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FERNANDO PEPE, ANTROPÓLOGO


Llaman a organizar masivo reclamo de restitución de restos humanos a museos


Fernando Pepe, del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (GUIAS) -que en La Plata identificó varios restos y se contactó con las comunidades-, destacó que el IAM “tiene voluntad política de restituir” los cráneos humanos de su colección. “Hay que concientizar a los compañeros y a las comunidades para que empiecen a contactarse con nosotros y hacer un conjunto masivo de reclamos a distintos museos para que tengan más fuerza”, enfatizó.


 Por Programa LA FLECHA* I Lunes 15 de Septiembre de 2008

 

 

 


Frontis Museo de La Plata.

Foto de Agencias.




LA PLATA / Fernando Pepe trabaja desde 2006 en la restitución de restos humanos de pueblos originarios en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata y comenzó un proyecto similar en el Instituto de Arqueología y Museo de la Universidad Nacional de Tucumán. En diálogo con La Flecha -Radio Estación Sur 91.7 FM- afirmó que esa institución tiene voluntad política de devolver 80 cráneos obtenidos mediante excavaciones y llamó a las comunidades indígenas a coordinar un reclamo unificado a distintas unidades académicas del país.

La Secretaría de Ciencia y Técnica (SeCyT) de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) aprobó en mayo el proyecto de investigación “Cuerpos, Identidad y Museos”, que reúne a antropólogos, arqueólogos, filósofos y un psicoanalista de dos equipos con distinta formación y experiencia: uno de la casa de altos estudios norteña y otro de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Entre sus objetivos se encuentra elaborar una base de datos para los complejos procesos de identificación de los restos humanos y de la reconstrucción de los “contextos históricos y políticos que hicieron posible la construcción de colecciones de cuerpos a partir del uso de la violencia: por asesinato, saqueo de tumbas, etc”.

El proyecto está dirigido por la antropóloga Patricia Arenas, investigadora y directora suplente del Instituto de Arqueología y Museo (IAM) de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la UNT, y sus integrantes son Gabriel Amos Bellos, Mirta Hillen, Sofía Neder, Karina Oldani, Adriana Valeria Olmos, Fernando Pepe, María del Pilar Sánchez, Miguel Anón Suárez y Elsa Ester Wainziger.


Fernando Pepe trabaja desde 2006 en la restitución de restos humanos de pueblos originarios en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata y comenzó un proyecto similar en el Instituto de Arqueología y Museo de la Universidad Nacional de Tucumán. En diálogo con La Flecha -Radio Estación Sur 91.7 FM- llamó a las comunidades indígenas a coordinar un reclamo unificado a distintas unidades académicas del país.


Fernando Pepe, del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social (GUIAS) -que en La Plata identificó varios restos y se contactó con las comunidades-, destacó que el IAM “tiene voluntad política de restituir” los cráneos humanos de su colección. El joven investigador explicó la importancia de difundir la aprobación del proyecto para mostrar que “hay aceptación dentro de la Academia en algunos lugares” y que “es un camino que recién empieza”.

“Hay que concientizar a los compañeros y a las comunidades para que empiecen a contactarse con nosotros y hacer un conjunto masivo de reclamos a distintos museos para que tengan más fuerza”, enfatizó. En ese sentido anunció que para facilitar los trámites buscarán trabajar con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL), este último encargado de velar por la protección del patrimonio arqueológico y paleontológico.

La investigación aprobada por la UNT contempla dos años de trabajo que concluirán con la publicación de un libro, aunque podría extenderse por otros dos. Según el resumen del proyecto -publicado en la web de la SeCyT-, en el plano teórico se busca aportar una reflexión desde la filosofía acerca del cuerpo en la sociedad moderna y posmoderna que permita dar cuenta de los procesos que lo modelan psíquica, política y culturalmente.

Además, indagar en el origen de las colecciones de restos humanos en los museos para poder discutir las categorías de identidad, filiaciones étnicas y restitución, aportando a la construcción de una memoria social que dé cuenta de los procesos de apropiación de cuerpos e historias. En el campo de la formación de nuevos recursos científicos, el equipo multidisciplinario se propone avanzar en su proceso de estudio y capacitación técnica metodológica a partir de la participación en talleres, seminarios y congresos que aporten a la formación de recursos humanos especializados en el tema.

Restitución de piezas arqueológicas


“Es una realidad totalmente diferente al Museo de La Plata”, aclaró Pepe, cuyo grupo identificó el cuero cabelludo y cerebro disecado sin restituir del lonko Inacayal. Mientras los depósitos del establecimiento fundado por Perito Moreno a fines del siglo XIX contienen 10 mil restos humanos, el IAM tiene una colección mucho menor: sólo 80 cráneos humanos y un número no determinado -pero bastante poco- de restos poscraneales, que podrían corresponder a otros cuerpos, elevando un poco el número. Además, con la posible excepción de uno de los restos que podría ser etnográfico, es decir, que “estaba vivo a la fundación del Museo”, todos parecen ser fruto de excavaciones arqueológicas.

“Tiene una fundación posterior al genocidio ocurrido en Argentina”, explicó el joven investigador respecto de la institución tucumana; mientras que muchos de los que se encuentran en el Museo de La Plata fueron capturados en expediciones científicas que avanzaban a la par de las campañas militares de la 'Conquista del Desierto'. Incluso llegó a albergar en su interior -como servidumbre- a varios prisioneros de guerra llegados desde la Isla Martín García, como el lonko Inacayal y su familia, quienes luego de muertos pasaron a ser exhibidos.

“Pensamos que no importa el medio en que fueron a parar al Museo, si es una forma de apropiarse de la memoria de los pueblos, hay que devolverlos igual”, dejó en claro Pepe, en consonancia con la Ley Nacional 25.517, sancionada en noviembre de 2001. Esta normativa establece que los restos mortales de aborígenes, cualquiera fuera su característica que formen parte de museos y/o colecciones públicas o privadas, deberán ser puestos disposición de los pueblos indígenas y/o comunidades de pertenencia que lo reclamen.

Sobre los orígenes de la colección tucumana, explicó que están analizando información pero adelantó algunos restos son de la zona de Tafí del Valle (Tucumán), “muchos de Belén” (Catamarca), hay “unas momias de Tiahuanaco y un toba, que es el que podría ser etnográfico”. Una diferencia con el trabajo en la institución platense es que la identificación “no será tanto por nombre sino a qué etnia pertenece”. De todas formas con esa información “ya será suficiente para restituir” y “los que queden totalmente como desconocidos, vamos a hacer estudios complementarios para también restiturlos”, afirmó.

Otras diferencias


Fernando Pepe señaló que en provincias como Tucumán y Catamarca “hay lugar para un pensamiento más crítico”, ya que las teorías hegemónicas no tienen tanto poder, y consideró que los mejores trabajos en antropología se están haciendo desde esos lugares. En La Plata, la labor de identificación y restitución tiene el apoyo de la directora del museo, Silvia Ametrano, y genera resistencia en “un núcleo pequeño pero muy fuerte” de la Academia. "La oposición más fuerte la encontramos en jóvenes de entre 25 y 35 años que se niegan a perder el material para sus tesis doctorales", precisó en una anterior entrevista a La Flecha.

Uno de los aspectos que Pepe juzgó importante a la hora de explicar las diferencias con la UNLP es que en el norte “las comunidades están mucho más presentes”. “En La Plata al estar tan lejos se les hace más abstracto a los científicos, en cambio allá es una realidad cotidiana trabajar y estar en contacto”. “Los reclamos tienen más fuerza”, sintetizó. Asimismo, recordó el caso de los Niños de Llullaillaco (Salta) -tres cuerpos momificados descubiertos en 1997-, que produjo un fuerte reclamo de las comunidades andinas y un gran debate al interior del mundo acádémico, “antes que empecemos con lo de Inacayal y su gente en el Museo de La Plata” / AZ

* Gentileza www.radioestacionsur.org
 

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