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EL LAGO BUDI ES una de las últimas reservas de biodiversidad en la IX región. Alberga 180 especies de flora y 156 de fauna, algunas vulnerables y otras en peligro de extinción. El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Snaspe), lo declaró sitio de “alta prioridad”. Hasta 1960, el lago convivía con el mar y renovaba sus aguas, pero el maremoto cambió brutalmente su geografía, rompiendo la unión entre el único lago salado de Chile y el mar.
Su topografía es homogénea: terrazas
escalonadas, desde el nivel del mar hasta pequeñas colinas que no
superan los doscientos metros, suelo salino y abundante en arena y
dunas, gran exposición al viento. El Budi posee un área de 65 kilómetros
cuadrados. La acción del hombre ha agudizado el desequilibrio ecológico.
El Budi se ve afectado por la lenta destrucción de sus sistemas
ecológicos y biodiversidad. Cada invierno sus aguas destruyen las
cosechas de los lof mapuche. El estancamiento de las aguas del Budi
transformará el lago en un pantano. Cada vez hay menos cisnes y peces.
El Instituto de Educación Rural (IER), la Municipalidad de Villarrica, la Universidad Católica de Temuco y sindicatos de pescadores quieren repoblar de peces el Budi. El proyecto incluirá un centro de reproducción artificial en el río Imperial, y la idea es trasplantarlos, luego, al lago Budi. Para las autoridades, Budi atesora un importante potencial “turístico ecológico y étnico”, pesca y producción de semillas de papa -el cultivo más importante de la zona; pues se producen 45.000 toneladas anuales, la mayoría en los lof-. Pero en las comunidades hay preocupación por la salinidad de las tierras alrededor del Budi.
“Las comunidades del lago Budi viven
del cultivo de la papa, el ganado de subsistencia y, en menor cantidad,
de la pesca. Se pesca para subsistir o hacer trueque. El lago Budi posee
un proceso de eutrificación irreversible y se ha llenado de sedimentos.
La explotación intensiva y el monocultivo erosionan la tierra,
sedimentando el lago. Los peces mueren cada vez más rápido. El huaiquil
y la lisa prácticamente han desaparecido. Los proyectos de repoblamiento
no han resultado y lamentablemente el gobierno local sólo piensa en
turismo. Hablan de etnoturismo pero nadie sabe lo que es eso. Creemos
que el enfoque debe ir por otro lado”, dice Jacqueline Caniguán,
profesora de castellano, lingüista y dirigenta del Consejo Territorial
Lafkenche.
La porfiada realidad hace seguir
viviendo a los lof de Leufuche, Conin Budi, Pu Budi, Collileufu Grande,
Collileufu Chico, Romopulli, Alanahue, Romopulli Huapi, Peume, Tragua
Tragua, Huapi, Santa María de Huapi, Punta Mallai, Punta Ratón, Piedra
Alta, Traulaco, Travilanco, Oñoñoco, Huillinco, Lameco, Puaucho,
Malalhue, Yenehue, Llaguepulli, Quechocahuin, y otros. Los lof mantienen
importantes rasgos culturales y autoridades tradicionales. “Hay un
substrato de autogestión que se ha venido fortaleciendo con la creación
de una Asociación de Comunidades del Lago Budi”, dice el gobierno en un
informe, pero aún los comuneros viven en condiciones de extrema pobreza,
que se expresan en bajísimos ingresos, viviendas precarias, deficiencias
alimenticias y catastróficos índices de salud.
“Levantas una piedra y aparecen ONGs.
Hay más de 70 instituciones y eso nos ha dividido. En un lof hay veinte
organizaciones con sus directivas porque una ONG o Consultora ‘arma’ una
organización diferente para obtener proyectos y financiamiento. Desde
que la zona fue declarada Área de Desarrollo Indígena, hay mayores
recursos asignados, por nuestro alto nivel de pobreza. La IX Región es
la más pobre del país. Después del programa Orígenes, las Consultoras
sólo vienen a ‘ganar’ proyectos. Llama la atención la gran cantidad de
recursos y de negociaciones con autoridades de gobierno, y cómo muchos
dineros destinados a los mapuche quedan en sus manos”, dice Caniguán.
“Manifestamos nuestra disconformidad,
no solo con la medida de despido arbitraria sino también para expresar
nuestros profundas discrepancias con el modelo y el sistema educativo
que la Fundación Magisterio esta implementando con las futuras
generaciones de niños y niñas en nuestras comunidades”, agrega la
Sociedad de Profesores Kimeltuchefe. El Obispo de la Araucanía, Sixto
Pazinger, es el administrador de la Fundación Magisterio -particular
subvencionada-, que posee 145 establecimientos en las comunidades
rurales de la IX y X regiones. Fueron pioneros en implementar planes de
educación intercultural bilingüe en la zona mapuche, pero también se los
acusa de evangelizar a través de estos.
“Desde 1999 estoy trabajando en
Romopulli. Estoy feliz con lo que ha significado el software para los
niños y la comunidad. En la muestra comunal la gente quedó muy contenta
porque era un recurso que en la escuela se necesitaba. Siempre tuve la
idea de crear un material didáctico sobre la cultura lafkenche que
guarda innumerables tradiciones”, dice. Jorge Calfuqueo, de Kimeltuchefe
dice: “Los mapuche hemos sido relegados por el Estado. No existen
políticas para promover nuestro ser cultural. Al defender nuestros
derechos en la educación nos enfrentamos a la discriminación y al
racismo. No podemos seguir soportando despidos de docentes que intentan
enseñar nuestra lengua”.
“El principal foco de atención son
los vecinos cercanos y los pescadores. Toda la gente trabaja en la
pesca; de hecho la isla está formada por pescadores. También las
comunidades, los lof”, dice Chávez. En isla Nahuelhuapi viven 46
personas. Es una de las seis islas del lago Budi. Son once familias
lafkenche. Está muy aislada y llegar allí es extremadamente difícil.
Sólo se accede en bote cuando hay buen tiempo. Aventurarse al lago con
temporal es casi un suicidio. Los mas perjudicados son los niños,
escolares que deben trasladarse a escuelas y liceos de Puerto Domínguez
u otras localidades cercanas. La comunicación es un gran problema.
Muchas veces, la única manera de recibir noticias es a través de La Voz
del Budi. Experiencias similares existen en Carahue, Padre de las Casas,
Teodoro Schmidt, Ercilla, Vilcún y Nueva Imperial. La intendencia de la IX región reconoce estar preocupada por la conectividad vial de sectores apartados. Para efectos de romper con el aislamiento en sectores lacustres, el gobierno comprometió el año 2006 la entrega de lanchas en Ikalma y Calafquen. Producto de la tragedia ocurrida en Lago Maihue, donde numerosos escolares mapuches perecieron al volcar una frágil embarcación que los trasportaba, el Lago Budi también ha sido priorizado. Sin embargo, la reciente licitación a privados de la ruta entre isla Llepo y Nahuel Huapi ha desatado un nuevo conflicto. La Asociación Mapuche Mari Kiñe Lof, que agrupa 11 comunidades del sector, se opone tenazmente a que privados operen en el lago. Auguran contaminación y lucro con las necesidades de la gente. No están contra las lanchas, exigen más bien que sean administradas por la propia gente. Otro proyecto en carpeta y que ha causado polémica es la carretera de la costa, que cruzará varios de los lof y cuya construcción ha estado a cargo del Cuerpo Militar del Trabajo. Pero ninguna de estas obras beneficiará a los pobladores mapuches del Budi. Están pensadas para beneficiar a los privados, aseguran en Huapi. Y lo remarcan sendos estudios académicos. “El ADI Budi, zona en la cual se emplaza el proyecto ruta costera, es un territorio particularmente sensible desde el punto de vista del patrimonio cultural antropo-arqueológico, por presentar una larga historia cultural y un vínculo claro con ella a través de testimonios arqueológicos y reproducción cultural, con alta prevalencia de aspectos identitarios y cosmogónicos dentro de la región”, dice un informe de la UFRO. El impacto sociocultural que tendrá en la zona la construcción de la carretera terminará de romper la vida de los lafkenche de la isla. El megaproyecto ruta costera Saavedra-Toltén lo viene impulsando el MOP desde 1996, pero la ruta es una seria amenaza para la identidad lafkenche, aseguran todos los dirigentes consultados. La UFRO advierte que en el área existen al menos 69 sitios de “significancia cultural indígena: lugares arqueológicos, ceremoniales o cementerios”. “Quieren construir una estructura de treinta metros de ancho. Será el inicio de la extinción de nuestra cultura. Dividirá nuestro territorio en tres partes y nos quita el acceso al mar, que es lo que nos hace lafkenche. Será una barrera artificial entre el mar y nosotros. El gobierno se empeña en decir que la carretera va a sacarnos de la pobreza pero sabemos que sólo beneficiará a transnacionales” nos dice el dirigente Domingo Rain. Durante el gobierno de Lagos, los comuneros del Budi ocuparon el municipio de Saavedra y eligieron simbólicamente como alcalde a Julio Chehuín, un werken de la zona. La movilización obedeció a la falta de respeto del gobierno hacia los comuneros, pero también era un emplazamiento de las comunidades hacia el alcalde Domingo Ñancupil (PPD), el primer mapuche en ocupar dicho puesto en una comuna donde la derecha había gobernado casi siempre. Todos, supuestos beneficiarios de la publicitada ADI, habían viajado días antes a Santiago a reunirse con el entonces presidente, pero Lagos los dejó plantados. El descontento contra el Programa Orígenes y la inoperancia de sus funcionarios continúa hasta el día de hoy en la zona / Azkintuwe
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