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¡ALTO AHI!, ES EL NOMBRE DE LA
CAMPAÑA |
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Organismos de derechos humanos lanzan
campaña contra violencia policial |
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Con presentación de informe lanzan campaña que procura poner
término a violencia de las policías. La campaña sensibilizará
y denunciará ante la opinión pública el preocupante aumento de
situaciones graves de violencia policial, que lesionan
derechos humanos esenciales tales como la vida, la integridad
personal y la seguridad humana. Generará además propuestas que
terminen con la violencia policial y promoverá las garantías
de la ciudadanía. |
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Por
Azkintuwe
I
Jueves 11 de Septiembre de 2008 |
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Represión
a manifestante mapuche. |
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Foto de Archivo. |
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SANTIAGO
/ En conferencia de prensa realizada la mañana de ayer martes, diversas
organizaciones y personas vinculadas al trabajo en derechos humanos
dieron a conocer la campaña “¡Alto ahí! - basta de violencia policial”,
con la que se intenta visibilizar el aumento de hechos de violencia
innecesaria ejercida sobre civiles y que involucran a efectivos de
Carabineros y de Investigaciones, poniendo especial atención en cuatro
grupos que aparecen como especialmente vulnerables (estudiantes,
indígenas, trabajadores y sector poblacional).
La muerte de Matías Catrileo, Alex
Lemun o la detención de la documentalista Elena Varela son una
constatación de los serios atropellos que se están cometiendo con total
impunidad por parte de las policías. Mención especial tuvo la comunidad
mapuche de Temucuicui, lugar donde sistemáticamente se cometen
violaciones a los derechos humanos, como este caso que relató la
presidenta de la rama chilena de la Asociación Latinoamericana de
Juristas, Graciela Álvarez.
“Hay un caso dramático en que incluso penetran a una modesta casa donde
hay una señora que está acostada que había sido recientemente
intervenida quirúrgicamente. La arrojan de la cama, la botan al suelo y
como consecuencia de esta golpiza, de esta fuerza inusitada, tiene una
hemorragia y se le reabren sus heridas”, comentó la abogada. A esto se
debe sumar la serie de insultos, golpes y otros malos tratos que
realizan carabineros contra los niños y jóvenes comuneros de Temocuicui,
quienes viven prácticamente bajo un estado de sitio.
Estas violaciones son posible de cometer sólo gracias a la falta de
voluntad política de las autoridades de reprimir a quienes son los
protagonistas de estas violaciones a los derechos fundamentales, afirmó
el director del Observatorio Ciudadano, José Aylwin.

La muerte de Matías Catrileo,
Alex Lemun o la detención de la documentalista Elena Varela
son una constatación de los serios atropellos que se están
cometiendo con total impunidad por parte de las policías.
Mención especial tuvo la comunidad mapuche de Temucuicui,
lugar donde sistemáticamente se cometen violaciones a los
derechos humanos. |
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“Son innumerables las denuncias que
han sido hechas en los últimos años a objeto de que la autoridad
investigue, promueva la investigación, se haga parte en los procesos con
miras a sancionar este tipo de acciones que en algunos casos, como en el
caso del pueblo mapuche, han significado la muerte por parte de las
fuerzas de Carabineros de tres personas. Lamentablemente la autoridad no
ha dado respuesta a esas peticiones, no ha tomado un rol activo en la
persecución de estos delitos y se ha hecho por esa vía, cómplice de los
hechos de violencia policial con graves violaciones a los derechos
humanos”, puntualizó.
Mapuches, estudiantes, jóvenes y pobladores de zonas periféricas son los
más susceptibles de sufrir atropellos a los derechos humanos por parte
de la policía, quienes actúan sobre seguro de que no serán sancionados
por sus actos. Prueba de ello es que a pesar de existir evidencia
gráfica del carabinero que golpeó en su ojo al fotógrafo de la agencia
EFE el 21 de mayo último en Valparaíso, aún la justicia militar no logra
dar con su paradero y sigue ejerciendo funciones al interior de la
institución.
Sitio web
La campaña busca además sensibilizar a la opinión pública sobre estas
realidades e informarle acerca de los derechos que le son garantizados,
pudiendo ser visitada y adherida a través del portal
www.altoahi.cl
El sitio web permitirá también denunciar en línea otros hechos de esta
naturaleza, tanto en condición de afectado directo, de testigo o
aportando información pormenorizada.
Quienes convocan la campaña han solicitado reuniones con autoridades
civiles y de las fuerzas policiales, como la que se registró a las 11:30
horas de ayer con el General Gordon, para darles a conocer la misma y
entregarles un informe que, a 18 años del término del régimen militar,
releva la violencia policial que aumenta en Chile. El informe comenta
cómo se afecta a la población civil y lesionan gravemente derechos
fundamentales, poniéndose en peligro las bases de un estado democrático
de derecho y la convivencia social; así como recomendaciones concretas
para enfrentar éste grave problema social.
Organizan y convocan la campaña: Observatorio Ciudadano, Amnistía
Internacional, Asociación Americana de Juristas, CODEPU – Corporación de
Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo, Corporación OPCIÓN,
Comisión Ética contra la Tortura, Centro de Salud Mental y Derechos
Humanos, CINTRAS; y la Red de ONGs Infancia y Juventud Chile; con el
apoyo de Adolfo Millabur, Alcalde de Tirua; Carolina Angulo; Fabiola
Letelier; Helmut Frenz; Hugo Gutiérrez; Juan Guzmán Tapia; Luis Astorga,
Coordinador de DDHH de los Colegios Profesionales de Chile; Nelson
Caucoto. Mientras que participan de ella como rostros de la misma:
Carolina Angulo y Víctor Salas.
Principales temas del informe
• Persistencia de situaciones de abuso, uso innecesario de la fuerza, o
de brutalidad por parte de agentes policiales del Estado que resultan en
el maltrato físico o en el trato degradante de integrantes de diversos
sectores de la población, en particular de aquellos más vulnerables -
indígenas, trabajadores, pobladores, niños y niñas, entre otros-.
• La existencia de las situaciones de violencia policial en contra de la
población civil bajo los gobiernos democráticos ha ido en aumento. Entre
1990 y 2004 se ingresaron en la justicia militar 6.083 casos por
violencia policial imputable a Carabineros sólo en las regiones IV, V,
VI y Metropolitana. Tales denuncias, que promedian 405 casos anuales,
han ido en aumento de 164 casos en 1990, a 476 casos el 2000, llegando a
un total de 585 casos el año 2004.
• Las prácticas ilegales y abusivas de efectivos policiales, que en los
años que siguieron el término del régimen militar se atribuían a la
herencia de su formación autoritaria, no solo han persistido bajo
democracia, sino que se han intensificado como forma de reprimir la
movilización social, tales como las de estudiantes y trabajadores.
• No se han acogido solicitudes y acciones judiciales de los sectores
más vulnerables que han sido víctimas, las que han solicitado a las
autoridades la adopción de medidas administrativas al respecto para
impedir su repetición, o acudido a la justicia para lograr la
investigación y sanción de estos actos delictuales cometidos por agentes
policiales del Estado.
• Hechos de violencia que pueden calificarse como tortura, imputables a
Carabineros y a la Policía de Investigaciones, a la luz de las
definiciones contenidas en instrumentos internacionales de derechos
humanos ratificados por Chile.
• Limitaciones del ordenamiento jurídico nacional que hacen posible o
facilitan situaciones de abuso, uso innecesario de la fuerza, o de
brutalidad por parte de los agentes policiales del Estado en contra de
la población civil que aquí se constatan.

Los tribunales militares siguen imponiendo su jurisdicción
exclusiva sobre abusos tales como la tortura, el homicidio o
el uso injustificado de la fuerza por parte de Carabineros, si
se cometen durante actos de servicio o en recintos militares.
Todo ello ha incidido en la impunidad de los delitos cometidos
por agentes policiales del Estado, los que de acuerdo a la ley
vigente siguen siendo investigados por la justicia militar. |
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• La falta de disposición política que las autoridades de gobierno han
tenido para adoptar todas las medidas que estén a su alcance, incluyendo
aquellas de carácter administrativo y judicial con miras a hacer posible
la investigación y sanción de este tipo de conductas lesivas de los
derechos humanos reconocidos en la Constitución Política y en los
instrumentos internacionales ratificados por Chile. Y la falta de
voluntad y/o dilación para presentar iniciativas legislativas que
permitan un marco normativo que impida la impunidad de la violencia
policial y la premura con la que se busca regular facultades amplias en
la “agenda corta” y otra legislación que se tramita.
• Carabineros actualmente se encuentra bajo un régimen de doble
dependencia administrativa. Así, por un lado depende del Ministerio de
Defensa en materia presupuestaria. Por otro lado, es dependiente del
Ministerio del Interior, que determina su accionar operativo. Todo ello
dificulta para delimitar hasta donde se hace extensiva su relación con
una u otra dependencia política. Tal ambigüedad no contribuye a una
adecuada fiscalización o control interno de la actuación de sus
funcionarios, en particular cuando se trata de hechos de violencia
policial cometidos en el ejercicio de sus funciones como la práctica lo
demuestra.
• Los tribunales militares siguen imponiendo su jurisdicción exclusiva
sobre abusos tales como la tortura, el homicidio o el uso injustificado
de la fuerza por parte de Carabineros, si se cometen durante actos de
servicio o en recintos militares. Todo ello ha incidido en la impunidad
de los delitos cometidos por agentes policiales del Estado, los que de
acuerdo a la ley vigente siguen siendo investigados por la justicia
militar
Principales recomendaciones:
Reformas de carácter jurídico institucional
a) Derogar el Decreto Supremo Nº 1.086 (D.O. 16 septiembre de 1983) que
regula las condiciones para el ejercicio del derecho de reunión pacífica
sin permiso previo y sin armas, y del derecho a la libertad de expresión
garantizados a todas las personas por la Constitución Política en el
artículo 19 Nos 12 y 13.
b) Introducir reformas integrales a la justicia militar de manera de
adecuarla a la evolución internacional de los derechos humanos, las
garantías penales sustantivas y procesales penales de aplicación
universal. Restringir la competencia de los tribunales militares al
conocimiento de los delitos estrictamente militares cometidos por
militares en servicio activo que infringen sus específicos deberes
castrenses.
c) Introducir reformas legislativas en relación al control de las
actuaciones policiales, a objeto de generar un sistema de rendición de
cuentas tanto interno como externo más efectivo y trasparente de la
labor policial, y de garantizar que su actuación se base en los
lineamientos internacionales de derechos humanos, en particular en las
directrices antes referidas establecidas por Naciones Unidas para estos
efectos.
d) Aprobar la ley que crea el Ministerio encargado de la Seguridad
Pública de modo terminar a la brevedad con la doble dependencia de
Carabineros.
e) Crear con rango constitucional y legal, una Defensoría del Pueblo u
ombudsman como una entidad independiente y autónoma del ejecutivo que se
ciña por los Principios de París de las Naciones Unidas, dotándola
expresamente de facultades de investigación, de mediación, de promoción
y de procuración referidas al actuar policial violatorio de los derechos
humanos.
Reformas de carácter político
a) Promover que los órganos de los que dependen las entidades policiales
promuevan un actuar policial centrado en la protección y respeto de los
derechos humanos.
b) Crear en las instituciones de Carabineros y Policía de
Investigaciones los mecanismos para la recepción de denuncias relativas
a hechos de violencia en contra de la población que les son imputables.
c) Publicar los resultados de las investigaciones desarrolladas en base
a estas denuncias, así como de las medidas adoptadas a través de los
mecanismos de control interno de las instituciones policiales
d) Impulsar acciones por parte del Estado orientadas a hacerse parte en
la persecución de los delitos graves cometidos por agentes policiales en
el desarrollo de sus funciones afectando a la población civil
Reformas de carácter cultural
a) Incorporar de manera efectiva en los Curriculum de los programas de
formación de Carabineros y de la Policía de Investigaciones de la teoría
y práctica de los derechos humanos, así como las directrices de la ONU y
de otras materias relativas a la actuación policial y los derechos
humanos.
b) Desarrollar iniciativas de formación de la población civil, en
particular de aquellos sectores más vulnerables que son víctimas de
violencia policial, relativas a los derechos que les corresponden frente
a las actuaciones policiales.
c) Promover programas orientados a la difusión y denuncia a través de
los medios de comunicación, en particular los de carácter publico, de
las situaciones de violencia policial que ocurran en el país, así como
de formación sobre los principios que deben orientar a las fuerzas
policiales en su relación con la población.
d) Apoyar desde las estructuras del Estado la promoción del conocimiento
de los derechos de la población frente a la actuación de agentes
policiales del Estado, así como para documentar, denunciar y perseguir
la responsabilidad de agentes policiales involucrados en actuaciones
abusivas y violatorias de derechos humanos.
e) Promover desde la estructura del Estado las instancias de diálogo
permanente entre la población civil, las autoridades policiales y los
poderes del Estado, con vistas a analizar periódicamente los avances o
retrocesos verificados en este ámbito / AZ
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