|
|
-
|
|
UNASUR ANALIZARÁ CRISIS EN
BOLIVIA |
|
Evo Morales arribó a Santiago para ser
parte de cumbre regional |
|
|
Los presidentes de Suramérica tienen hoy una trascendental
cita en Santiago para intentar frenar la espiral de violencia
que opositores al presidente Evo Morales han promovido en el
Oriente de Bolivia. Cinco regiones ricas del país rechazan la
reforma de la Constitución y exigen el control de los enormes
reservas de gas que acumulan sus territorios. Morales denunció
ante la comunidad internacional un intento de Golpe de Estado.
UNASUR enfrenta su primera prueba de fuego. |
|
|
Por
Pedro CAYUQUEO
I
Lunes 15 de Septiembre de 2008 |
|
|
|
Presidente de Bolivia, Evo Morales. |
|
|
Foto de Agencias. |
|
SANTIAGO
/ El Presidente de Bolivia, Evo Morales, arribó a Chile y agradeció a
Michelle Bachelet convocar a la reunión extraordinaria de la UNASUR.
"Vengo a explicarles a los Presidentes de Sudamérica sobre un golpe de
estado cívico prefectural de algunos departamentos de Estado durante los
últimos días, con toma de instituciones, saqueo y robo a instituciones
del Estado, intento de asalto a la policía nacional, a las Fuerzas
Armadas o actos y acciones terroristas (…) pero sobre todo cómo algunos
grupos ejercitan delitos de lesa humanidad masacrando a los sectores más
pobres de mi país como es el movimiento campesino indígena", señaló
Morales a su arribo al Aeropuerto.
La cita tendrá lugar en el Palacio de la Moneda de Santiago a partir de
las 15.00 horas de hoy lunes. Por el momento han arribado ocho
presidentes a la cita: Cristina Fernández (Argentina), Evo Morales
(Bolivia), Alvaro Uribe (Colombia), Rafael Correa (Ecuador), Fernando
Lugo (Paraguay), Tabaré Vázquez (Uruguay) y Hugo Chávez (Venezuela),
además de la anfitriona, Michelle Bachellet. Se espera para esta tarde
el arribó de Lula da Silva (Brasil). Se informó que el canciller de
Perú, José Antonio García Belaunde, reemplazará al presidente Alan
Garcia. A la reunión también asistirá el secretario general de la
Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.

Vengo a explicarles a los Presidentes de Sudamérica sobre un golpe de
estado cívico prefectural de algunos departamentos de Estado durante los
últimos días, con toma de instituciones, saqueo y robo, intento de
asalto a la policía nacional, a las Fuerzas Armadas o actos y acciones
terroristas (…) pero sobre todo cómo algunos grupos ejercitan delitos de
lesa humanidad masacrando a los sectores más pobres de mi país", señaló
Morales a su arribo al Aeropuerto. |
|
A su arribo a Santiago, el Presidente
de Ecuador, Rafael Correa, destacó el desafío democrático que implica la
situación en Bolivia para toda la región. "Aquí vamos a ver si la
integración es verdaderamente efectiva o puro bla bla. Todos sabemos
perfectamente lo que está pasando en Bolivia, aquí no caben fariseismo,
estos fantasmas que creíamos desterrados de la Región vuelven a aparecer
en otras formas, con otras vestimentas, como otros espectros, pero son
los mismos fantasmas de antaño (…) jamás no vamos a aceptar las
dictaduras, rompimientos del orden democrático (…) aquí vinimos a
respaldar clara, frontalmente, sin condiciones la democracia en Bolivia,
representada por un Presidente con extraordinaria legitimidad
democrática, como Evo Morales".
Tras su arribo a Chile, el Mandatario
de Uruguay, Tabaré Vásquez, también manifestó el compromiso de su
administración con el presidente Evo Morales. "Hay un compromiso de
seguir trabajando fuerte para que la institucionalidad democrática, para
que el respeto, para que la tolerancia, la paz y la solución pacífica de
las controversias que podamos tener los países hermanos de América del
Sur se solucionen por esa vía. Espero que esta reunión sirva para poner
estos principios tan importantes, de defender la democracia, la
libertad, la tolerancia y la solución pacífica de las controversias",
apuntó Vásquez.
Más explicito fue el mandatario
venezolano Hugo Chávez, quien sostuvo que "aquí en Bolivia hay en marcha
una conspiración internacional, una conspiración facturada y dirigida
por el imperio norteamericano, tal cual ocurrió aquí en Chile (…) a mí
me tocó mi turno hace apenas seis años. Le tocó su turno al Presidente
mártir, rindo tributo en esta tierra a Salvador Allende, ejemplo de
lucha, de dignidad, de resistencia, de coraje, de defensa de un pueblo.
Yo era cadete de tercer año de la escuela militar y vimos caer a Allende
y este continente enmudeció, los gobiernos de América enmudecieron. Hoy
las cosas han cambiado, han pasado 35 años y están tratando de derrocar
al Presidente Evo Morales".
Prueba de fuego para UNASUR
Los líderes regionales intentarán repetir el éxito diplomático obtenido
el pasado mes de marzo cuando lograron rebajar la tensión entre
Colombia, estrecho aliado de Estados Unidos, y Venezuela y Ecuador, que
protagonizaron una escalada verbal que finalmente pudo ser reconducida.
El ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alejandro Foxley, sostuvo
que el "punto básico" es la instauración de una "mesa de diálogo" para
terminar con los hechos de violencia, planteando la posibilidad de
visita de la UNASUR a La Paz junto con el Secretario General de la OEA,
José Miguel Insulza. Foxley descartó de plano la intervención de
"fuerzas de paz" en Bolivia, señalando que el rol de UNASUR sería más
bien "acompañar" al gobierno boliviano.

El encuentro, además, supondrá una prueba de fuego para la recién creada
UNASUR, un grupo de 12 países creado en mayo. Sus principales
integrantes participaron en el Grupo de Rio que en marzo logró cerrar la
disputa andina. La UNASUR y el Grupo de Rio son vistas por los analistas
como la alternativa regional a la considerada proestadounidense
Organización de Estados Americanos (OEA). |
|
En este contexto, el ministro precisó que "no hay ninguna definición" de
que la Presidenta Bachelet viaje al país altiplánico. Asimismo, planteó
que "es indispensable terminar ya con la violencia en Bolivia y buscar
una convivencia pacífica entre todos los sectores, Evo es el
interlocutor principal del diálogo que debería realizarse en el futuro".
Enfatizando que es fundamental el respeto a la democracia en Bolivia y a
la integridad territorial de este país, Foxley aseguró que la cita
extraordinaria no tiene hora de término, pero que una vez que haya
finalizado la Presidenta entregará una versión de lo ocurrido en su
calidad de Presidenta Pro Tempore de la UNASUR.
En un movimiento sin precedentes, los prefectos opositores a Morales
enviaron una carta a Bachelet para solicitar su presencia también en
esta cumbre, a fin de poder explicar sus reivindicaciones y para
desmentir que sean unos "golpistas", petición que fue desestimada por la
mandataria chilena. Uno de los prefectos firmantes de la carta era el
gobernador de la provincia de Pando, Leopoldo Fernández, promotor de una
matanza de campesinos en la localidad de Porvenir, que el gobierno ha
calificado como genocidio. Fernandez se encuentra hoy con orden de
detención por incumplir el estado de sitio dictado el viernes por el
presidente Morales.
El encuentro en Santiago, además, supondrá una prueba de fuego para la
recién creada UNASUR, un grupo de 12 países creado en mayo. Sus
principales integrantes participaron en el Grupo de Rio que en marzo
logró cerrar la disputa andina. La UNASUR y el Grupo de Rio son vistas
por los analistas como la alternativa regional a la considerada
proestadounidense Organización de Estados Americanos (OEA). A su arribo
a Santiago, el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, señaló
que "la situación en Bolivia se ha ido agravando y hemos llegado a un
punto en que o se acuerda un inmediato fin de las hostilidades y se pasa
a la negociación, o la situación se puede volver irreversible".
El puzzle que tendrán sobre la mesa no es de fácil solución. Brasil,
cuya economía depende de las importaciones de gas de Bolivia, ve con
preocupación que la seguridad energética quede en entredicho, mientras
que Hugo Chávez, estrecho aliado de Morales, ha añadido tensión culpando
directamente a Washington de la grave situación interna que atraviesa
Bolivia y propiciando un conflicto diplomático a tres bandas. "Los
líderes de la UNASUR se encuentran en una especie de trampa. Por un
lado, quieren trasladar su respaldo a una Bolivia democrática y estable.
Por otro, necesitan distanciarse de la polémica de Chávez con Estados
Unidos", ha explicado Patricio Navia, analista político de la
Universidad de Nueva York. "Las expectativas son muy altas. Pero lo
único que los líderes pueden hacer es animar a ambas partes a que
negocien, y tampoco está claro que logren ese objetivo", opina Ricardo
Israel, profesor de relaciones internacionales consultado por la agencia
Reuters / AZ
< VOLVER
|
|