el pueblo mapuche.
El pasado 16 de octubre “un numeroso
grupo de policías por motivos aún no aclarados empezó a disparar balines
y bombas lacrimógenas” en una escuela de Temucuicui, a unos 600
kilómetros al sur de Chile, según indica la FIDH. La FIDH pidió al
Gobierno chileno que "cumpla con sus obligaciones internacionales"
frente a esta “situación de uso excesivo de la fuerza que, de manera
reiterada, se aplica contra las comunidades indígenas”.
VOLVER
|