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500 AÑOS DE SAQUEO Y
DESTRUCCIÓN |
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De cara al Bicentenario, Argentina
debe reconocer genocidio indígena |
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En la Plaza de
los Dos Congresos, frente al Parlamento Nacional, tuvo lugar
como todos los 12 de octubre hace 26 años el contrafestejo al
Día de la Raza, denominado Día de Reflexión y Reparación
Histórica de Nuestros Derechos como Pueblos Indígenas. Pasadas
las 19 partió una marcha autoconvocada de 1500 personas que
recorrió con danzas y música sikuri las avenidas Callao,
Corrientes, Cerrito y Avenida de Mayo hasta regresar al punto
de partida. |
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Por
Radio LA FLECHA
I
Sábado 25 de Octubre de 2008 |
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Manifestación en Buenos Aires. |
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Foto de Nicolas Solo / Indymedia. |
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Relacionado |
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Fotos del
Contrafestejo "12 de Octubre"
I
II |
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PUELMAPU / La
Argentina debe reconocer el genocidio indígena para aprender de sus
errores y fortalecerse como sociedad multicultural y pluriétnica. “No se
puede construir un país desde la mentira”, planteó a La Flecha (Radio
Estación Sur 91.7 FM) el abogado diaguita Benito Espíndola, de la
Organización de Comunidades de Pueblos Originarios (ORCOPO), en el marco
de las actividades por el 11 y 12 de octubre. Durante las jornadas se
festejó el último día de libertad de los pueblos originarios y se
repudió a la invasión, el saqueo y el colonialismo iniciados en 1492 que
aún perduran. En el área metropolitana y la provincia bonaerense hubo
actos, festivales y marchas en Capital Federal, San Miguel, Lomas de
Zamora, Almirante Brown, La Plata, Mar del Plata y Saladillo, entre
otros puntos.
En la Plaza de los
Dos Congresos, frente al Parlamento Nacional, tuvo lugar como todos los
12 de octubre hace 26 años el contrafestejo al Día de la Raza,
denominado Día de Reflexión y Reparación Histórica de Nuestros Derechos
como Pueblos Indígenas. Pasadas las 19 partió una marcha autoconvocada
de 1500 personas que recorrió con danzas y música sikuri las avenidas
Callao, Corrientes, Cerrito y Avenida de Mayo hasta regresar al punto de
partida. Antes, desde el mediodía, se realizó un acto “en repudio a la
invasión, genocidio, evangelización, dependencia y colonialismo que aún
continúan, en complicidad con los Estados”.

Nosotros decimos que hay
un exterminio continuado en el tiempo”, explicó a La Flecha el referente
diaguita Benito Espíndola, quien denunció que a 516 años del
Descubrimiento se siguen violando los derechos de las comunidades. El
abogado de ORCOPO puntualizó que el genocidio de la Conquista continuó
con la formación del Estado argentino a través de las campañas militares
contra los pueblos originarios de la Patagonia. |
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Convocado por ORCOPO,
MOINO y la Coordinadora por el 12 de Octubre, sus consignas fueron en
apoyo al proceso de cambio impulsado por Evo Morales en Bolivia y por la
libertad de los 6 campesinos paraguayos presos en Argentina, cuya
extradición acaba de ser avalada por la Corte Suprema de Justicia luego
de que el gobierno les negara el refugio político. La jornada inició con
una ceremonia, contó con oradores y expresiones culturales de las
comunidades, y estuvo acompañada por una feria de artesanías. “La
Cosmovisión de los pueblos indígenas es la alternativa para la humanidad
en el nuevo tiempo”, “Por territorio, autodeterminación y los derechos
cósmicos”, fueron otras de las consignas.
“Nosotros decimos que hay un exterminio continuado en el tiempo”,
explicó a La Flecha el referente diaguita Benito Espíndola, quien
denunció que a 516 años del Descubrimiento se siguen violando los
derechos de las comunidades. El abogado de ORCOPO puntualizó que el
genocidio de la Conquista continuó con la formación del Estado argentino
a través de las campañas militares contra los pueblos originarios de la
Patagonia y del Chaco a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, y
de diversas metoodologías aplicadas hoy en día. Citó la muerte de dos
niños aborígenes en una finca de Tartagal, Salta, luego de pasar tres
días sin comer y la represión a 50 familias wichi en Ingeniero Juárez,
en el oeste de Formosa, ambos hechos sucedidos a comienzos de octubre.
“Estas situaciones se dan en todo el país y no se modifican con decir
que acá hay un Día de la Diversidad”, dijo en relación al proyecto del
Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (INADI) de
denominar el 12 de Octubre como Día de la Diversidad Cultural Americana.
Si bien el feriado del Día de la Raza “es del siglo pasado” y “es
insostenible” a la luz de los derechos humanos resguardados por la
Constitución Nacional y convenios internacionales, reclamó que estas
iniciativas estén acompañadas “por algo más” para que puedan “influir
materialmente” sobre la realidad de las comunidades. En ese sentido,
pidió “alguna metodología que lleve a conocer lo que pasó durante la
Conquista, ese derecho tan viejo y primitivo de saber la verdad”, ya que
“toda la historia que se cuenta en las escuelas no se ajusta a la
verdad”. Y habló de una reparación moral y material a los pueblos
indígenas que se traduzca en “territorio, recursos naturales y empezar a
poner las cosas en su lugar”.
De cara al Bicentenario, el referente de ORCOPO planteó que “el Estado
argentino debe reconocer que hubo un genocidio en beneficio a una
concentración de la tierra que todavía se mantiene. No se puede
construir un país sobre la mentira”. Así mismo, rechazó la idea del
Acuerdo del Bicentenario promovida desde distintos sectores -entre ellos
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- como un pacto sobre el
modelo de país entre el poder político, sindical y económico. “No puede
haber un pacto sobre la impunidad”, respondió.
"Yo creo que esto le va a hacer muy bien a la Argentina. Tener una
visión de lo que pasó, para aprender de los errores y ver qué pueden
aportar nuestros pueblos. Porque se quiere hacer aparecer al país como
lo más blanquito o lo más europeo posible y esto no es tal", manifestó
Espíndola, y recordó el estudio del Servicio de Huellas Genéticas de la
Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA), difundido en enero de 2005, que
determinó que el 56% de los argentinos tiene antepasados indígenas. “Yo
creo que si esta discusión se da, vamos a salir fortalecidos como
sociedad multicultural, pluriétnica y multilingüe, como se está dando en
todo el continente. Es una deuda que nos debemos como argentinos”,
concluyó.
Sudoeste: bastión pluricultural
Si de diversidad cultural y lingüística se trata, el sudoeste del área
metropolitana es uno de los lugares para referirse. En el Puente La
Noria, que conecta la ciudad de Buenos Aires con el partido de Lomas de
Zamora, se realiza desde hace tres años el Encuentro de la Resistencia
Indígena, un festival con música de los pueblos originarios pero también
con otras expresiones culturales suburbanas como el rock, el reggae, la
murga y el heavy metal. La cita siempre es el 11 de octubre, para
festejar el último día de la libertad de los pueblos originarios “en el
marco de otras resistencias, como la barrial y la campesina, a través de
la expresión cultural de cada sector”, explicó a La Flecha uno de los
impulsores, Daniel 'Tatú' Osunah. Al igual que el año pasado, el clima
no contribuyó a la convocatoria -llovió en ambas oportunidades-, pero la
jornada se pudo cumplir igual en la ex rotonda del Puente La Noria,
renombrada por organizaciones de la región como Plaza de la Resistencia
Indígena.

El festival comenzó desde
las 13 con actividades recreativas, juegos y talleres a cargo de las
murgas. Desde el escenario condujo Huayra Puca y hablaron referentes del
Comité de Defensa del Proceso de Cambio y la Soberanía Popular
Originaria en Bolivia, Juan Rosales de la Cátedra de Estudios
Americanistas (UBA), Germán Cruz y Mario Barrios de ORCOPO, Félix Díaz,
Félix López y Angel de la Organización Toba Qompi de Castelli (Chaco).
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Tatú apuntó que toda
la zona de Ingeniero Budge, Villa Fiorito, Budge, Villa Albertina y La
Salada es “principalmente de población migrante”. La mayoría de los
vecinos son de provincias del noroeste, como Corrientes y Misiones, y de
países limítrofes como Bolivia y Paraguay. “Esto se ve y se escucha: en
el colectivo o en los trenes es muy común escuchar gente hablando en
guaraní o en quechua”, ejemplificó. Sin embargo, el autoreconocimiento
“no es fácil en una sociedad con mucho racismo como es la sociedad
argentina”, explicó. Por eso durante el año las organizaciones que
conforman el Encuentro de la Resistencia Indígena, Barrial y Campesina
-centros culturales, murgas, fundaciones de ayuda a la niñez como Che
Pibe y organizaciones indígenas como ORCOPO- trabajan “el tema de la
autoestima y el reconocimiento con base en un proyecto político”
mediante charlas en escuelas primarias, secundarias y terciarias, con
videos y la visita de miembros de pueblos indígenas. “La diversidad
cultural no es posible sin una redistribución de la riqueza, sin una
justicia y sin un fin de la represión”, fundamentó.
“Reconocemos un
proceso de lucha de 1492 al presente, pero a la vez le damos elementos
nuevos de la cultura suburbana, movidas que por ahí no son propias que
pero son apropiadas por estos sectores y les dan un contenido propio”,
contó Tatú. “De ahí que tuvimos la oportunidad de escuchar a gente como
Kallpa o Excelcia, grupos que son de hermanos aymaras pero que usan el
género del heavy metal”, completó. En esta tercera edición, además del
metal originario de Excelcia dijeron presente las Murgas Los Locos y Los
Piratas de Fiorito, Murga Cachengue y Sudor, Aire Reggae, Los Patos
Criollos, Tinkuskausay, Daniel Inalaf y la Comunidad de Sikuris. Varias
bandas programadas, entre ellas Kallpa, no pudieron tocar por la lluvia.
El festival comenzó desde las 13 con actividades recreativas, juegos y
talleres a cargo de las murgas. Desde el escenario condujo Huayra Puca y
hablaron referentes del Comité de Defensa del Proceso de Cambio y la
Soberanía Popular Originaria en Bolivia, Juan Rosales de la Cátedra de
Estudios Americanistas (UBA), Germán Cruz y Mario Barrios de ORCOPO,
Félix Díaz, Félix López y Angel de la Organización Toba Qompi de
Castelli (Chaco). Además hubo una transmición de radio en vivo del
programa Sudaca Itinerante y mesas de la Red Tacurú con productos
campesinos del MNCI-VC y de artesanos, una exposición de fotografía del
MOCASE-VC del grupo documentalista Doc Sur y otra exposición de la Red
Zapatista.
Tatú apuntó que la idea es mostrar la diversidad de las luchas “desde el
emblema indígena pero dando lugar a otras formas contrahegemónicas. Y
cada año se va afianzando”. Por último destacó un hecho sucedido durante
el Encuentro, cuando la Comunidad de Sikuris propuso sumar la percusión
de las murgas. "Fue muy interesante hacer una lectura de cómo estas
culturas muy de abajo se pueden unir y generar algo interesante, que sea
una mixtura, una síntesis, a la vez algo nuevo", remató
/
AZ
* Gentileza
Indymedia Argentina.
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